Si bien el presidente Javier Milei aparentemente ha dejado de afirmar que el dato de inflación de agosto empezara “con un cero adelante” y de que la inflación va a “colapsar” pues el mantenimiento de superávits fiscales eximio al Banco Central (BCRA) de tener que emitir dinero para financiar al Tesoro, la política que aplican el BCRA y el Tesoro sigue siendo una apuesta a que la escasez de dinero tarde o temprano logre abatir la inflación.
Esa convicción monetaria es hasta ahora tan persistente como la inflación, que desde hace casi un año no solo se estanco, según señalo el diario británico Financial Times, sino que incluso repunto fuertemente, desde el 1,5% del mes de mayo de 2025 al 3,4% de marzo de este año.
El propio ministro de Economía, Luis Caputo, reafirmo el credo monetario oficial al atribuir el dato de inflación de marzo al contexto internacional y al desplome de la demanda de dinero previo a las elecciones de octubre del año pasado.
Si bien las tasas de interés recientemente bajaron, en parte en respuesta al aumento de la morosidad del crédito bancario y no bancario, “el tándem BCRA-Tesoro mantiene la prudencia monetaria”, dice Quantum.
“Desde principios de año el BCRA lleva compradas divisas al sector privado por más de USD 5.000 millones, el equivalente a una expansión monetaria de $7 billones, el 16% de la base monetaria de fines de 2025 (datos al 9 de abril ), pero la base monetaria cayó 3,9% nominal: $1,6 billones en el período y 13% en términos reales”, destaca el informe.
Si como punto de partida se toma fin de noviembre de 2025 -para eliminar el efecto de la estacionalidad de fin de año- la base se reduce el 11,2% en términos reales”, dice un pasaje-síntesis del mas reciente informe de la consultora fundada por Daniel Marx.
El documento precisa que en lo que va de 2026 la absorción de la expansión por la compra de divisas por el BCRA se originó mayoritariamente en los pesos que capto el Tesoro por emisiones de deuda, por sobre los vencimientos. Al respecto, la cifra estimada es de unos $5,6 billones, de los cuales el Tesoro utilizó $5,3 billones para comprar dólares al BCRA (para pagar vencimientos en divisas) y, además, utilizó alrededor de $1,6 billones de recursos depositados en el BCRA con otros motivos. Al 9-de abril, puntualiza Quantum, los depósitos del Tesoro en el BCRA ascendían a $ 6,1 billones.
Igualmente, en ese contexto las tasas en pesos bajaron a niveles inferiores a las de meses anteriores. “La tasa de la rueda simultánea está en 21,7% TNA, levemente por encima del promedio vigente en diciembre 2025, pero muy inferior a la de los primeros meses del año. Lo mismo ocurre en el caso de la TAMAR, con niveles promedio en abril 2026 de 24,6%, aunque en la última observación ya estaba en 22% TNA-, por debajo de los meses precedentes, incluyendo diciembre 2025. Las tasas activas -préstamos personales y adelantos en cuenta- también verifican la misma tendencia”, advierte Quantum.
El mix de un BCRA comprando divisas, tasas nominales en baja y peso apreciado (esto es, dólar en baja y mas aun respecto de la inflación) se completa con operaciones de esterilización de excedentes monetarios tanto del Tesoro como del BCRA “indica prudencia en la búsqueda del equilibrio monetario-cambiario, incluyendo que el BCRA continúe comprando dólares en el mercado”, dice el informe.
Claro que eso –concluye Quantum- “requiere el crecimiento sostenido de la demanda de dinero”. He ahí un posible giro argumentativo al tema de la “confianza”, cuya carencia por ahora esteriliza la efectividad del persistente apretón monetario.