Jamaica bajo cero: a 30 años de la actuación en los Juegos Olímpicos que inspiró una de las películas más famosas

En 1988, un grupo de jamaiquinos protagonizó una actuación en Bobsleigh que sirvió como argumento de una de las películas más recordadas de los 90

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Un grupo de jamaiquinos se enfrenta al desafío de prepararse para un deporte que desconoce y en un clima que jamás conoció. El argumento de la película "Jamaica bajo cero" – Cool Runnings en Estados Unidos– la transformó en un absoluto éxito. Aunque no fue más que la réplica de la esencia de un evento histórico: el debut de la pequeña isla caribeña en una disciplina exótica para ellos como el Bobsleigh.

En 1988, un equipo jamaiquino representó a su país en la competencia de trineos de los Juegos Olímpicos de Invierno de Calgary (Canadá) y generó un auténtico furor. Disney tomó su historia y la inmortalizó –con ciertas licencias– en la película que rompió las taquillas en 1993. Fue uno de los tres países sin tradición en deportes de nieve que participó ese año en esta disciplina junto con México y Nueva Zelanda.

Todo comenzó con la fantasía que se plantearon dos dirigentes políticos de peso en Jamaica: el agregado comercial de la embajada de Estados Unidos en Kingston George Fitch y su amigo, el coronel Ken Barnes –padre de quien fuera entrenador de la selección de fútbol de ese país en 2008–. La intención era demostrar que los deportistas de gran rendimiento pueden adaptarse a cualquier disciplina. La utópica idea comenzó a tomar forma un año antes de la competencia. "Dije: 'Tienes grandes atletas y un gran atleta debería poder hacer cualquier deporte'", rememoró tiempo después Fitch.

El trineo jamaiquino en los Juegos Olímpicos de 1988

Por casualidad, Fitch se cruzó con una carrera de unos trineos con ruedas en la Blue Mountains, donde está ubicado el pico más alto de ese país. Creyó ver una similitud en los movimientos entre esa disciplina y el bobsleigh. La tarea de contactar gente fue más compleja de la esperada: ningún deportista local quería arriesgar su físico a poco de disputarse los Juegos de verano en Seúl. La incursión de su amigo militar terminó siendo fundamental para que el proyecto no quede trunco.

De las filas del Ejército local salieron los protagonistas de una historia épica: Mike White, Devon Harris y Dudley Stokes. Cada uno tenía su especialidad. Los dos primeros eran encargados de darle velocidad al trineo, mientras que Stokes, piloto de helicóptero, debía comandar una nave que puede llegar a alcanzar una velocidad de 150 kilómetros por hora en los estrechos pasadizos que conforman la pista.

El equipo jamaiquino que participó en 1988 de los Juegos Olímpicos

El elegido para entrenarlos fue el norteamericano Howard Siler, un bobsledder retirado que había obtenido la medalla de bronce en el campeonato mundial de la categoría en 1969. "Howard dijo que los chicos eran divertidos y de trato fácil, pero hablaban en serio, por lo que aceptó el trabajo. Y se comprometieron con más corazón y alma que cualquier atleta que él haya entrenado", contó su mujer al LA Times en 2014 tras su muerte.

La historia lentamente se fue conociendo y obteniendo el apoyo de propios y extraños. Hasta el príncipe Alberto de Mónaco intercedió ante el COI para impedir que inhabiliten a los jamaiquinos, que poco antes de los Juegos participaron en una carrera de la copa del mundo de la disciplina en Austria.

"En general tuvimos una muy buena recepción", reconoció Fitch sobre el arribo de la delegación a Canadá. Él mismo se encargó de costear toda la aventura de su propio bolsillo.

“En general tuvimos buena recepción”, contó Fitch sobre la llegada del equipo a Canadá

La idea original era competir en la categoría de dos integrantes. Lo hicieron y sorprendieron al mundo: quedaron por encima de otros 10 países. El público los tomó como sus favoritos y decidieron que participarían en la serie de cuatro. Fitch enumeró una serie de problemas: no habían entrenado nunca con ese formato, ya no tenían dinero para comprar un trineo apto y, además, les faltaba el último integrante.

Con la venta de camisetas que diseñó la esposa de Fitch obtuvieron los 24 mil dólares necesarios y le compraron un trineo al combinado canadiense. Dudley, el piloto, advirtió que había conseguido al cuarto del equipo: su hermano Chris, que estaba preparándose para ingresar a la Universidad de Idaho.

Debieron sumar un cuarto integrante para poder participar en la categoría de cuatro integrantes

Las negociaciones para acreditarlo como parte del equipo debieron realizarse velozmente y a los pocos días estaban realizando las únicas cuatro prácticas que tuvieron en este formato antes de competir.

"Go Jamaica" fue el grito unificado en la pista que tuvo una asistencia récord: 40 mil personas. Ya eran verdaderas estrellas del evento. En el tercer intento el trineo golpeó contra la pared al salir de la octava curva y se generó una de las escenas más emotivas que replicó la película: el trineo volcó y los cuatro avanzaron caminando hasta la meta entre la multitud que los ovacionaba.

"Los maté a todos", pensó el ideólogo de esta travesía al ver el accidente. Lentamente fueron saliendo del tirneo y la calma volvió a adueñarse de Fitch. "Íbamos por la pista, en los Juegos Olímpicos frente al mundo entero y fallamos. Nos estrellamos frente al mundo entero", rememoró Harris sobre aquel hecho que se transformó en un ícono de su estadía en Calgary.

“Solo queríamos salir de la vista del público”, contó uno de los participantes tras el accidente

"Sólo queríamos salir de la vista del público y dejar de ser el centro de atención tan rápido como pudiéramos", agregó sobre aquella incursión que los dejó en el fondo de la tabla por descalificación.

Rápidamente un grupo de ejecutivos de Hollywood se interesaron en la historia y compraron los derechos para realizar lo que luego fue "Jamaica bajo cero". Fitch no tuvo ningún tipo de control sobre el guión y no quedó conforme: "Escribieron lo que querían escribir. Alrededor del uno por ciento es verdadero. El choque, todo lo demás es ficción". Devon Harris, sin embargo, reconoció que ama a la película porque "inmortalizó" al equipo.

La imagen que inmortalizó la película “Jamaica bajo cero”

El rodaje llegó a recaudar casi 70 millones de dólares y Jamaica continuó participando en bobsleigh en los años siguientes. Estuvieron presentes en 1992 en Albertville (Francia), Lillehammer 94 (Noruega), Nagano 98 (Japón), Salt Lake 2002 (Estados Unidos) y Sochi 2014 (Rusia). Nunca más volvieron a tener el grado de repercusión que alcanzaron en aquella semana de fines de febrero de 1988.

El norteamericano Howard Siler fue contratado para entrenarlos

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