El ministro de Economía argentino Martín Guzmán durante una entrevista con Reuters en Buenos Aires., Argentina. Foto de archivo 11 mar 2020. REUTERS/Agustin Marcarian
El ministro de Economía argentino Martín Guzmán durante una entrevista con Reuters en Buenos Aires., Argentina. Foto de archivo 11 mar 2020. REUTERS/Agustin Marcarian

Hoy vence el plazo para que los bonistas internacionales respondan al Gobierno si aceptan o no la propuesta de reestructuración de la deuda. En ese contexto, el gobierno de Alberto Fernández avanzó paralelamente en la negociación con los tenedores locales y alcanzó una adhesión del 70%, lo que representa casi USD 5.000 millones, según le confirmaron fuentes oficiales a Infobae.

Se trata de los inversores locales que tenían títulos emitidos bajo ley extranjera y que ingresaron al canje. “El mercado local es chico en comparación al resto. No es para nada menor que en este contexto complejo internacional y local complejo, decidieran entrar”, destacaron las fuentes.

En tanto, fuentes del mercado afirmaron que los bonos que van al canje son los emitidos por ley extranjera depositados en la Caja de Valores de Buenos Aires. “Es el 9% de la emisión de los bonos de ley extranjera”, señalaron.

No obstante, el resultado no es alentador teniendo en cuenta que los bonos locales representan el 10% del total, que alcanzan a los USD 68.000 millones.

El Gobierno debe alcanzar una adhesión del 65% -y aún mayor en algunos bonos- del total para poder avanzar con la reestructuración y evitar entrar en default. En ese sentido, analiza extender los plazos de negociación para la reestructuración de la deuda pública en dólares con grandes fondos de inversión.

Fuentes cercanas a la negociacion explicaron que el Ministerio de Economía iría adelante con pequeños grupos de inversores que aceptaron el acuerdo, porque eso lo permite el prospecto de reestructuración, si no se consigue el porcentaje de aceptación del 65% con todos los bonistas.

Con los grandes fondos, con los que continúan las negociaciones, extendería las tratativas hasta el 22 de mayo, donde se definirá si Argentina entre o no en default, por el no pago de los intereses de los bonos Globales, que vencieron el pasado 22 de abril.

El Gobierno optó por tener un plazo de 30 días más para efectuar ese pago, que no quiso realizar, esperando llegar antes a un acuerdo con los acreedores, porque esos títulos se incorporaron al canje.

El Gobierno debe alcanzar una adhesión del 65% -y aún mayor en algunos bonos- del total para poder avanzar con la reestructuración y evitar entrar en default

La cartera que conduce Martín Guzmán daría a conocer este viernes, después de las 18 -hora oficial de finalización del canje, un comunicado extendiendo la negociación, porque esa posibilidad figura en el prospecto de reestructuración, entre las atribuciones que puede tomar el funcionario.

El Gobierno se mostró "dispuesto" a recibir contraofertas de los bonistas, aunque les advirtió que esa iniciativa debe asegurar la "sostenibilidad" de los pagos de la deuda a largo plazo y no entorpecer el crecimiento económico.

En el mercado financiero local se descuenta que por ahora no se logrará llegar a un acuerdo, por lo que las negociaciones seguirán durante las próximas dos semanas hasta la fecha límite del 22 de mayo, cuando caería en default un bono.

No hay que perder de vista que el Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que desea que la Argentina llegue a un acuerdo para reestructurar la deuda con una alta participación de los bonistas que le permita lograr la sustentabilidad de los pasivos del país.

Así lo expresó su vocero, Gerry Rice, en una conferencia de prensa que brindó desde Washington, en la que dejó en claro que, pese a lo que afirma el Gobierno, el Fondo no avala ni deja de avalar la oferta argentina, porque es un tema entre la Argentina y sus acreedores privados.

Seguí leyendo: