
Eduardo Kingman (1913 - 1997), de quien hoy se cumple un nuevo aniversario de su muerte, fue uno de los maestros del expresionismo y el indigenismo ecuatoriano del siglo XX.
Conocido como El pintor de las manos, por la característica que acompaña a muchas de sus obras como también a Lugar natal, llegó durante su infancia a Quito, donde estudió en la Escuela de Bellas Artes, bajo la enseñanza de Víctor y Luis Mideros, artistas que formaron una mirada social para toda una nueva generación. Para el ‘31 viajó a Guayaquil donde comenzó a participar de círculos culturales mientras dibujaba para el periódico El Universo.
En el ‘33 comenzó a exponer pero pocos años después pasaba algo muy significativo. Realizó tres grandes pinturas que envió a Quito al salón Mariano Aguilera de 1935, pero fueron rechazadas; al año siguiente, una de ellas, El Carbonero, recibió el primer premio en el mismo espacio.
En los ’40 pintó grandes murales como el del Instituto de Altos Estudios Nacionales, el de la Capilla del filosofado de San Gregorio y el del Templo de la Patria, entre otros. Junto a Oswaldo Guayasamín y Camilo Egas es uno de los grandes artistas de su generación.
Kingman inició su obra cercano al expresionismo, pero paulatinamente viró hacia el indigenismo, para pasar por el abstraccionismo. En su última etapa, sin embargo, regresaría a los temas sociales, en especial los temas agrarios desde una perspectiva que busca romper con la estética de la víctima y acercarse más al de la esperanza.
En Lugar natal -que se encuentra en la sede de Washington, EE.UU. del Banco Interamericano de Desarrollo- se resalta su interés por el indigenismo y su preocupación por el proletariado. Kingman agitó contra el arte por el arte, creyendo en la mayor importancia del activismo social y político. La obra retrata su lugar de nacimiento, Zaruma, conocido como el “Pueblo Mágico del Ecuador”, contenido por dos manos huesudas y ásperas, emblemas del trabajo indígena.
Además de las exposiciones realizadas en su país, ha expuesto también en el extranjero: Bogotá (1938, 1956), Newart Museum de San Francisco (1942), Caracas (1942, 1956), Unión Panamericana de Washington (1946), Banco Interamericano de Desarrollo (1971), Maxwell Galleries de San Francisco (1974), París (1976).
SEGUIR LEYENDO
Últimas Noticias
Un Kafka que no esperábamos
‘Franz’, la nueva película de la polaca Agnieszka Holland, aborda la vida del escritor con gran audacia formal, de manera fragmentaria y lejos de la biografía convencional

Roberto Gargarella y una pregunta incómoda: ¿qué queda de la izquierda cuando se ponen a prueba sus ideales?
En “Izquierda y política”, un nuevo ebook gratuito de Infobae Ediciones, el jurista argentino revisa los valores de esa tradición y propone discutir democracia, desigualdad y poder. Aquí, un capítulo

Un hombre sin dolor, una sala llena de médicos y el relato que se transforma en una posible biografía
En ‘Podría comer piedras’, el escritor Andrés Barba toma un caso presentado en 1932 y convierte datos clínicos, marcas físicas y omisiones deliberadas en una conmovedora historia del sufrimiento

Guía de Arte y Cultura: semana del 7 al 14 de agosto de 2026
Una agenda completa con variadas propuestas: música, teatro, cine, ferias, muestras y cursos que componen un programa de imperdibles

“Nuestra droga es Wagner”: el festival de Bayreuth cumple 150 años entre adictos a la ópera y fantasmas del nazismo
Miles de peregrinos llegan a la ciudad bávara, al sur de Alemania, en un ritual cumple un siglo y medio. Este año, la programación presenta por primera vez la pieza preferida de Hitler


