La Argentina alcanzó su mayor progreso en más de 10 años dentro del Índice de Libertad Económica elaborado por la Heritage Foundation. El país obtuvo un puntaje de 57,4, lo que representa una suba de 3,2 puntos frente al año previo y la mejora más significativa a nivel global.
De este modo, en un listado de 176 países, la Argentina se ubica en el puesto 106 del ranking, quedando por debajo de Bhutan y por encima de Ghana. El año pasado ocupaba el 124. Pese al desempeño positivo, aún permanece en la categoría "Mayormente no libre".
Se trata de un índice que se realiza en base a cuatro pilares:
- Estado de derecho (derechos de propiedad, eficacia judicial e integridad gubernamental)
- Tamaño del gobierno (carga tributaria, gasto público y salud fiscal)
- Eficiencia regulatoria (libertad empresarial, libertad laboral y libertad monetaria)
- Apertura de mercados (libertad comercial, libertad de inversión y libertad financiera)
“La decisiva victoria en las elecciones legislativas de medio término de octubre de 2025 brindó al presidente reformista Javier Milei un respaldo concreto y mayor impulso para continuar transformando la economía argentina. La agenda de reformas de Milei produjo avances notables y medibles”, justificó la organización.
“La gestión de las finanzas públicas mejoró a partir de diversas reformas fiscales, monetarias y regulatorias que redujeron el tamaño y el alcance del Estado”, agregó.
Heritage Foundation resaltó que el puntaje general de libertad económica mejoró de manera significativa en los últimos tres años bajo la presidencia de Milei, en comparación con los promedios globales y regionales.
Ante estos resultados, desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado sostuvieron: “Este salto cuantitativo no es casual ni coyuntural: es el resultado directo de un proceso profundo de transformación estructural orientado a restaurar reglas claras, disciplina fiscal, estabilidad monetaria y apertura económica”.
“El ordenamiento de las cuentas públicas, la reducción del tamaño del Estado y la eliminación de distorsiones regulatorias fueron factores determinantes para revertir años de deterioro y comenzar una senda de convergencia hacia estándares internacionales”, resaltaron.
Asimismo, subrayaron simplificación normativa, la eliminación de trabas burocráticas, la revisión integral de regímenes obsoletos y la apertura a la competencia.
El ministro Federico Sturzenegger dijo a través de su cuenta de X: “Arrancamos en el puesto 145, y hoy ya escalamos al puesto 106. La suba está entre las más grandes en la historia del índice. Falta mucho, pero el progreso es importante y es visible”.
En términos globales, dentro de los 10 primeros puestos del ranking se produjo una reorganización significativa. Singapur continúa siendo la economía más libre del mundo, demostrando de manera consistente una alta resiliencia económica y prosperidad. Suiza ocupa el segundo lugar, seguida por Irlanda, Australia y Taiwán.
El promedio mundial del índice apenas avanzó 0,2 puntos y más de la mitad de las economías siguen clasificadas como “mayormente no libres” o “reprimidas”.
El informe destaca el desempeño de EEUU, pero señala que muchos países se encuentran ahora en una encrucijada. “La verdadera capacidad de una nación para lograr un crecimiento y una prosperidad duraderos depende de la calidad de sus instituciones y de su sistema económico. La pregunta es cuán pronto y con cuánta decisión corregirán su actual rumbo de política económica y reavivarán su compromiso con la libertad, que ha demostrado ser clave para el florecimiento humano y la prosperidad sostenida”, enfatizó.
Según el análisis de la Heritage Foundation, la solidez fiscal a nivel global muestra un deterioro sostenido, con déficits crecientes y deudas públicas en ascenso que tienden a debilitar el crecimiento de la productividad y a generar economías más estancadas.
Además, se señala que el efecto de los aranceles restrictivos sobre la economía mundial ha sido menos severo de lo previsto, en parte debido al aumento de inversiones en sectores clave como energía e inteligencia artificial y a la escasa respuesta en forma de represalias arancelarias por parte de la mayoría de los países.
El documento advierte que retomar la normalidad previa no resulta suficiente, ya que persisten desafíos estructurales de largo plazo relacionados con la transparencia, la eficiencia, la apertura y la efectividad gubernamental.