
“Hemos hecho todo lo posible para mantener los elementos principales que constituyen el personaje que todos conocemos”, pero añadiendo “elementos para que la imagen del ‘diablo’ envíe un mensaje claro e inequívoco (...) que ya no está sujeto a controversia”, ha indicado a la radiotelevisión pública RTBF la comisión ciudadana de folclore encargada de evolucionar al personaje.
Bélgica transformará en un “diablo” al personaje del “salvaje” negro del carnaval de Ath ante las críticas por racismo que acumulaba en los últimos años esa tradición medieval y que le llevaron a perder en 2022 la consideración de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco. “Hemos hecho todo lo posible para mantener los elementos principales que constituyen el personaje que todos conocemos”, pero añadiendo “elementos para que la imagen del ‘diablo’ envíe un mensaje claro e inequívoco (...) que ya no está sujeto a controversia”, ha indicado a la radiotelevisión pública RTBF la comisión ciudadana de folclore encargada de evolucionar al personaje.
PUBLICIDAD
La Ducasse de Ath es una procesión folclórica medieval de la región belga de Valonia que se celebra cada año a finales de agosto en ese pueblo de unos 30.00 habitantes. La tradicional estrella de es un personaje que participa en la procesión al menos desde 1873 como parte de la comparsa del barco de los pescadores napolitanos y al que se conoce como el “salvaje”, representado tradicionalmente por un hombre blanco con la cara pintada de negro, cadenas en el cuello y aros en la nariz y en las orejas. Su misión es gritar y comportarse de manera agresiva para asustar a los niños, en una tradición similar a los gigantes y cabezudos de otros pueblos europeos y en los últimos tiempos arreciaban las críticas de quienes lo consideraban un cliché anclado en el colonialismo y el esclavismo.

La asociación Panteras Bruselas, que se inspira en el movimiento antirracista de las Panteras Negras de Estados Unidos, había criticado en varias ocasiones esa caracterización, que considera “una práctica deshumanizante” que “debería ser ilegal”, y en 2019 trasladó su queja a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). La agencia de la ONU, en su respuesta, no amenazó con retirar su etiqueta a la fiesta, pero subrayaba que sólo se pueden considerar patrimonio de la humanidad las prácticas que conformes a los “instrumentos internacionales” sobre “los derechos humanos, así como la exigencia del respeto mutuo entre comunidades, grupos e individuos”.
PUBLICIDAD
La siguiente edición, la de 2020, fue cancelada por la pandemia. Y la de 2021 se celebró en formato muy reducido. La asociación volvió a cargar contra el festival al ver que de cara a 2022 no se había tomado ninguna medida y reclamó de nuevo a la Unesco que actuase contra ese “vestigio de una tradición cultural racista que se perpetúa en un silencio ensordecedor”. El Ayuntamiento reaccionó entonces anunciando que suprimiría las cadenas y el aro en la nariz al “salvaje”, mientras se daba tiempo para continuar con el “proceso evolutivo”. La Unesco, entre tanto, retiró la tradición de Ath de su lista de patrimonio inmaterial de la humanidad.

Finalmente, la comparsa de los pescadores napolitanos que muestra al salvaje en su carroza con forma de barco y la comisión de folclore de sesenta ciudadanos han encontrado una solución que ha validado el Centro para la Igualdad de Oportunidades. El nuevo “diablo” pierde las cadenas y gana dos cuernos dorados en la frente y un color rojizo que sustituye al antiguo negro en la parte superior del rostro. Además, los aros que lucía en nariz y orejas se transformarán en rombos, más cercanos al diseño de joyas que a las cadenas esclavistas.
PUBLICIDAD
Evoluciona también la historia, pues el nuevo origen imaginario del diablo responde a que los pescadores napolitanos lo habrían descubierto en una isla desierta y, compasivos, decidieron llevarle con ellos hasta Ath.
Fuente: EFE
[Foto: Wikipedia]
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cómo “rajar” la historia oficial: la disputa por la memoria silenciada del pueblo williche
En “Desde el fogón de una casa de putas williche”, la autora mapuche enlaza oralidad familiar, despojo territorial y vidas marginadas para cuestionar los vacíos de la historiografía. Aquí cuenta cómo surgió el libro

Eduardo Basualdo ganó el Premio Pinamar Contemporáneo
La Fundación arteba y Pinamar S.A. informaron que el proyecto “Cruz del sur” será emplazada en la ciudad en noviembre. El artista recibirá USD 15.000 en honorarios

Un siglo de Mel Brooks: de combatir en la Segunda Guerra a genio del humor
Su carrera reunió televisión, cine y música, con álbumes premiados y una filmografía de parodias inolvidables

“Osamenta y patria”: algunas indagaciones y un leve desvío
Andrés Binetti cruza recuerdos del campo con una pregunta que no cierra. Un viaje con baqueanos sale de la ciudad hacia fortines y pozos. En Teatro del Pueblo, los huesos aparecen donde menos se espera

Londres cuenta su historia en un museo: del icónico bajo destrozado de The Clash a Dickens y Banksy
El London Museum abriirá con una colección de siete millones de piezas y una apuesta por funcionar también como espacio social


