"Se viene el gran acontecimiento cultural que tiene toda América Latina" dice Oche Califa sobre la exposición que convoca diecinueve días de público con más de mil actos muy diversos: "Eso explica la altísima convocatoria. Y también la explica Buenos Aires, una ciudad cultural que es una esponja absorbiendo cultura"

La apertura estará a cargo de la escritora Claudia Piñeiro. "Esa noche va a ser atípica porque termina de hablar Claudia y comienza sobre avenida Sarmiento, con un escenario instalado, Jorge Drexler, con un recital de una hora. Luego se ingresa, ya a las 20hs está la entrada gratuita, y seguimos hasta 23:30". Una de las novedades es que en esta edición justamente serán dos noches las que la feria convoca: "La noche de la feria tradicional, que es el sábado, igual la hacemos. Tenemos todo eso montado con la ciudad invitada que es Montevideo, pero la Ciudad de Buenos Aires quiso hacer esto el jueves, con lo cual tenemos dos noches" Montevideo aporta la murga Cayó la Cabra y los solistas Ana Prada y Dani Umpi.

—Dentro de las novedades, este año hay un espacio para la diversidad sexual.

—Sí, venimos trabajando en los últimos años tratando de apelar muy directamente a los distintos intereses lectores y culturales y la diversidad sexual se expresa fuertemente en distintos tópicos culturales. Pensamos en un espacio permanente que tiene librería: uno puede comprar libros acerca de la temática, libros que aportan los propios expositores, pero es una librería que atendemos nosotros, y un auditorio en el que se hacen charlas, recitales de poesía, bueno, infinidad de cosas.

—¿Cómo surgió la idea?

—Se nos ocurrió estando en una feria amiga que es FIL de Guadalajara. No es que tienen esto, nosotros somos pioneros, hasta donde yo sé no hay otra feria que tenga esto, pero ellos tenían algunos segmentos que nosotros no tenemos. Nos pareció que esto podía ser y empezamos a pensarlo. En un momento nos dimos cuenta de que teníamos algo muy interesante que creo que va a hacer historia. Nosotros mismos nos dimos cuenta de que en realidad era darle un formato que tuviera una apelación muy visible a los interesados en esa cuestión, de cosas que muchas de ellas ya estaban.

—Que llegue para quedarse.

—Se va a quedar.

—Recién hablábamos de la apertura de Claudia Piñeiro. ¿Qué visita del gobierno va a participar?

—En los últimos años hablan el ministro de Cultura de la Nación y el ministro de Cultura de la Ciudad. En estos días se están confirmando ambos. Estimo que sí, que van a hablar. El acto lo abre nuestro presidente, Martín Gremmelspacher. Sube también a hablar unos minutos el representante de la ciudad invitada, que muy probablemente sea el intendente de la ciudad de Montevideo. Y luego cierra Claudia.

—¿La expectativa es de cuánta gente?

—Pasamos el millón de personas hace varios años. La variabilidad no es significativa, a veces es un poquito más, a veces es un poquito menos, pero no tiene mucha importancia. Posiblemente este año sea un buen año en ese sentido porque también nos tocó este feriado puente y el 1 de mayo feriado, y eso ayuda por el turismo de interior.

—El año pasado hubo una propuesta muy interesante que tenía que ver con la tecnología y los youtubers y los libros, con los adolescentes sobre todo.

—Sí, cumplimos ahora cuatro años con el movimiento booktuber y además fuimos poniendo en distintos días otras actividades. Este año vamos a hacer un homenaje con actores, músicos, escritores, a Liliana Bodoc, que es parte de esa movida juvenil. Y ahora empezamos con el espacio de diversidad sexual. Así que vamos viendo cómo se mueve la cultura, tratamos de estar atentos y responder inmediatamente a los intereses lectores. Cuando empezamos con el movimiento este juvenil adolescente venía un escritor internacional de ese segmento, dos a lo mejor. Hoy vienen no menos de diez.

—¿Cómo se les enseña a los chicos a leer?

—Cómo uno se convierte en lector es un misterio. Por supuesto que hay un clima en el hogar o en la escuela que ayuda y predispone. Sin embargo, sabemos que no todas las personas son lectoras en su vida. Hay algo misterioso, los caminos son absolutamente individuales. Pero por supuesto trabajar para tener más lectores da resultados. No es lo mismo que no trabajar, por supuesto. Hay que entender que el lector se forma si disfruta con el libro, la imposición no sirve.

—Es interesante, hablás de trabajar para tener más lectores, no de trabajar para vender más libros, hay una diferencia ahí.

—Sí, llevamos dos años de caída en ventas. ¿Hemos perdido lectores? No sé. Perdimos compradores. Eso sí, seguro, eso lo dice la estadística. Pero posiblemente no hayamos perdido lectores. Yo personalmente creo que no. Hay que trabajar porque lo que es una conducta momentánea, si uno no trabaja se convierte en eterna. Si uno perdió circunstancialmente lectores los puede recuperar; si lo dejó, lo dejó.

—2017 fue un año de caída para la industria ¿ 2018 cómo viene?

—En 2018 hay distintos indicadores de cierto estacionamiento en esa caída pero eso significa que tenemos que trabajar para recuperar lo que hemos perdido.

—¿A qué se lo atribuís, a la situación económica?

—En su mayoría, sí. Esta semana pasada se publicó un informe de IPSOS que dice que 7 de cada 10 argentinos han recortado gastos en los últimos meses. No creo que el libro haya quedado dentro de los 3 que no recortaron gastos, creo que somos parte del recorte. Está como todos los rubros: retrocediendo e indudablemente es una cuestión de bolsillo.

—¿Son caros los libros?

—No, los libros lo que han hecho es tratar de no acompañar en realidad el crecimiento de otros productos. Es decir, han ido perdiendo margen de rentabilidad, porque la verdad es que los libros debieran estar más caros. Pero, así y todo, cómo hacerlo entender. Es una situación difícil que se entienda que en realidad ese libro que está pagando 350 pesos debiera valer 400. ¿A quién decírselo?

—Lo que pareciera que cada vez nos falta más es tiempo.

—Sí, eso pareciera, está bien dicho. No se entiende por qué ¿no? A lo mejor es más una situación de estrés que de tiempo real. En las grandes ciudades muchísima gente tiene demasiado tiempo entre que va y vuelve del trabajo, y por eso hay tantos lectores en colectivos, en trenes y en subtes.

—¿Lo respetas igual al que lee en su casa, al que lee en el transporte, al que lee en sus vacaciones? ¿Todos valen?

—Sí, por supuesto. Incluso el que sólo lee en vacaciones también es respetable. Esa persona que en el año no lee pero llega diciembre y compra dos libros para la playa está muy bien. Y el que lee en el transporte, conozco alguien que podría señalar (se señala a sí mismo). Leo todas las mañanas 50 minutos.

—¿Se puede dejar un libro?

—Sí, se puede dejar un libro. Yo entiendo que hay un mandato a veces de uno que le dice: "No, no lo dejes" y uno lo sufre. Y si lo sufre para poder terminarlo no tiene sentido. La lectura tiene que ser placentera.

—¿Cómo estan las bibliotecas en la Argentina?

—Argentina tiene un caudal de bibliotecas importantísimo. Tiene arriba de 3 mil bibliotecas. Casi la mitad de ellas son parte del fenómeno de las bibliotecas populares, que son sociedades comunitarias como los clubes de fútbol. El Estado tiene muchas y también entidades privadas tienen muchas. A veces lo que falta son los recursos para actualizar el material o mejorar condiciones, pero bibliotecas haber hay muchas, no es un problema.

—No te quiero hacer quedar mal con nadie, pero ¿quién fue el último autor argentino que te sorprendió? Estamos llenos de autores maravillosos.

—Que me sorprendió… Y, los cuentos de Samanta Schweblin me sorprendieron. Es lo primero que me sale ahora, lo tendría que pensar un poco más. Pero por algo me salió enseguida (risas).

—En esto de incorporar la tecnología, leí algunos cuentos narrados como charlas de WhatsApp o historias fantásticas en Twitter y fue muy interesante. Hay una búsqueda desde los autores en la tecnología y en aggiornar también.

—Hay toda una línea en la novela para adolescentes que viene de ese lado. De hecho va a venir una autora mexicana que es muy leída y que viene de escribir de esa manera. Pero, por ejemplo, también Hernán Casciari, el argentino, hizo su novela en cuotas en un blog.

—Aprovecho para preguntarte por la feria para niños

—La de niños es en julio, siempre. Estamos en el CCK por supuesto. Estamos viendo si abre Tecnópolis y estaremos en Tecnópolis. Y nosotros comenzamos el año pasado La Plata, en el Dardo Rocha. Que además a posteriori lo terminaron completo, completo, quedó un centro hermoso, y es factible que hagamos una feria general en septiembre ahí mismo. Es más, hacemos una en Rosario antes. Terminamos el 14 de mayo y el 24 de mayo inauguramos Rosario, que es una feria de once días.

VER ENTREVISTA COMPLETA:

Agenda: en www.el-libro.org.ar se puede ver el programa completo de la Feria del Libro en su edición número 44.

 

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