Volvió el carry trade: la baja de los dólares paralelos premió a las inversiones en pesos

La brecha cambiaria pasó del 170% a menos del 100%. La duda entre inversores y analistas es cuánto más puede durar

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En agosto la tasa en pesos rindió 3,2% en dólares por la baja de las cotizaciones paralelas. (Roberto Almeida)

El retroceso de los dólares paralelos desde picos en torno a los $350 en julio hasta su nivel actual debajo de los $290, junto con la suba récord de tasas en pesos que encabezó el Banco Central en medio de la tormenta que concetró las renuncias de dos ministros de Economía en menos de un mes habilitaron ya ganancias suculentas en dólares para estrategias de inversión que apuestan por los rendimientos en pesos. El riesgoso pero siempre latente negocio del “carry trade” volvió al mercado local y la pregunta entre los especialistas es cuánto margen queda para seguir apostando por él.

La reducción de la brecha cambiaria, la diferencia entre el dólar oficial y la cotización libre que llegó al 170% el 22 de julio pasado y se achicó hasta caer por debajo del 100% en la actualidad. El retroceso del dólar financiero permitió ganancias importantes a quienes apostaron por bonos en moneda local, ajustados por inflación y hasta por depósitos en pesos.

“Gracias a la reciente pax cambiaria (el contado con liquidación se movió solo 2,4% en el mes), la estrategia de vender dólares, invertir los pesos a tasa de interés y recomprar las divisas al tipo de cambio financiero dio sus frutos en agosto: rindió 3,2% en moneda dura, configurando la mejor ganancia en 5 meses”, resumió Nery Persichini de GMA Capital.

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Se trata no más que de un momento de calma en medio de una tormenta. En el año, la “bicicleta financiera” produjo una pérdida de 8,3% y si se calcula desde el inicio del Gobierno de Alberto Fernández la maniobra implicó una desvalorización de USD 33,6 por cada USD 100 invertidos, calcula GMA.

El rendimiento como resultado de la caída de los dólares paralelos desde el máximo nominal histórico alcanzado en julio es, sin embargo, tiempo pasado. La duda entre analistas y operadores, entonces, es qué tan atractivo es de aquí en adelante continuar tomando riesgo en esta estrategia que es capaz de generar importantes ganancias pero que implica el riesgo de quedar pedaleando en el aire ante cambios repentinos de la dinámica cambiaria.

En lo que respecto al futuro cercano, sin embargo, hay un elemento al que se aferran los análisis para pemitir especular con una continuidad: la expectativa de nuevas subas de tasa. La brecha se achica no sólo por la baja de los dólares paralelos sino también desde abajo, por la aceleración que le imprime el Banco Central al ritmo de avance del dólar oficial. Y ese ritmo de avance acelerado fuerza a ajustar los rendimientos en pesos si no se quiere incentivas más compras de dólares y desincentivar, al mismo tiempo, cualquier venta de divisas comerciales.

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El presidente del banco central de Argentina (BCRA), Miguel Pesce, aceleró el ritmo de avance del dólar oficial y despertó así expectativas de nuevas subas de tasa.

“Los operadores están recibiendo con positivas expectativas las señales de aceleración en el ritmo de crawling-peg, y la nueva ronda de suba de tasas que estaría próxima, ya que junto a la mayor oferta de divisas podría contribuir a ir recuperando reservas y generar un mayor apetito -al menos de corto plazo- hacia el carry-trade. De ahí la retracción que vinieron experimentando los dólares financieros, más allá de los mayores vaivenes que podrían enfrentar a medida que se acercan al dólar solidario, toda vez que los operadores se inclinan por apostar a un nivel en torno a $260 actuaría como límite inferior”, dijo el analista Gustavo Ber.

Sin embargo, cualquier apuesta contra el dólar es de alto riesgo en la Argentina.

“El dólar contado con liquidación se ha tornado en el último tiempo en una cotización atada a la política, por lo que su precio depende mayormente de factores exógenos al mercado. Pero, encontrar un patrón histórico nos permite estimar una potencial oportunidad de carry trade. La brecha cambiaria hoy se encuentra en valores técnicamente elevados”, analizó un informe de Delphos Investment.

“Si esperamos que la misma tienda a reducirse, los bonos del tesoro emitidos en moneda local lucen atractivos. No obstante, debe seguirse de cerca el desafiante contexto global y cualquier eventual shock político que pueda llevar a una brecha mayor. Hoy la mira está enfocada en la liquidación de los sojeros y de los acuerdos con organismos multilaterales como el BID, que pueden otorgar un importante alivio en el frente cambiario y en la acumulación de reservas”, concluyeron.

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