El partido de Julián Álvarez en la eliminación del City de la Champions: la chance en el alargue, el penal perfecto y su “hechizo” trunco al Real Madrid

El delantero cordobés reemplazó a Erling Haaland para disputar el tiempo suplementario. Las imágenes de sus intervenciones

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El Manchester City se despidió de la Champions League en la revancha de los cuartos de final frente al Real Madrid, disputada en el Etihad Stadium. Tras el emotivo empate 3 a 3 que los protagonistas animaron en el Santiago Bernabéu, el desquite en territorio británico entregó un espectáculo más conservador, en el que el equipo de Carlo Ancelotti apostó por refugiarse contra el arco defendido por Andriy Lunin y lastimar con los contragolpes propuestos por el binomio brasileño compuesto por Rodrygo y Vinicius Junior.

La Casa Blanca logró ponerse en ventaja gracias a esa fórmula, pero en el complemento Kevin De Bruyne emparejó las acciones. Fueron 90 minutos de tensión, mientras Pep Guardiola insistía con el esquema ofensivo conformado por el tridente de Jack Grealish, Phil Foden, Erling Haaland y la creación a cargo de Bernardo Silva y el virtuoso volante belga.

A pesar de contar con el dominio absoluto de la pelota, a los Ciudadanos le costó un gran trabajo quebrar el cerrojo defensivo del Merengue. El exceso de la vía aérea empleada en la primera etapa no fue suficiente, a pesar de haber estrellado un cabezazo de la estrella escandinava contra el travesaño. Se trató de una acción aislada en la que el noruego estuvo fuera del circuito durante la mayor parte del compromiso. Y por tal motivo, el estratega catalán envió a Julián Álvarez a la cancha para disputar el tiempo suplementario.

Tras recibir las indicaciones del DT y el afectuoso abrazo de su compañero, la Araña se las ingenió para intentar desarticular a la última línea ibérica. Incluso llegó a interpretar dos remates que exigieron al arquero ucraniano y pudieron cambiar el destino de la noche.

Sin embargo, la paridad continuó en Inglaterra y el ex River Plate tomó la responsabilidad de romper el hielo en la ejecución desde los doce pasos. Y con un disparo efectivo puso al dueño de casa en ventaja. Cuando Luka Modric se lamentó cuando observó a Ederson desviar su remate, los ingleses comenzaron a saborear el triunfo; pero no contaban con los desgraciados intentos de Bernardo Silva y Mateo Kovacic, quienes no pudieron con el arquero ucraniano; el gran héroe de la noche en el Reino Unido.

Las conquistas de Phil Foden, Ederson, Jude Bellingham, Lucas Vázquez y Nacho le dieron la posibilidad a Antonio Rudiger de marcar el quinto penal y sellar el boleto a la siguiente instancia del certamen más codiciado del Viejo Continente. Fue en ese entonces, cuando Julián Álvarez se atrevió a la superstición que tanto caracterizan a los argentinos, al tomarse un testículo para desearle mala suerte al defensor alemán. Tampoco le función el grito de Quiricocho, la palabra más usada por los intérpretes en los momentos decisivos.

El Real Madrid continuó con su camino hacia la gloria y demostró que la mística puede ser superior a la actualidad del mejor equipo del planeta. En la fase de los cuatro mejores, los de Carlo Ancelotti se verán las caras frente al Bayern Múnich, en lo que será otra final adelantada de candidatos. El combinado bávaro eliminó al Arsenal y sueña con la Séptima Orejona. Del otro lado de la llave, el Borussia Dortmund se entusiasma con volver a dar el golpe como lo hizo en 1997 frente a la Juventus, aunque para ello deberá vencer al PSG, el conjunto de Mbappé que quiere terminar con su sequía.

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