La inflación llevó al Gobierno a congelar precios y tarifas, pero también le ayudará a cumplir las metas fiscales

El aplanamiento parcial de la factura del gas y la luz cuesta 0,05% del PBI. Pero la aceleración de los precios genera ingresos adicionales que ayudan a cumplir con las metas fiscales en un 0,75% del PBI

Dante Sica, Nicolás Dujovne y Carolina Stanley en la conferencia de prensa del miércoles (Adrián Escándar)

Los altos índices de inflación que no dejan de superar las expectativas llevaron al Gobierno a lanzar el paquete de medidas que incluye congelar unos 60 precios y aplanar algunas tarifas de servicios públicos. Sin embargo, se estima que el costo fiscal será poco relevante en el presupuesto (0,05% del PBI) y, en cambio, le ayudará a cumplir las metas de déficit primario a fin de año (en 0,75% del PBI).

"Un 0,05% del PBI es poco desvío en relación a los posibles ingresos por el desvío de inflación tan elevado respecto a la meta (fijada en el Presupuesto) y su posible impacto en las cuentas fiscales", dijo Gabriel Zelpo, economista jefe de Elypsis.

"Tuvimos más inflación. Calculando linealmente, que hay que tomarlo con cuidado, nos dejaría 0,75% del PBI de mejora en el resultado fiscal", calculó Zelpo al prever una inflación de 38% versus el 23% que había presupuestado Hacienda. En cambio, consideró "ínfimo" el peso de los $9.000 millones que costarán las medidas anunciadas.

Read more!

De todos modos, no prevé que el gobierno llegue al déficit primario cero, sino que se acercará al 1% del PBI. Porque el FMI permite ajustar el resultado en 0,3% del PBI para gasto social (que en parte ya se ejecutó con la actualización de la AUH), 0,2% del PBI para obra pública financiada por organismos multilaterales y 0,4% de las rentas del FGS de Anses que se pueden empezar a computar.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, aseguró en conferencia de prensa del miércoles pasado, en el anuncio, que el costo fiscal del plan asciende a $9.000 millones, debido a que las únicas medidas incluidas en el plan que representan un costo fiscal surgen de la decisión de evitar nuevas subas en las tarifas del gas y la electricidad hasta fin de año. Y que se cubrirá sin inconvenientes con ahorros en otras partidas presupuestarias de la Administración central y con mejoras en la recaudación.

Ese costo pesa sólo 0,05% del PBI, porque la mayor parte del "congelamiento tarifario" se realizó después de las mayores subas en los servicios públicos.

Sucede que las tarifas de electricidad tenían programado un 48% de aumento y sólo se suspende el 4% que se iba a dar en mayo y otra vez en agosto. Además, la suspensión es sólo para las familias, los aumentos persisten para las empresas. Las actualizaciones del gas en abril (10%), mayo (9%) y junio (7,5%) se mantienen (con el diferimiento del 22% de la factura de invierno al verano). En tanto, el agua seguirá adelante con el aumento del 27% en mayo. Y el aumento en colectivos y trenes ya se aplicó en el primer trimestre, un promedio del 40%. Sólo el subte no subirá a $21 en mayo, pero después de llegar a $19 en abril.

El Gobierno aplanó los precios de gas y electricidad hasta fin de año

En tanto, la ayuda de 0,75% que genera la inflación en el cumplimiento de las cuentas fiscales, se debe a que el Gobierno en el Presupuesto previó que un aumento de 1% de inflación por encima de la inflación proyectada (23%) representaría una mejora fiscal de 0,05% del PBI. Si la inflación termina en 38%, como prevé Elypsis, el resultado fiscal mejoraría en 0,75% del PBI.

Se debe a que una mayor inflación arroja un excedente de recaudación de los impuestos nacionales (0,1%), pero elevaría el gasto en prestaciones sociales 0,03% por la fórmula de movilidad e incrementaría 0,001% el gasto en compras del Estado para las políticas de vacunación y alimentarias y una presión al alza en el gasto en subsidios (0,009%).

Con todo, el FMI advirtió sobre la caída de la recaudación debido a la recesión (aunque recortó la caída del PBI para este año) y reprogramó las metas fiscales para el segundo y tercer trimestre. Es que los otros dos desvíos adversos en el Presupuesto son la caída en el nivel de actividad (el Presupuesto fue optimista) y un tipo de cambio superior (las retenciones se fijaron en pesos) a los previstos, lo que se está verificando en la realidad.

Para Zelpo, es necesario esperar a los próximos meses, cuando ingresa el monto fuerte de derechos de exportación, antes de afirmar que la recaudación crece menos de lo previsto. En tanto, la ayuda que genera la inflación en el presupuesto también le da al gobierno margen para impulsar el gasto discrecional. "Que no sorprenda con decretos incrementando el gasto", señaló.

Seguí leyendo:

Read more!

Más Noticias

Diputados se ponen los tachones y saltan a la cancha: juegan su propio "Mundialito Legislativo"

La Cámara de Diputados se vistió de corto para lanzar la segunda edición de su torneo futbolístico, apostando por el deporte como motor de inclusión antes de la Copa Mundial FIFA 2026 en México

Fallo histórico por YPF: 5 claves para entender la magnitud de la demanda que Argentina logró revertir ante la Justicia de EEUU

Los detalles de la sentencia, el rol del gobierno de Trump, las pretensiones del ahora golpeado Burford Capital, la estrategia local y cómo empezó todo

La trama secreta detrás del fallo YPF: encuentro fortuito en el Capitolio, embajador al ataque y la omnipresencia de Trump

Una suma de hechos afortunados, que implicó horas de lobby en la Casa Blanca, la Secretaría de Estado y el Departamento de Justicia, desembocó en una sentencia histórica que pocos esperaban

Cuántos dólares tienen los argentinos debajo del colchón y cómo evolucionó esa cifra en los últimos años

El ahorro en moneda extranjera fuera del sistema bancario se consolida como el principal refugio de los argentinos. El plan del Gobierno para cambiar la tendencia

Semana financiera: los activos argentinos resistieron ante las tensiones globales por el conflicto en Medio Oriente

El S&P Merval ganó 2,5% pese a las pérdidas de Wall Street, con impulso de papeles petroleros. Los bonos quedaron dispares, con un riesgo país sobre 600 puntos. El dólar minorista cedió a $1.405 en el Banco Nación