“Hay muchos mitos alrededor de la inteligencia artificial en la educación. ¿Cómo va a cambiar el aula? ¿Cuál va a ser el impacto en los docentes y en los estudiantes?”, son alguna de las preguntas con las que Patricio Zunini inició la conversación para dar lugar a Mariana Ferrarelli quien es docente y dicta diversos cursos sobre diversidad y tecnologías, IA y transformación digital y narrativas transmedia en educación.
Actualmente Ferrarelli es docente del Seminario Alfabetismos Postdigitales y Educación en la Maestría en Educación en la Universidad de San Andrés, donde dirige el Programa de Inteligencia Artificial en Educación y cursa el Doctorado en Educación. Además es autora de numerosos libros sobre inteligencia artificial y educación.
Explorar y planificar: ejes para repensar
La irrupción de la IA en las aulas y en el proceso de aprendizaje genera una pregunta constante ¿Hacia dónde vamos? “Es muy difícil no improvisar en este contexto porque las herramientas cambian todo el tiempo, tenemos movimientos permanentes en el territorio, entonces hay algo de ir explorando e ir viendo qué hacemos”, reflexionó Ferrarelli.
Y agregó: “Sin embargo, esto no significa que tengas que subirte a cada moda o a cada nueva herramienta. Entonces sí, dentro de las decisiones a planificar, me parece que una muy interesante es que vayamos con paso firme y lentamente.Me parece que también es un gesto contracultural hoy bajarte del ritmo acelerado de todas las innovaciones de IA, de la última herramienta que sale, sin embargo tengamos eso como una variable también del contexto. Creo que no improvisar implica entonces tomarnos nuestros tiempos institucionales, definir una estrategia que puede tener al menos dos ejes.”
Ferrarelli destacó que el primer eje “sin dudarlo” es la formación docente y destacó que es importante continuar con la construcción de esa formación de la IA que si bien puede ser lenta a nivel institucional o gubernamental, la clave está en la constancia y la continuidad. Y Ferrarelli insistió: “Me parece que la cuestión de la lentitud, de no apurarnos, hoy es contracultural.”
El segundo eje está en poder hacer diagnósticos a partir de la evidencia del contexto propio. “Lo que me preocupa es que nadie le está preguntando al estudiantado qué están haciendo con la IA”, destacó la especialista y planteó: “ Hoy, una estrategia de IA que no incluya la palabra, las experiencias, los intereses, las herramientas que están usando y los usos de los estudiantes, no tiene una base sólida. Tenemos que saber dónde están los destinatarios y las destinatarias de eso que hacemos en el aula”.
Ir más allá del marketing al usar IA
A la hora de pensar esta necesidad “obligatoria” de incorporar inteligencia artificial en el aprendizaje, Ferrarelli se tomó una pausa y remarcó la importancia de “impregnar prácticas áulicas concretas”. Buscar un horizonte, encontrar un rumbo y una estrategia: “Al aula llegamos con prácticas concretas después de mucha exploración, mucha formación, mucha conversación.”
Y destacó que la clave está en poder incentivar el espíritu crítico, el “poner bajo sospecha”, con respecto al uso de la IA. Además retomó la narrativa del reemplazo de los docentes por la IA y aseguró que no solo es muy difícil que ocurra y que “no va a llegar cuando pensamos en una educación emancipatoria, en una educación que busca co-construir horizontes con otros, una educación empática.”
“Ahora, si pensamos en un paradigma educativo en donde el estudiantado solamente escucha y toma nota eventualmente, y nosotros hablamos y ponemos play, bueno, va a venir el reemplazo. Pero estamos hablando de una educación totalmente degradada en donde en realidad la pandemia ya nos decía que esto era inútil”, señaló e invitó a problematizar seriamente la veracidad de esa idea de reemplazo docente.
Creer en el proceso y salir de la simulación
“Quiero bajarle un poco el volumen o la espuma a la IA. Creo que es una tecnología más de otras, en muchos sentidos. Así que diría que seguramente pase la IA, y no pase nada, entre comillas. A pesar de que es una tecnología diferente, hoy, si no prestamos mucha atención, todos nuestros estudiantes pueden estar entregándonos ensayos, escrituras, cuestionarios hechos con IA y no nos damos cuenta, y en realidad es una simulación de enseñanza y una simulación de aprendizaje.”, reflexionó.
Y destacó que lo que realmente le preocupa es cuando se pierde el compromiso de enseñar y aprender. Cuando la IA automatiza pero sin estrategia ni factor humano. “Hoy, el compromiso es con el proceso, ya no es tanto el producto, es buscar que algo ocurra en mi clase, que mis estudiantes salgan distintos de cómo entraron.”, resaltó.
“Nosotros, como docentes, tenemos la responsabilidad de modelar ese uso de la IA, transparentarlo y decir, bueno, yo lo usé de esta manera.”, planteó Ferrarelli que insistió en la importancia de un sinceramiento educativo; en especial por parte de los docentes. Y destacó la clave de no ser ingenuos- como docentes- de creer que los estudiantes no se dan cuenta del uso de la inteligencia artificial.
“Creo que hoy lo sustancial está de nuestro lado. Por eso le diría no esperes que la IA te entregue algo que te va a cambiar drásticamente lo que estabas pensando. Ahora, si no estabas pensando nada, el problema lo vas a seguir teniendo, con IA o sin IA.”, planteó.
La reforma educativa y la IA
“seguir poniendo el foco en la IA o en cualquier otra tecnología. Vos nombrabas Internet, las computadoras, etc. La tortuguita de la década del 80. Me parece que es, con el debate sobre el reemplazo, correr el foco de lo que realmente importa. Si hay una transformación educativa, si hay una revolución educativa, esa revolución va a ser pedagógica, va a ser didáctica, va a ser de cómo quiero yo que mis estudiantes aprendan y qué voy a hacer para que ese aprendizaje ocurra.”, reflexionó Ferrarelli.
Y planteó: “Si no impacta dentro del aula, son expresiones de deseo que no se impregnan en la realidad. Entonces, creo que no hay que mirar a la IA de costado, hay que incluirla y abrazarla porque es una tecnología que vino para quedarse. Y esto no es contradictorio con lo que yo venía diciendo.”
“Vayamos a fondo con propuestas que efectivamente saquen a nuestros estudiantes de ese rol de espectadores y los conviertan en protagonistas de su propio aprendizaje. Esto, con y sin IA, no va a impregnar, no va a impactar”, aseguró.
UdeSA y vanguardia en IA educativa
Con respecto a su rol educativo en la Universidad de San Andrés (UdeSA), Ferrarelli celebró: “ A mí me gusta decir que UdeSA lo hizo de nuevo, porque siempre está pensando en modos de innovar y en modos de cambiar, cuando todavía las cosas no cambiaron tanto, más allá de este contexto, como decía, acelerado de la IA.”
Y explicó: “Estamos inaugurando, junto con Pablo Sciolla, Ezequiel Gómez Caride, Iván Matovich, un nuevo rol que me toca a mí liderar, que es el de, en la dirección de Estrategia de IA en Educación, que tiene que ver, que es cross a toda la universidad, a todas las sedes y a todas las carreras y departamentos.”
El foco va a estar puesto en “escuchar al estudiantado”: “Creo que mirar qué están haciendo las nuevas generaciones con estas tecnologías, cuáles son sus intereses, sus impresiones, sus temores, es parte de esta transformación que queremos liderar.”