Gustavo Lazzari: “La competencia es siempre feroz, pero los impuestos son siempre más voraces”

El empresario pyme y economista contó en una entrevista con Infobae cómo el efecto de las sobrerregulaciones y la presión fiscal afecta la competitividad y hasta genera proteccionismo y evasión

Compartir
Compartir articulo
"El solo hecho de que la 'desregulación' sea una prioridad para el presidente Milei es una señal muy alentadora. Las llamadas regulaciones no son otra cosa que un compendio de permisos a veces muy costosos en dinero, otras veces muy costosos en tiempo y molestia"
"El solo hecho de que la 'desregulación' sea una prioridad para el presidente Milei es una señal muy alentadora. Las llamadas regulaciones no son otra cosa que un compendio de permisos a veces muy costosos en dinero, otras veces muy costosos en tiempo y molestia"

El nuevo gobierno recibe una economía enormemente desequilibrada en lo macroeconómico: alto déficit fiscal, reservas negativas en el Banco Central; atrasos cambiario y tarifarios; singular caída de los ingresos reales de trabajadores y de jubilados y pensionados, y acuerdo caído con el FMI; y también en lo microeconómico, con empresas con incumplimientos de pagos con proveedores del exterior, por decisiones de Economía y el BCRA; maraña de regulaciones y de cargos tributarios, aduaneros y tasas y contribuciones a sindicatos, provincias y municipios, y elevadísimo costo del crédito interno.

Frente a ese panorama, Infobae entrevistó a Gustavo “Lacha” Lazzari, empresario pyme y economista, que habitualmente “combina la academia con el adoquín, donde la fábrica es un posgrado”, destaca y resalta con notable convicción: “Sólo con trabajo resolveremos los problemas que arrastramos desde hace más de una década”.

— Como industrial pyme ¿En cuánto contribuiría a reducir los costos de las empresas y elevar la productividad simplificar la maraña de regulaciones en cabeza del gobierno nacional que se propone el gobierno de Javier Milei?

— El solo hecho de que la “desregulación” sea una prioridad para el presidente Milei es una señal muy alentadora. Las llamadas regulaciones no son otra cosa que un compendio de permisos a veces muy costosos en dinero, otras veces muy costosos en tiempo y molestia. Individualmente el costo de cada trámite o permiso es irrelevante. Pero la sumatoria de regulaciones municipales, provinciales, nacionales y las de los entes de control autárquico es insostenible. Una empresa grande quizás pueda llevarlo con oficinas específicas, pero sobre una pyme el costo es inviable.

“La sumatoria de regulaciones municipales, provinciales, nacionales y las de los entes de control autárquico es insostenible”

Le doy ejemplos, para transportar hay que pedir permiso al sindicato (libre deuda con el sindicatos de camioneros) por la “responsabilidad solidaria”; hay que informar a la renta provincial (a través del Código de Operación de Traslado, COT) al Estado municipal (a través de guías), a organismos de control (certificados, DTE), a la Nación con el famoso “Linti” (Licencia nacional de transporte interjurisdiccional”. En muchos casos hay que pagar impuestos y anticipos para poder circular mercadería!!!!

¿Sabe que es lo más curioso? Que todo esto está prohibido expresamente en la Constitución Nacional Artículo 11. Todavía no me explico como teniendo un marco de normas constitucionales hayamos hecho semejante estropicio regulatorio.

Y ¿Sabe que es lo más grave? Que en muchos casos la sobrerregulación genera evasión, pero también es funcional en otros para excluir competidores. De hecho, la regulación excesiva funciona como una suerte de proteccionismo interno protegiendo a quien tiene la escala para pagar todo ese delirio, en desmedro de quien no tiene esa escala y por lo tanto pierde acceso a los mercados y tiene que manejarse en la cuasi clandestinidad.

Fuente: Gustavo Lazzari
Fuente: Gustavo Lazzari

Un buen programa de desregulación que elimine esta auténtica “economía del permiso” va a liberar tiempo, energía y capital de trabajo de las pyme. Es sin duda una medida expansiva que incluso puede contribuir a atenuar los costos del ajuste. Menos regulación es claramente más trabajo.

— El sector real arrastra un cuadro de estanflación desde hace más de una década ¿Cómo imagina que será el proceso de salida y cuánto habrá que esperar para volver a crecer?

— Contrariamente a lo que se dice yo soy muy optimista. La reforma macroeconómica es complicada y seguramente dolorosa. En particular el ajuste de precios relativos (tarifas y tipo de cambio) será doloroso. Tanto como el ajuste en el gasto y en especial la inversión en infraestructura.

Fuente: Gustavo Lazzari
Fuente: Gustavo Lazzari

Pero si a la vez se hiciera una buena reforma microeconómica, esto es, desregulación de mercados, una reforma impositiva que disminuya la voracidad fiscal, y la eliminación de la industria del juicio, los costos del ajuste pueden ser mitigados y posiblemente revertidos.

“Si a la vez de una reforma macroeconómica se hiciera una buena reforma microeconómica, los costos del ajuste pueden ser mitigados y posiblemente revertidos”

La Argentina está tan complicada que requiere, por primera vez en la historia, una reforma micro y macro en forma concurrente. Las reformas deben ser simultaneas. Sin macro no hay micro, pero también sucede al revés. El país no funciona sólo con equilibrio macroeconómico. Si el Estado fuera una mochila y el sector privado la espalda donde está apoyada, debemos concluir que la Argentina tiene tibia y peroné rotos.

La microeconomía argentina a nivel emprendedor, autónomo, monotributista y minipyme está bloqueada por regulaciones, impuestos y costos laborales inviables. Por tanto, una buena agenda micro es imprescindible para atenuar los costos de la reforma macro. Es mucho más potente los beneficios de la producción que los costos del ajuste. Hay que apostar a ello.

Fuente: Gustavo Lazzari
Fuente: Gustavo Lazzari

— ¿Cuáles son las principales fortalezas que aún ve en la industria argentina, en particular en las pyme? ¿Y las oportunidades?

— La industria en general y en particular la industria de alimentos tiene como principal fortaleza el hecho de haberse sostenido en marcos abiertamente hostiles a la inversión, donde la seguridad jurídica y las reglas de juego claras nunca primaron sobre la arbitrariedad y la improvisación. Tengamos en cuenta que en un plazo largo de tiempo, al menos medio siglo, la necesidad de financiar los déficit fiscales absorbió todo el crédito bancario. El acceso al sistema financiero es muy difícil para las pyme.

Podemos decir que “el Estado se comió a los bancos” toda vez que en la práctica los ha convertido en agencias de recaudación antes que en entidades que buscan buenos negocios para hacer junto al sector privado productivo. Esto, va más allá de la inflación y las condiciones macroeconómicas, es un modo de operar de un sistema que prioriza el gasto público antes que la inversión privada.

“El Estado se comió a los bancos, toda vez que en la práctica los ha convertido en agencias de recaudación antes que en entidades que buscan buenos negocios”

Otra desventaja con la que hemos convivido son los costos laborales, en especial la industria del juicio que ha convertido a los juzgados laborales en cementerios de pyme. Esta “hipertutela” que lejos de proteger al trabajador, lo desprotege al reducir la demanda de trabajo, genera desánimo a la hora de contratar, y mejor empleo formal que el potencial. Claramente un perjuicio para todos.

Y por último, el marco hostil se manifiesta en una estructura impositiva inviable, tanto por la cantidad, la complejidad y un sistema recaudatorio muy agresivo para los negocios.

Fuente: Gustavo Lazzari con datos del Iaraf
Fuente: Gustavo Lazzari con datos del Iaraf

Aún con esos tres palos en la rueda, nuestra industria y nuestro sector privado se sostiene. Somos los generadores de movilidad social, empleo, exportaciones e inversiones más importante de la Argentina. Creo que un marco favorable hará que la actividad industrial vuele. Hay inversiones postergadas que pueden hacerse en un plazo corto. Si se dan las condiciones de seguridad y financiamiento, hay todo por hacer.

Diferencia entre ajuste y reformas

— ¿Cuáles son las amenazas que persistirán en el corto plazo que podrían apagar el entusiasmo que genera un escenario hacia una economía promercado?

— La reforma que se inicia a partir de este domingo tiene un factor novedoso respecto a todos los planes de ajuste anteriores. A mí no me gusta llamar a este programa “ajuste” pues la diferencia entre ajuste y reforma es el sentido de las medidas.

Si el paquete de medidas tiene como objetivo único reducir el déficit fiscal entonces estamos frente a un ajuste más o menos ortodoxo, dependiendo de donde se pone el foco, si en reducir el gasto o en aumentar tarifas e impuestos. Eso ya lo vimos muchas veces y conocemos su inutilidad o insostenibilidad en el tiempo. Ahora, si el paquete de medidas incluye normas para aumentar la productividad del sector privado eliminando los palos en la rueda que venimos comentando entonces podemos hablar de Reforma y no sólo de ajuste.

"La principal amenaza es que lo que se anuncie en los primeros días de gobierno no sea una reforma sino sólo un ajuste. Sin modificar seriamente el nivel de regulaciones, impuestos y la industria del juicio, el ajuste no será más que una puesta a punto de corto plazo"
"La principal amenaza es que lo que se anuncie en los primeros días de gobierno no sea una reforma sino sólo un ajuste. Sin modificar seriamente el nivel de regulaciones, impuestos y la industria del juicio, el ajuste no será más que una puesta a punto de corto plazo"

La principal amenaza es que lo que se anuncie en los primeros días de gobierno no sea una reforma sino sólo un ajuste. Sin modificar seriamente el nivel de regulaciones, impuestos y la industria del juicio, el ajuste no será más que una puesta a punto de corto plazo.

— A la casi crónica crisis de la deuda pública, con default, refinanciaciones, reperfilamientos, se ha agregado en el corriente año la virtual cesación de pagos con los proveedores del exterior ¿Cómo imagina que se podrán restablecer los lazos comerciales, dada las reservas negativas en el Banco Central y cuánto condiciona las posibilidades de reactivación inmediata?

— Reestablecer los flujos de importaciones y exportaciones es esencial, urgente e imprescindible. Para que tengamos en claro, no existe ningún producto en el mundo que pueda producirse sin el concurso de un insumo proveniente de otro país. El insumo puede ser menor en términos de costo pero crítico en términos de viabilidad productiva. Es importante entender que no existe tal cosa como 100% nacional.

“No existe ningún producto en el mundo que pueda producirse sin el concurso de un insumo proveniente de otro país”

Todas las producciones requieren un insumo, un consumible, una máquina o una tecnología proveniente de otro país. Y esto les pasa a todos los países. Por ello, cuando se cierra la economía, se está cerrando la oferta de bienes locales. Buena parte de la inflación tiene que ver con la imposibilidad de producir en tiempo y en forma. Llegamos tarde a las góndolas por falta de insumos y a menor oferta los precios suben.

Estimo que la nueva administración estará pensando en un mercado cambiario que, aun cuando sea único que es lo deseable, haya la suficiente fluidez para que oferentes de dólares y demandantes de dólares se encuentren y acuerden precios. Es imprescindible un mercado cambiario que funcione y permite transaccionar bienes. En esto, considero que la propuesta de “blanqueo popular de mercado” sería muy importante para darle fluidez formal a los dólares del colchón y las medias de Moldaswky, jeje.

— ¿La industria nacional le debe temer a la competencia de importaciones?

— El temor principal siempre es la hostilidad fiscal y regulatoria. Se lo digo simple, prefiero a mi más férreo competidor italiano o español enfrente que a tener Ingresos Brutos, Impuesto al Cheque, Sellos, tasas municipales de seguridad e higiene, Impuesto PAIS y cepos en cada transacción.

"Prefiero a mi más férreo competidor italiano o español enfrente que a tener Ingresos Brutos, Impuesto al Cheque, Sellos, tasas municipales de seguridad e higiene, Impuesto PAIS y cepos en cada transacción"
"Prefiero a mi más férreo competidor italiano o español enfrente que a tener Ingresos Brutos, Impuesto al Cheque, Sellos, tasas municipales de seguridad e higiene, Impuesto PAIS y cepos en cada transacción"

La competencia es siempre feroz, pero los impuestos son siempre más voraces. En un escenario competitivo se puede ganar y perder, aprender y mejorar, pero con 165 impuestos y 100 mecanismos de retenciones y percepciones siempre se va a perder.

— Se habla a menudo del potencial del agro, la minería y del turismo, para atraer inversiones, generar empleos y divisas e impulsar el crecimiento del país ¿Por qué cree que nunca aparecen el resto de los sectores industriales, cuando tanto el consumo interno y la exportación están en mínimos históricos y por tanto tienen singular margen para crecer?

— La política y los macroeconomistas en general hablan solo, cuando hablan, de los sectores que usted menciona. Y no hablan con empatía productiva. Los mencionan porque los consideran una base imponible fácil. No hablan del resto del entramado industrial porque no lo conocen y en parte porque lo desprecian. Quizás los empresarios debamos hacer nuestra autocrítica. No nos mostramos, y a veces no nos defendemos como debe ser. Es probable.

El punto que es las empresas no somos sólo una base imponible. Somos generadores de soluciones. Donde hay un problema, buscando nuestro propio interés, tratando de mejorar nuestra condición , no nos queda otra que buscar una solución y ofrecerla al mercado. Ese es el origen de todos los bienes y servicios que ves en el mercado.

“Argentina tiene todo para sacar rápidamente el doloroso 50% de la población que está bajo la línea de pobreza”

Ese hecho es fantástico. Busca ganar plata y no le queda otra que ofrecer una solución, sino la gente no le va a dar su plata. Esa búsqueda de soluciones genera empleo, inversiones, exportaciones, importaciones, movimiento, trabajo, da vida a todo el sistema. Es una pena que el trabajo y la innovación se perturbe con un sistema tributario diseñado para estropear y un marco regulatorio desgarrador de energías. Tenemos que dar vuelta eso.

— ¿Una reflexión final?

— Argentina tiene todo para sacar rápidamente el doloroso 50% de la población que está bajo la línea de pobreza. La pobreza es explicable pues hay causas que la han generado, pero es inadmisible en un país como el nuestro. Hay que liberar a las 600.000 pyme y motorizar la creación de un millón más de empresas. Sólo así se reducirá la pobreza.

Se sale con más trabajo, no con menos. Y más trabajo significa menos impuestos, menos regulaciones, un ambiente amigable a la inversión y un orden macroeconómico que será la consecuencia de una micro pujante.

Fotos: Maximiliano Luna