La actividad vinculada a la construcción en Argentina enfrentó un inicio de año con señales de desaceleración, según el Índice Construya, que mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de materiales para la construcción por las empresas que integran ese grupo. En enero de 2026, este indicador registró una caída mensual desestacionalizada de 11,6%, y quedó 1,1% por debajo de enero de 2025, según el informe divulgado por el propio Grupo Construya.
El Índice Construya agrupa una canasta amplia de productos que van desde ladrillos cerámicos, cemento portland y aceros largos hasta carpintería de aluminio, pinturas impermeabilizantes, sanitarios y materiales eléctricos y electrónicos. El desempeño de enero, explicaron desde la entidad, refleja un comportamiento típico de ajuste tras la finalización del año previo. “La caída mensual de enero refleja un ajuste tras el cierre de año, en un contexto donde la actividad real de obra aún muestra cautela”, señalaron en el informe. En ese sentido, advirtieron que “el comportamiento de febrero y marzo será clave para poder evaluar de forma más precisa la dinámica sectorial en el año que acaba de comenzar”.
El descenso interanual de 1,1% marca que la demanda de insumos no solo retrocedió respecto al mes previo, sino que también quedó por debajo de los niveles observados en el mismo mes de 2025. El fenómeno se da después de un último tramo de 2025 con ciertos avances, aunque fluctuantes, en la venta de materiales.
Contraste con los datos de diciembre
Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) ofrecen otra perspectiva del sector, con cifras que contemplan todo 2025 y la evolución de la actividad de construcción en diciembre del año pasado. Según el informe oficial publicado recientemente, la actividad de la construcción creció 6,3% durante 2025 en comparación con 2024. El crecimiento del año pasado incluye variados meses con desempeños positivos que compensaron algunos períodos de retroceso, según la estimación oficial.
El organismo estadístico señala que en 2025 solo dos meses tuvieron caída interanual: enero y noviembre, mientras que el resto del año mostró variaciones positivas. En diciembre de 2025, último mes con dato disponible, el sector marcó una suba interanual de 2,9%, revirtiendo la tendencia negativa de meses previos.
La lectura oficial destaca que, si bien el año anterior fue marcado por dificultades y un contexto externo complejo, el índice total del sector cerró con una mejora. El avance acumulado del 6,3% contrasta con la caída que experimentó la actividad en 2024, año en que la construcción mostró un desempeño muy por debajo de la media histórica.
Diferencias metodológicas: qué mide cada indicador
Es importante considerar que tanto el Índice Construya como las cifras del Indec utilizan metodologías distintas y periodos de referencia distintos, por lo que no se puede hacer una comparación directa de tasas entre ambos para un mismo mes sin tener en cuenta esas diferencias metodológicas.
El Índice Construya se centra en la demanda de insumos para la construcción vendidos al sector privado, lo que refleja en gran medida la actividad del segmento de obras privadas y la inversión en materiales. Su caída en enero da cuenta de un menor dinamismo del lado de las compras de insumos que, normalmente, se traducen en obra en desarrollo.
Por su parte, el Indec mide la actividad total de la construcción a través del Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), que incluye insumos, mano de obra y otros aspectos de la producción ligada al sector, así como obras públicas y privadas. El ISAC de Indec, además, está diseñado para mostrar tendencias generales de la actividad económica sectorial.