El Banco Central compró este martes USD 140 millones en el mercado de cambios, el 28,5% de una oferta de contado de USD 485,9 millones, para completar un período de 58 ruedas operativas seguidas con saldo a favor por su intervención cambiaria.
El BCRA registró en marzo con una absorción de USD 1.671 millones, el mes con mejor saldo desde febrero de 2025 (USD 1.948 millones).
En el primer trimestre las compras alcanzaron además un total de 4.386 millones de dólares. La presente se trató de la segunda serie histórica para un primer trimestre del año, detrás de los USD 8.512 millones del período enero-marzo de 2024.
Las reservas internacionales brutas cayeron en USD 1.291 millones en el día, a USD 42.091 millones, básicamente por movimientos técnicos de divisas que los bancos retiran de cuentas del BCRA con el cierre del ejercicio mensual -y por lo tanto dejan de contabilizarse como reservas- y que van a reintegrarse a los activos en el inicio del nuevo mes, entre el miércoles 1 y el lunes 6 de abril, según indicaron a Infobae fuentes de la entidad.
Las reservas brutas cayeron USD 3.475 millones en marzo (-7,6%), mientras que crecieron en USD 924 millones (+2,2%) en el balance trimestral, desde los USD 41.167 millones del cierre de 2025.
“La reciente acumulación de reservas del BCRA parece estar explicada, en buena medida, por una caída significativa en la demanda de dólares de personas humanas”, reportó Delphos Investment.
Según proyecciones oficiales, las compras netas de divisas podrían ubicarse entre 10.000 y 17.000 millones de dólares en 2026, dependiendo de la demanda de pesos y la disponibilidad de dólares en el mercado. El presidente del BCRA, Santiago Bausili, sostuvo que el ritmo de acumulación de reservas responderá a la demanda de moneda local y al flujo de divisas. Hasta el momento, lo adquirido equivale al 39% de la meta anual.
Los analistas de Max Capital recalcaron que la absorción oficial de divisas en el mercado se produjo “por encima del nivel de referencia del 5% comunicado por el banco central, aunque los volúmenes de mercado sugieren ventas significativas de instrumentos dólar-linked, por casi la mitad de las compras, lo que neutralizó parcialmente la compra neta. Desde el inicio del nuevo esquema cambiario, el BCRA compró divisas todos los días excepto el 2 de enero, con compras promedio diarias de 73 millones de dólares”.
El desempeño positivo de la compra de divisas en el mercado, para mejorar a la vez la posición de reservas netas en las arcas del Central, estuvo complementada en las últimas semanas por la estrategia del Tesoro de garantizarse dólares para honrar los pagos de deuda a través de bonos colocados en el mercado local.
En ese sentido, en la segunda ronda de la licitación de instrumentos hard-dollar, el Tesoro adjudicó el lunes USD 97 millones con el Bonar 2027 (AO27) y apenas USD 34 millones del Bonar 2028 (AO28), “sin cubrir el cupo previsto de USD 250 millones para ambas colocaciones, lo que refleja un apetito reducido por el AO28, con vencimiento posterior al mandato actual”, consideró Cohen Aliados Financieros.
También la colocación de bonos corporativos (Obligaciones Negociables) en dólares en el mercado local y el exterior, así como emisiones de deuda sub-soberana, fueron un impulsor del ingreso de divisas a la economía pasadas las elecciones legislativas de octubre último. Ese importante flujo, que precede a una inminente liquidación de exportaciones del agro en el próximo trimestre, permitió una serie excepcional de compras oficiales en la plaza de contado sin presiones devaluatorias.
Este lunes se conoció que “Pampa colocó USD 200 millones a 3 años a una tasa de corte de 5,49% nominal anual, una tasa competitiva, mientras que Vista busca colocar cerca de USD 800 millones en un bono a 12 años, destinado principalmente al pago de activos por la adquisición de Equinor”, precisó Cohen.
Un informe de MegaQM identificó entre los factores que motivaron “el excedente de divisas que permitió al BCRA comprar reservas” un “nivel de importaciones muy por debajo de lo esperado”, a la vez que “el volumen de liquidación por préstamos financieros volviendo a sus parámetros habituales”.
En esa línea, MegaQM consideró “importante seguir monitoreando la dinámica de la oferta y la demanda de divisas en un escenario en donde las tasas reales están nuevamente negativas”.