“Crímenes del futuro” retrata el inicio de la era de la poshumanidad

La película protagonizada por Viggo Mortensen y Léa Seydoux vuelve sobre el cuerpo humano y sus transformaciones, eje de las obsesiones estéticas del director canadiente. Se proyecta en la sala Leopoldo Lugones del TGSM y desde el viernes 29, estará disponible en la plataforma MUBI

Crímenes del futuro de David Cronenberg

Un niño juega en la orilla de una playa pedregosa. Escarba con sus dedos, chapotea el agua, vuelve a empezar. Desde una casa una mujer, su madre, le grita que no coma nada que vaya a encontrar. Siguiente escena. El niño está sentado en el baño. Entre sus manos, un cubo plástico, de un color artificial. El niño come un trozo del cubo. Lo mastica. Come un trozo más. El cubo va adquiriendo la forma de sus dentelladas. La madre lo mira desde el vano de la puerta. Siguiente escena. El niño duerme. Su madre lo mira. Se acerca. Toma una almohada. Lo comienza a asfixiar.

Si el espectador continúa en la butaca después de los dos primeros minutos de Crímenes del futuro, la última película del gran David Cronenberg, genio del terror, pues solo se puede señalar que pertenece a ese público que venera, con razón, al director y festeja, esta vez con mayor razón, cada nueva realización del bueno de David. Si continúa frente a la pantalla después de ese comienzo (que, bien pensado, bien podría ser un corto de terror autosuficiente), el espectador asistirá a un gran film en el que el futuro no se disputará en la velocidad de las naves o los contactos alienígenas, sino que confrontará a la humanidad con un duelo consigo misma, de tal modo que es posible que en este futuro (cercano, por otra parte) dé comienzo a la era de la poshumanidad.

En esta imagen difundida por Neon, Viggo Mortesen en una escena de "Crimes of the Future". (Neon vía AP)

La cuestión es así: los cuerpos humanos mutan, pero no en la apariencia, sino en su interior: una serie de nuevos órganos se alojan en los organismos, y corresponde a quien los posea decidir qué hacer con su nueva adquisición. Saul Tenser (interpretado por Viggo Mortenssen), por ejemplo, adquiere cantidades y cantidades de órganos nuevos, desconocidos, cada cierto tiempo. Vive junto con Caprice (Léa Seydoux) quien es su partenaire en las performances que realizan: ambos son artistas del cuerpo. Caprice era cirujana y, durante las performances, relata al cuerpo de Saul (¿tal vez como lo hacían los personajes de La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp, pintura de Rembrandt?) y, con un sofisticado control remoto, abre el cuerpo de su compañero, lo disecciona, corta los órganos, los muestra el público. Porque si la poshumanidad sigue teniendo un aspecto meramente humano, el arte merece explorar la diferencia de esos cuerpos.

Read more!

Se dirá que existen dos organismos estatales para el registro de las cosas de aquel (¿este?, ¿cuándo comienza ese futuro? ¿no asistimos –si bien de modo artificial– a la mayor transformación del cuerpo humano de todos los tiempos?) tiempo: la Unidad de Nuevos Vicios y el Registro Nacional de Órganos. Los nuevos vicios, bueno, agreguemos que el umbral del dolor es tal alto que ya la represión no es una amenaza para quien comete un delito, y que, como se dice en el film, “el crimen es este tiempo”. El Registro refiere al afán estatal de ordenarlo todo, registrarlo, enumerarlo, una característica burocrática (para bien y para mal) de todos los tiempos. Se dirá de un grupo organizado cuyos planteos biopolíticos parecen adecuados para el ciclo poshumano que se atraviesa. Y que el sexo aparece con nuevas características tan tiernas como perturbadoras.

(Neon)

Cronenberg regresa al cuerpo, el origen de su marca trazable en sus primeras películas y en sus mayores obras. Filmada en Grecia, donde la filosofía comenzó a pensar lo humano, es una apropiada locación para la continuidad de las obsesiones cronenbergianas atravesadas por una enciclopedia acerca de la biopolítica en forma de narración cinematográfica. El film se puede ver en pantalla grande en la sala Leopoldo Lugones del Teatro General San Martín y luego, desde el viernes 29 de julio, en la plataforma MUBI. La pantalla grande debería ser aprovechada si es que el lector ansía ser espectador de esta gran película. Sepa, sin embargo, que de querer esta opción debe apurarse, ya que las localidades se están agotando a la velocidad de los tiempos, que, como ya dijimos, pueden ser criminales, poshumanos, biopolíticos o una oscura fiesta del cine, todo a la vez.

SEGUIR LEYENDO

Read more!

Más Noticias

Ralph Fiennes sorprende con una desbordante interpretación “lip sync” de un clásico de Iron Maiden

En una escena de la continuación de “28 años después”, el personaje que interpreta el actor británico canta y baila al ritmo “El número de la bestia”, un clásico del heavy metal de los años 80

Relanzaron “Guitarra negra”, el único libro de poesía de Luis Alberto Spinetta

La reedición vuelve a poner en circulación una obra largamente buscada por lectores y seguidores. Se trata de un volumen que invita a una lectura personal y abierta, y que expone una faceta artística menos difundida del creador argentino

La última dedicatoria de Ernest Hemingway, escrita días antes de su suicidio, pasa al acervo del Museo del Nobel

En 1961, el escritor dedicó una copia de ‘El viejo y el mar’ a una enfermera que lo había atendido. Durante más de 60 años, unas hermanas franciscanas guardaron el ejemplar que se exhibe en Suecia

Vida y obra de Luis Alberto Spinetta en 5 canciones inolvidables

El 23 de enero de 1950 nació el guitarrista y cantante que se convirtió en uno de los grandes personajes de la cultura argentina en el siglo XX. Esta selección recrea su legado musical y poético

Marina Abramović redefine los límites del arte escénico con una obra “inclasificable”

‘Balkan Erotic Epic’, que se estrena este fin de semana en Barcelona, es una innovadora propuesta de la artista serbia que explora las raíces míticas y folclóricas de los Balcanes