La reinterpretación de los autos icónicos casi siempre da resultado. Le sucedió al Mini Cooper, al Fiat 500, al Volkswagen Polo, e incluso al Ford Bronco y a muchos modelos más. Los clásicos siempre tienen ese imán que permite conectar con las emociones de los clientes, siempre y cuando el espíritu del modelo original también se mantenga. Acaso por ese motivo no fue tan exitoso el Volkswagen New Beetle, porque aunque era plenamente identificable con el Escarabajo o la Fusca, no era un auto accesible como aquel.
La llegada de los autos eléctricos fue la excusa perfecta que encontraron muchos fabricantes a nivel mundial en los últimos años para entrar al mercado con un nuevo modelo que utilice esa historia como un “capital de gran valor” para vender mejor un modelo propulsado a baterías. Y en Francia con dos modelos icónicos de Renault, llegó la comprobación más cabal del excelente resultado de esa apelación a un modelo exitoso de otros tiempos: el Renault 4 y el Renault 5.
Fue en el orden inverso, primero el más nuevo, y comprobado el impacto positivo que causó en los usuarios, duplicaron la apuesta con el R4, que había sido anterior y representaba el auto económico por excelencia de la marca.
PUBLICIDAD
Ahora parece haber llegado el turno a Citroën de hacer algo similar. Si bien hubo un primer atisbo en 2022, cuando lanzaron el Citroën Ami, que tiene solo el espíritu del Ami 8 porque es en verdad un cuatriciclo eléctrico con carrocería en el que solo entran dos pasajeros, esa semilla parece haber germinado bien y ya no es un rumor sino un proyecto en desarrollo: el Citroën 2CV podría volver a las calles en versión eléctrica más pronto de lo imaginado.
Así lo dio a entender el propio CEO de Citroën, Xavier Chardon, al decir que “el 2CV podría ser el coche pequeño eléctrico que quiere la UE”. Lo hizo en enero de este año, pero en los últimos días, el director de diseño de la marca, Pierre Leclercq, señaló a Auto Express que “si pensamos en un 2CV, un coche económico para pueblos, es fundamental mantener su filosofía y sus valores. Si podemos reinterpretarlos en un coche actual, hagámoslo”, señaló.
Si bien no hubo anuncio oficial al respecto, varios medios europeos señalan que, en octubre próximo, en oportunidad del Salón de París 2026, Citroën presentará el Concept Car del 2CV eléctrico, oficializando así el proyecto.
PUBLICIDAD
Más allá de ser la exposición internacional francesa y el escenario natural para presentar modelos de las marcas locales como lo hizo Renault con el R5, el R4 e incluso con el Renault Twingo E-Tech en la edición de 2024, París es también un símbolo para el 2CV porque fue en la edición de 1948 que se mostró por primera vez el modelo original del cual se vendieron más de 5 millones de unidades en todo el mundo.
La plataforma sería la que actualmente tiene el Citroën ë-C3, la denominada STLA Smart de Stellantis, y por el tipo de auto que representará, el 2 CV tendría un motor 100% eléctrico de menos de 100 CV de potencia y una batería LFP (Fosfato de hierro y Litio) de unos 25 kWh de capacidad, lo que le permitiría tener una autonomía totalmente urbana de entre 250 y 280 kilómetros.
El vehículo tendrá que rivalizar con el Renault Twingo eléctrico, que actualmente se vende en Europa alrededor de los 17.000 euros, pero a la vez tendrá que ser una alternativa más económica que el ë-C3, por lo que las especulaciones indican que tendría un precio aún menor al de su rival directo, y más cercano a los 15.000 euros.
PUBLICIDAD
El precio no es caprichoso sino necesario. El mercado automotor en Europa se pierden cerca de tres millones de ventas de autos accesibles por año en los últimos dos periodos, y según el propio Chardon, el 60% de esa caída se debe a que ya no existen autos con precios por debajo de los 15.000 euros.
“Es bastante triste que la edad media de los autos haya aumentado en más de dos años en los últimos cinco años. En Europa, el promedio de edad ya los 12 años y por eso es necesario incentivar la compra de coches nuevos y asequibles”, señaló.