La plaza financiera local ratificaba la racha bajista este jueves, inmersa en una inesperada problemática que disparó la renuncia del titular de la agencia de estadística INDEC.
El Gobierno decidió no cambiar la base del 2004 para medir la inflación mensual, como se había comprometido el expresidente del Ente de Estadística y Censos Marco Lavagna, lo que provocó su salida y contrajo el interés inversor sobre activos.
La Bolsa de Buenos Aires tenía a su índice accionario S&P Merval con retroceso del 2,5% a las 13 horas, debajo de los 3.000.000 puntos, luego de ceder un 7% en las últimas seis sesiones por la manifiesta duda entre inversores institucionales.
Los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- registraban un descenso promedio de 0,5%, sesgo que se reflejaba en el riesgo país de JP Morgan, que aumentaba 18 unidades para la Argentina, en los 518 puntos básicos, la cifra más alta desde el 23 de enero.
La caída de precios para los activos argentinos se vuelve a asociar en esta sesión con las bajas generalizadas en los índices de Wall Street, que pierden hasta 1,3%, arrastrados por los valores tecnológicos, en el período de balances trimestrales.
Entre los ADR y acciones de compañías argentinas que son negociados en dólares en Nueva York destacan los descensos de Bioceres (-8%) y Banco Supervielle (-6,6%).
Tensión por la medición de inflación
“El índice de inflación (IPC) debe reflejar lo más fielmente posible la realidad”, sintetizó Lucas Romero, politólogo y director de Synopsis Consultores. “Si se posterga una actualización necesaria para lograrlo -y que debió hacerse hace dos años-, porque no le conviene al Gobierno, no hay otra forma de llamar a esto que manipulación del INDEC. Es un escándalo”, acotó.
El S&P Merval se mueve ahora entre los 1.900 y 2.000 dólares medido por la paridad del “contado con liquidación”, una zona de soporte clave para hacer la proyección a corto plazo, coinciden operadores.
El ministro de Economía Luis Caputo ratificó que los cambios en las ponderaciones del IPC se harán una vez terminado el proceso de desinflación y afirmó que junto al presidente Javier Milei no estuvieron de acuerdo de la variación por razones técnicas, ya que las que se buscaban instrumentar se basaban en desactualizadas de 2017 y 2018.
El Gobierno libertario defendió la suspensión de una nueva manera de controlar la inflación, un índice que se espera en torno al 2,5% para enero, con la consigna de buscar una fórmula estadística actualizada y a la espera de controlar variables macroeconómicas.
Estos “ruidos” políticos generados por el INDEC llevaron nuevamente al riesgo país ligeramente por arriba de los 500 puntos básicos, cuando la semana pasada los había bajado a sus menores niveles en casi ocho años.
“La plaza argentina atraviesa ruedas de volatilidad con sesgo negativo, afectada también por el nerviosismo en el mercado de Estados Unidos ante la posibilidad de que la inteligencia artificial erosione el negocio de las empresas de software tradicionales”, reportó la correduría Rava Bursátil.
Llegó una misión del FMI
Este jueves arribó al país una misión del FMI (Fondo Monetario Internacional), para analizar junto al equipo económico argentino el cumplimiento de las metas del vigente acuerdo de facilidades extendidas con el organismo.
“Como parte de nuestro compromiso continuo, una misión técnica del FMI, encabezada por Luis Cubeddu y Bikas Joshi, se encuentra actualmente en Buenos Aires para las discusiones relacionadas con la segunda revisión en el marco del Servicio Ampliado del Fondo y la consulta del Artículo IV para Argentina. Brindaremos más información sobre los próximos pasos a su debido tiempo”, indicaron fuentes del FMI.
Con intervención diaria del Banco Central en el mercado de cambios, la entidad que acumula la compra de casi 1.300 millones de dólares en 2026 a favor de sus reservas y en línea al compromiso asumido ante el FMI.
El organismo crediticio envió al país una representación oficial para hacer una revisión de metas. Una fuente del BCRA se mostró confiado por los resultados actuales.