Agregar Infobae enGoogle

Verano caliente: aun con acuerdo con el FMI, se perderían más de la mitad de las reservas netas hasta marzo

Incluso si el Gobierno logra avanzar en un entendimiento para cerrar a mediados de marzo, la salida de divisas hasta febrero abriría la puerta a más regulaciones cambiarias para evitar una devaluación brusca

Bajo la mirada de Martín Guzmán, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, saluda al Presidente Alberto Fernandez en la reunión del G-20 celebrada en Roma

Aun cuando se alcance un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional antes de marzo, tal como aseguró durante el fin de semana el ministro de Economía, Martín Guzmán, el Gobierno deberá atravesar el desierto antes de llegar a esa instancia. La sequía de dólares que se hace sentir con fuerza por estos días podría ceder algo en las próximas semanas con el ingreso de las divisas provenientes de la cosecha fina pero las mayores necesidades que se enfrentarán durante el verano dejarán, otra vez, las reservas del Banco Central al borde del vacío.

Más allá del vencimiento de capital de FMI a fines de diciembre por más de USD 1.890 millones, el calendario de pagos se mantiene exigente en los meses siguientes. En el mejor de los escenarios, es decir, aquel en que las negociaciones con el organismo avanzan sin dificultades tras el resultado electoral del próximo domingo, el Banco Central perdería más de las mitad de las reservas netas con que las cuenta hoy a disposición. Se trataría de unos USD 4.300 millones, equivalente a 54% de los aproximadamente USD 8.000 millones que computa actualmente según estimaciones privadas, entre divisas, oro y DEG. Esa cifra desaparecería casi en su totalidad si el entendimiento con el Fondo se dilata más allá de abril.

Más allá del pago que Guzmán ya confirmó se realizará el mes próximo, el balance cambiario hasta marzo luce desafiante, de acuerdo a los cálculos de la consultora financiera Delphos Investments. En enero hay que pagar al organismo otros USD 731 millones y un monto menor de USD 372 millones en febrero. A esas cifras se suman los pagos de capital e intereses de deuda de títulos públicos y privados y el costo de la venta de dólares para atesoramiento. La cuenta será compleja de sostener con el ingreso de los dólares comerciales.

Fuente: Delphos Investment en base a datos oficiales

Este resultado apretado para el Banco Central tendrá, previsiblemente, una implicancia directa sobre el mercado cambiario. La escasez de divisas determinará el margen de maniobra del Gobierno para acelerar el ritmo de ajuste del precio del dólar oficial sin arriesgar un salto abrupto. En cualquier caso, estas cifras confirman lo que el mercado da por descontado: una mayor devaluación a partir de la semana próxima. En qué medida se acelerará esa devaluación es una incógnita que depende en gran medida de las negociaciones que hasta ahora lleva adelante Guzmán.

“En un escenario en el que el Gobierno debe cubrir los vencimientos con reservas, el mercado descuenta una aceleración del ritmo devaluatorio a partir del 15 de noviembre, visión que también compartimos. Sin embargo, subsisten dos preguntas importantes.

En primer lugar, ¿cuál es el margen de maniobra financiero que podría tener el Gobierno para posponer el acuerdo con el FMI más allá de marzo de 2022? Y relacionado con esto, ¿podrá el Gobierno acelerar el ritmo devaluatorio sin enfrentar un salto discreto del tipo de cambio como en enero de 2014?”, pregunta el último informe semanal de Delphos.

Tras analizar las proyecciones del balance cambiario, las respuestas son bastante previsibles: las chances de dilatar un acuerdo con el FMI que despeje los vencimientos tanto con el propio organismo como con el Club de París, al que aún se le debe el capital de la última cuota que venció en julio último, sin arriesgar una devaluación de magnitud son mínimas. En este sentido, el Banco Central podría perder hasta USD 7.000 millones (94% de las reservas netas actuales) si el acuerdo pasa de abril, con lo cual las presiones cambiarias garantizarían un otoño por demás turbulento.

En contexto inverso, un acuerdo antes del fin del primer trimestre generaría una situación algo más cómoda. Aun así, habría que atravesar enero y febrero. La salida de divisas que se produzca en ese período puede deparar un nuevo menú de medidas por parte del BCRA con miras a “aguantar” el tipo de cambio hasta tanto el directorio del Fondo apruebe un nuevo entendimiento. “Pasar el verano con escasez creciente de divisas y una aceleración del ritmo de devaluación”, concluye Delphos.

SEGUIR LEYENDO

Más Noticias

Suspendieron la norma que modificaba la actividad en los puertos y que provocó un paro con grandes pérdidas económicas

Se trata del decreto 690/2026, que desató un conflicto en la actividad porturaria y obligó a los funcionarios del Gobierno a sentarse y negociar con los representantes del sector. La medida de fuerza se extendió durante cuatro días

Caputo reconoció que prepara anuncios para evitar turbulencias preelectorales: “No nos van a agarrar de sorpresa”

Aunque no los detalló, el ministro de Economía aseguró que el equipo económico viene trabajando “hace más de un año” para que el año próximo no haya sobresaltos. Reiteró que Milei será reelecto “por un amplio margen”

Swap con China: por qué reforzaría el “poder de fuego” del Gobierno de cara a 2027 y cómo se puede utilizar

El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, logró extender el intercambio de monedas hasta agosto de 2031. Lo que resta por girarse y la manera en que pretende usarlo el presidente Javier Milei ante las elecciones

Señales mixtas en la industria automotriz: la producción cayó en julio, pero las exportaciones mejoraron las cifras de 2025

La esperada recuperación de las ventas al exterior fueron celebradas por la entidad que nuclea a las automotrices nacionales, porque sirven de contrapeso para una nueva retracción de la actividad productiva en las plantas industriales

El Gobierno cambió de estrategia para contener el dólar tras el salto de tasas que agitó al mercado

La falta de liquidez provocó una suba de las tasas de interés en pesos. A la vez, el Banco Central redujo la compra de divisas en el mercado cambiario y moderó la absorción de moneda local