A pocas semanas del inicio del ciclo lectivo 2026, las familias se preparan para afrontar una serie de aumentos al renovar los útiles escolares. El presupuesto necesario no es menor, especialmente en un contexto de bolsillos ajustados y con el agregado del incremento en las cuotas para quienes asisten a colegios privados.
Según un informe de la Fundación Ecosur, de la Bolsa de Comercio de Córdoba, todos los productos aumentaron respecto de enero de 2025, pero muchos se incrementaron por encima de la inflación interanual (31,5%).
En la canasta primaria, los mayores incrementos corresponden a la caja de lápices de colores, con un alza del 42%, seguida por la goma de borrar (+39%) y los afiches (+34%).
En la canasta secundaria, las subas por encima del índice general son aún más pronunciadas: los resaltadores encabezan la lista con un aumento del 56%, seguidos por el kit de geometría (+50%), la lapicera azul o negra (+35%) y, nuevamente, la goma de borrar (+39%).
En contraste, otros artículos muestran ajustes más moderados y quedan por debajo de la inflación. En este grupo se ubican las fibras (+30%), la voligoma chica (+28%), la mochila con carrito (+27%) y los cuadernos de tapa dura (+15%).
Cuánto cuestan las canastas según nivel educativo
De acuerdo al relevamiento de Ecosur, el costo de la canasta escolar promedio para el nivel primario se ubica en $277.405. Esta incluye una mochila con carrito, fibras, papel glacé, block de hojas de plástica, afiches, cartulinas, papel de forrar cuadernos, carpeta de plástica, cartuchera de 2 pisos y cuaderno.
En tanto, la denominada canasta ahorro —integrada por los mismos productos, pero calculada a partir de los precios más bajos relevados para cada ítem— alcanza un valor de $194.748.
Algunos precios de referencia permiten dimensionar el gasto que deberán hacer muchas familias: una mochila con carrito tiene un valor promedio de $109.610, una cartuchera de dos pisos cuesta $39.744, un cuaderno de 48 hojas tamaño Rivadavia con tapa dura se consigue a $8.969 y una caja de lápices de colores ronda los $3.326.
Para el inicio de primer año del nivel secundario, el valor de la canasta escolar promedio asciende a $174.719. Esta se compone de una mochila, un cuaderno A4, carpeta de plástica, calculadora científica, kit de geometría, caja de microfibras, block de hojas de plástica, cartuchera, carpeta y un block de hojas.
En paralelo, la canasta ahorro, con útiles más económicos, se ubica en $100.578.
Por precios, una mochila cuesta $28.962, un block de hojas de entre 400 y 480 unidades tiene un valor de $28.953, la cartuchera se paga $12.669, la carpeta $11.581, la calculadora científica $7.367 y los resaltadores alcanzan los $6.303.
“Es importante aclarar que solo se tienen en cuenta productos de librería que cubren el costo de ‘llenar una mochila’, pero el gasto asociado al inicio de clases es mayor, dado que se deben sumar otros ítems importantes como el uniforme o la matrícula”, destacó Ecosur. Se suma la compra de libros para varias materias.
Aumento de cuotas
A todo ese presupuesto se añade el aumento de cuotas previsto para los colegios privados con subvención estatal: en marzo subirán 3 por ciento.
No obstante, los aranceles podrían resultar mayores, en un marco en que la Asociación de Institutos de Enseñanza Argentina (AIEPA) advierte que las instituciones atraviesan un fuerte desequilibrio económico, dado que deben pagar costos laborales desde diciembre sin que se hayan habilitado actualizaciones en los montos de las cuotas escolares.
Se estima que las escuelas deben afrontar un incremento del costo salarial que contempla una suba del 1,5% correspondiente a diciembre —junto con el pago de los aguinaldos— y ajustes del 3,3% tanto en enero como en febrero, de acuerdo con lo establecido recientemente en la paritaria acordada con el Gobierno.
Por ello, piden un aumento retroactivo por única vez de 8,1% en los aranceles por diciembre, enero y febrero.
El panorama refleja una creciente preocupación en los hogares ante la llegada del ciclo lectivo. La combinación de subas en los precios de los útiles y en las cuotas escolares configura un desafío para quienes deben equipar a sus hijos para el regreso a las aulas,