El presidente y CEO de Grupo Techint, Paolo Rocca, advirtió sobre la creciente volatilidad global y la necesidad de diversificar operaciones durante su participación en el CERAWeek by S&P Global, el principal encuentro internacional del sector oil & gas, que se realiza esta semana en Houston, EEUU. Sin menciones a su cruce con el Gobierno, Rocca aseguró que, frente al nuevo escenario geopolítico y regulatorio, “hoy una empresa no puede depender de un solo país”.
Durante el panel, que compartió con Atul Arya, Senior Vice President de S&P Global Energy, Luis Cabra, Director General de Transición Energética, Tecnología, Institucional y Adjunto al CEO y Matt Renner, presidente de Google Cloud, Rocca describió cómo la volatilidad se intensificó en los últimos doce meses, en gran parte debido al primer año de la nueva administración de Donald Trump en Estados Unidos.
De acuerdo con su análisis, los aranceles que impuso el gobierno americano desde el inicio del año afectaron no solo la cadena de suministro de la industria energética, sino también las variables que sostienen la operación de grandes grupos internacionales. “El inicio del programa de aranceles en el primer semestre cambió la orientación de la descarbonización y también impactó a los consumidores y a otras empresas”, detalló Rocca.
El CEO de Techint subrayó que la relación comercial entre Canadá, México y Estados Unidos, a través del acuerdo USMCA, enfrenta actualmente obstáculos debido a las tarifas de las secciones 202 y 108, lo que genera incertidumbre y suma presión sobre las estrategias empresariales. Al mismo tiempo, el conflicto en Medio Oriente, que escaló desde junio, añadió nuevos factores de inestabilidad. Según remarcó, “no es fácil establecer una estrategia sólida ante este escenario”.
Para el ejecutivo, la clave es construir cadenas de suministro robustas y alternativas de producción capaces de resistir interrupciones, incluso en rutas estratégicas como Panamá, Molucas, Ormuz o Suez. “Los cambios de precios y la necesidad de una cadena de suministro robusta exigen duplicar capacidades y apostar por múltiples escenarios”, afirmó.
“Hoy una empresa no puede depender de un solo país. Lo que antes era viable, ya no lo es. Hay que buscar alternativas para estar bien posicionados. En la industria siderúrgica, apostamos fuerte por el USMCA y vemos oportunidades de expansión en Estados Unidos, Canadá y México. Elegimos invertir en áreas con potencial, como Argentina para petróleo y gas, el rediseño de cadenas de suministro y el fortalecimiento de América Latina en acero. Esa es la línea actual de eventos. Y siempre hay que buscar oportunidades allí donde surjan”, sostuvo el empresario.
Al referirse al impacto de la inteligencia artificial en la industria, Rocca explicó que el grupo trabaja en tres niveles: capacitación interna, optimización de procesos y, en una etapa avanzada, transformación de la productividad a partir del análisis masivo de datos. “En la petrolera, trabajamos con shale. Actualmente extraemos quizás un 5% o 6% de los recursos reales de la formación debido al fracking y cómo se gestiona, y ya eso es valioso. Pero, si aplicamos inteligencia artificial considerando todos los factores, ¿sería posible pasar del 5% al 7% de las reservas? Eso sería enorme. Cambiaría todos los valores”, describió Rocca.
El ejecutivo remarcó que en sectores como la acería, la inteligencia artificial permite gestionar información para decidir la mezcla de chatarra, reducir tiempos de calentamiento u optimizar los análisis químicos y la adición de aleaciones. “Llegará el punto en que la inteligencia artificial pase de ser solo una fuente de información administrada por personas a asumir la responsabilidad de gestionar grandes industrias, como una refinería. Estoy seguro de que el mundo avanza hacia eso. Pero hoy, en este tercer nivel de avance, estamos trabajando, aunque todavía no vemos logros claros”, aseguró Rocca.
Consultado sobre el equilibrio entre competencia y colaboración en un escenario global fragmentado, Rocca sostuvo que la competencia es esencial, pero los desafíos actuales —incluyendo la rivalidad entre China y Estados Unidos y la posición de los países intermedios— afectan la provisión y seguridad de suministros clave.
“La competencia puede estar detrás de esto. No es solo el concepto de cadena de suministro, energía o automotriz, es un concepto más amplio. Porque al final, podes mostrar un precio bajo, pero con una cadena de suministro que no es constante en el tiempo. Hay que pensar en cómo la industria puede encontrar una posición competitiva a nivel mundial en términos de seguridad de suministro y solidez de la estructura”, subrayó.
Rocca argumentó que la competitividad debe analizarse de forma integrada a nivel de país, industria y cadena de suministro, especialmente tras episodios recientes como la invasión de Rusia a Ucrania y la pandemia de COVID-19. “Si podes diseñar sin saber exactamente qué va a suceder, podes mantener la confiabilidad del proyecto. Así es como veo la competitividad”, concluyó.