Agregar Infobae enGoogle

Por qué la caída en el sector autopartista triplicó la de la industria en general: las claves del problema

La retracción de la industria automotriz fue uno de los factores, pero cada vez se hace más evidente un cambio en el sistema de producción local de componentes de automóviles, según el informe de AFAC

repuestos caros
Los autopartistas argentinos volvieron a mostrar cifras precupantes en su actividad del primer semestre de 2026.
Guardar

La industria autopartista en Argentina cerró el primer semestre de 2026 en un claro escenario de retroceso interanual, con una caída en su nivel de actividad del 6,7%. Así lo refleja el informe de junio de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), en el que se detalla que la baja afectó a todos los rubros del sector, en una tendencia uniforme que se reflejó en varios indicadores oficiales.

Al ser una actividad directamente relacionada con la producción automotriz argentina, ése fue el indicador en el que se apreció la mayor caída de actividad, con un retroceso del 18,3% en comparación con el mismo lapso de 2025. En junio, el último mes para completar la mitad inicial del año, la baja registrada fue de un 1,9% respecto a la actividad de mayo.

PUBLICIDAD

En el comercio exterior, las exportaciones de autopartes también mostraron un descenso equivalente o proporcional al índice general del sector. El acumulado del semestre mostró una reducción del 7,2% en las exportaciones, incluso a pesar de haber tenido una recuperación del 12,7% en junio respecto al mes previo.

En el mercado de reposición, el otro gran universo de consumo de autopartes, se presentó un panorama menos adverso, aunque igualmente con cifras negativas. La habitual referencia para establecer el comportamiento de este sector es la venta de combustible, que entre enero y junio de 2026 alcanzaron los 9.351.504 metros cúbicos, lo que representa una baja del 0,7% respecto al año anterior.

PUBLICIDAD

industria automotriz
La caída de producción automotriz fue el principal factor en la baja de actividad de las empresas autopartistas en la primera mitad del año.

Puntualmente en junio, además, el resultado fue mayor al promedio del período inicial del año con una caída del 5,8% en relación a mayo.

El informe de AFAC señaló que la baja generalizada en la actividad autopartista responde a factores internos y externos. Entre los internos, se identifica claramente una menor demanda de las terminales automotrices, que redujeron su producción por retracción de ventas de automóviles, tanto en el mercado doméstico como en el de exportaciones.

En cuanto a los factores externos, el principal elemento que se destacó fue la desaceleración en la economía de Brasil, principal destino de los vehículos pero también de las autopartes argentinas, lo que impactó negativamente en las exportaciones. “El sector autopartista enfrenta un contexto desafiante por la caída en la actividad tanto a nivel local como internacional”, señaló el reporte de AFAC.

La entidad volvió a insistir en los riesgos para la sustentabilidad de las empresas y el empleo en la cadena de valor, así como en la necesidad de fortalecer la competitividad con medidas que apunten a reducir costos logísticos y cargas tributarias, a la vez de reiterar la necesidad de políticas de incentivo para la producción y exportación de autopartes en particular, pero del sector automotriz en general también.

Interior de tienda de repuestos. Un vendedor y un cliente revisan un portapapeles. El cliente sostiene una pieza automotriz. Estanterías con cajas de repuestos.
El mercado de reposición tuvo una desaceleración menor aunque con cifras negativas igualmente en el primer semestre del año. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el desglose de rubros, el informe detalló que el Índice de Producción Industrial (IPI) de Autopartes cayó un 6,7% acumulado a junio, mientras que el IPI general de la industria manufacturera descendió un 2,2%. Con estas cifras se puede apreciar contundentemente que el retroceso del sector autopartista fue aún mayor que el del promedio industrial nacional.

El documento concluyó con un llamado a la coordinación entre el Estado y el sector privado para revertir la evidente tendencia negativa, para lo cual propuso avanzar en acuerdos sectoriales, mejorar la integración local de autopartes y fomentar la inserción internacional de las empresas argentinas.

La integración local de partes

La integración de partes locales es, efectivamente, la gran preocupación que se manifiesta en el sector, y que es parte de una situación global que se está discutiendo actualmente en Europa, Estados Unidos y Brasil, del mismo modo.

En todos los casos, se trata de redefinir el modo de clasificar a las partes locales o regionales, porque el mecanismo por el cual muchos fabricantes se beneficiaron anteriormente ahora resulta ser el que los está perjudicando.

Dos hombres sentados en un panel. Uno a la derecha, de cabeza calva, con camisa azul y traje oscuro, sostiene un micrófono. El de la izquierda, de pelo gris, lleva traje oscuro y corbata rosa
Juan Cantarella (AFAC) y Rodrigo Pérez Graziano (ADEFA). Tanto autopartistas como terminales automotrices ven con preocupación la falta de competitividad y la necesidad de redefinir el concepto de integración regional o local para el futuro.

En todos los casos tiene que ver con la importación de componentes chinos que se arman o ensamblan con alguna porción muy baja de integración local de partes para obtener el producto final que utiliza en un automóvil nacional o incluso se exporta como industria local.

Ese método fue bueno para bajar los costos de producción de los fabricantes nacionales y regionales hasta hace algunos años, pero se transformó en el modelo que utiliza ahora la industria china para ensamblar en cualquiera de esos mercados sin necesidad de producción local suficiente.

De acuerdo con el reporte de AFAC, la coyuntura del sector autopartista muestra la necesidad de políticas activas y de una estrategia articulada para recuperar la producción y sostener el empleo. El documento destaca que el comportamiento de los principales indicadores en la primera mitad de 2026 obliga a repensar el modelo productivo del sector, en un contexto de volatilidad de los mercados internacionales y restricciones del mercado interno.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD