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Tomás Abraham, filósofo argentino: “Pensar se volvió un gesto automático; opinar, una costumbre”

Una de las máximas centrales de su libro “Pensar de nuevo” plantea una forma de desarmar la modorra intelectual de la era digital. Una crítica feroz a la inmediatez de las pantallas, la burocracia académica y la necesidad constante de tomar partido sin detenerse a reflexionar

Tomás Abraham, filósofo argentino: “Pensar se volvió un gesto automático; opinar, una costumbre” (Foto: Adrian Escandar)

La velocidad de las redes sociales y el vértigo de las transmisiones en vivo exigen una reacción inmediata: hay que tener una posición tomada para todo, ya mismo, antes de que el algoritmo cambie de pantalla. En ese escenario de hiperconectividad y debate caníbal, el filósofo Tomás Abraham lanzó una advertencia que funciona como un freno de mano conceptual para la opinión pública contemporánea. Su premisa denuncia el vaciamiento de la palabra y expone un tic de la era hipermoderna.

Nacido en Buenos Aires en 1946, Tomás Abraham construyó su voz de forma independiente y revulsiva. Formado en la Universidad de París en Nanterre y en la Sorbona, vivió en carne propia el Mayo del 68 francés, donde se nutrió directamente de las clases de figuras revolucionarias como Michel Foucault y Gilles Deleuze. Al regresar a la Argentina, lejos de acomodarse en los claustros de la academia tradicional, eligió el ensayo puro, la columna periodística y los seminarios independientes como su trinchera.

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La frase que hoy analizamos es el eje que vertebra su libro más reciente, Pensar de nuevo, publicado en marzo de este año por la Editorial El Ateneo. En este volumen, el ensayista cruza hilos de la historia política nacional con memorias personales para trazar un diagnóstico implacable sobre el presente. Para el autor, el espacio público contemporáneo ha sustituido la lucidez por el ruido. La catarata de opiniones que inunda las plataformas digitales es el triunfo de un automatismo biológico.

“Pensar de nuevo”, de Tomás Abraham, publicado en marzo de este año por la Editorial El Ateneo

En Pensar de nuevo, así como en obras fundamentales de su bibliografía de la talla de La lechuza y el caracol (2012) o Aburrimiento y entusiasmo (2021), el filósofo defiende la incomodidad y el esfuerzo intelectual como las únicas herramientas válidas contra la domesticación mental. Sostiene que opinar se ha vuelto una adicción de bajo costo que reconforta al individuo al hacerlo sentir parte de una tribu o de una trinchera ideológica. Pensar, en cambio, implica el riesgo de quedarse solo en el medio de la plaza.

Esta máxima condensa la postura ética que el autor ha mantenido a lo largo de toda su vida pública. Tomás Abraham nunca aceptó los marcos teóricos prefabricados ni los encasillamientos partidarios. Su mirada escéptica rechaza el canibalismo de la polarización política argentina, argumentando que las dicotomías cerradas son la muerte del pensamiento crítico. Cuando el debate se reduce a la obediencia o a la traición, la filosofía deja de existir para convertirse en mera propaganda.

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Sus libros funcionan como un antídoto contra la modorra intelectual de una sociedad cansada. En tiempos donde las verdades se consumen en formatos de videos breves y la cancelación digital reemplaza al debate argumentativo, la voz de Tomás Abraham nos recuerda que la lucidez es un trabajo artesanal. La justicia y el entendimiento no se alcanzan acumulando sentencias automáticas en una pantalla, sino recuperando el derecho a detenerse, hacer silencio y tener la audacia de pensar de nuevo.

Tomás Abraham nació el 5 de diciembre de 1946 en Buenos Aires, Argentina (Foto: Adrian Escandar)

¿Quién es Tomás Abraham?

Tomás Abraham (nacido el 5 de diciembre de 1946 en Buenos Aires, Argentina) es un filósofo, ensayista y profesor universitario criado en una familia de la burguesía industrial textil. Su destino cambió radicalmente cuando decidió instalarse en Francia a fines de los sesenta obteniendo sus títulos de grado y maestría en Filosofía y Sociología en un París revolucionario. A su regreso a la Argentina, ejerció como profesor de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Nacional de Rosario.

Además de su labor como escritor y de sus columnas en medios como el diario Perfil y la revista La Caja, fundó el colectivo intelectual Seminario de los Jueves. Entre sus libros destacan La guerra del amor (1995), Tensiones filosóficas (2001), Shakespeare el filósofo (2014) y La locura filosófica (2018). Distinguido con el Premio Konex y reconocido como una de las mentes más libres del país, hoy, a sus 79 años, continúa escribiendo ensayos y dictando conferencias en ferias del libro y espacios culturales.

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