Guillermo Calvo es experto en analizar los flujos financieros internacionales. Así saltó a la fama al adelantar el efecto Tequila en 1994, afectando a México y luego a toda la región. Hoy hablará en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, pero antes dialogó con Infobae. Su principal preocupación, explicó, es que un freno en el ingreso de capitales que recibe la Argentina encuentre al país mal parado, especialmente por el alto nivel de déficit fiscal.

"Lo recomendable es ahora fortalecer el nivel de reservas, algo que por suerte empezó a encarar el Banco Central. Y también conseguir una línea contingente con el FMI por si en algún momento se produce algún freno repentino en el ingreso de capitales", explicó el economista. En ese sentido, advirtió que el alto nivel de déficit fiscal deja demasiado expuesta a la economía, mientras tiene lugar el ajuste gradualista.

“Para darle garantía a los inversores, es importante que se profundice el proceso de acumulación de reservas”, aseguró Calvo.

A continuación, los principales pasajes de la entrevista:

¿Qué opina sobre el resultado de las PASO desde el punto de vista inversor?

-Fue una buena noticia para los mercados. Los inversores siguen buscando lugares dónde poner la plata, en un contexto de tasas de interés muy bajas. En el caso argentino, la nueva administración generó un inmediato golpe de confianza, en especial comparado con lo que había antes de 2016.. Y la elección ahora refuerza esa idea y vuelve al país más atractivo. Igual hay que tomarlo con cautela porque todos sabemos que el dinero que hoy entra puede salir. Pero los mercados se dan cuenta que al final no llegó el cuco.

-Más allá del ingreso de dólares financieros, ¿qué pasa con las inversiones reales?

– Es la parte más complicada de todo este proceso. Por ahora lo que hay es un ingreso fuerte a través del canal financiero. Y eso puede ayudar a que entre inversión real. Pero después dependerá de que el Gobierno genere las condiciones para que aumente la confianza. Los temas que hoy más preocupan son los fiscales y los regulatorios. Para darle garantía a los inversores sobre la estabilidad del país es importante que se profundice el proceso de acumulación de reservas, por suerte se dejó de lado el discurso de que no eran importantes. Además, usar la tasa de interés como ancla resulta muy débil y eso es lo que se ha demostrado en los últimos meses.

-¿Es decir que el Central exagera con su política de influír la baja de la inflación a través de la tasa de interés?

-No digo que no sirva, pero debe ser reforzada por otras variables, especialmente un ancla fiscal. Esto no se arregla imprimiendo más dinero. Si tuviésemos más reservas o una línea del FMI resultaría más fácil mantener el barco navegando. Es complicado en este contexto, hay que ser un maestro porque los desequilibros son muy grandes.

-Pero el Fondo al menos en la Argentina sigue siendo casi una mala palabra…

-Sin la plata del FMI es más complicado. Al primer golpe internacional estamos desnudos. Argentina está lejos del nivel de reservas óptimo. Es más barato la línea contigente que ofrece el Fondo, se paga mucho menos.

-¿La preocupación entonces es lo que podría suceder si se corta el financiamiento externo?

-Sí, porque tenés un agujero fiscal muy grande y hay que financiarlo año a año. No es una tranquilidad que la plata sea de los argentinos, porque son los primeros que se van. Si hay un sudden stop, es decir un freno abrupto del ingreso de capitales, sería muy riesgoso. No está mal plantear una baja gradual del déficit fiscal. Pero mientras tanto hay que tener algún tipo de cobertura.

– ¿El aumento de la deuda es algo que toma con preocupación?

-Hay que tomarlo con naturalidad, ojalá se mantengan las tasas bajas en el mundo. Es una oportunidad para pedir prestado. Pero al mismo tiempo hay que darle una señal al mercado de que se bajará el déficit, sin el FMI nos estamos perdiendo una oportunidad. Es un seguro que además le das a toda la comunidad internacional que te está prestando. México recibió en su momento 40.000 millones en este tipo de líneas, Argentina no estaría lejos de ese nivel.