El Ministerio de Salud de Costa Rica informó que el brote de intoxicación alimentaria detectado en Ciudad Colón está contenido, después de que la investigación epidemiológica vinculara los casos a una fuente común: un establecimiento comercial y alimentos específicos, entre ellos ensalada o pollo, según dijo el ministro de Salud Alexander Sánchez Cabo en conferencia de prensa. El funcionario explicó que la pesquisa comenzó alrededor del 15 de mayo tras un aumento de pacientes con diarrea notificado por un centro hospitalario y que el análisis apuntó a bacterias como Escherichia coli y Salmonella.
La actualización oficial precisó que hubo 64 casos confirmados dentro del brote, de los cuales 27 se comprobaron por laboratorio y 37 por nexo epidemiológico, según Sánchez Cabo y la directora de Vigilancia de la Salud Jennifer González. González agregó que la alerta inicial había contemplado 103 personas con enfermedad diarreica aguda o posible intoxicación alimentaria.
De esos 103 reportes iniciales, 20 fueron descartados por no guardar relación con el establecimiento investigado y 19 no pudieron ser contactados, según González. La funcionaria también confirmó una persona fallecida, cinco hospitalizaciones y 58 casos que recibieron tratamiento ambulatorio y evolucionaron de forma satisfactoria; añadió que todos los pacientes hospitalizados ya fueron dados de alta.
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El dato central de la investigación es que el brote se asoció a un único punto de exposición, lo que permitió a las autoridades considerarlo controlado, según el Ministerio de Salud. Esa condición de “fuente común”, explicó Sánchez Cabo, corresponde a personas que consumieron alimentos en un mismo local o tuvieron contacto con alguien ya confirmado.
La investigación vinculó los contagios a un local de comida y a bacterias detectadas en alimentos
Sánchez Cabo señaló que las pruebas realizadas por el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud y por SENASA identificaron Salmonella en alimentos analizados durante la investigación. El ministro añadió que entre los agentes causales bajo estudio figuran Salmonella y Escherichia coli.
El Ministerio de Salud indicó que la investigación fue conducida por la Dirección de Vigilancia de la Salud con apoyo de niveles regionales y locales, junto con SENASA, el Instituto Costarricense de Investigación y Enseñanza en Nutrición y Salud y la Caja Costarricense del Seguro Social, según González. La funcionaria describió que el sistema se activó cuando los establecimientos de salud notificaron un aumento de consultas por diarrea.
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Las autoridades sanitarias también adoptaron medidas administrativas durante la pesquisa. González informó que se detectaron condiciones de riesgo que justificaron el cierre y la clausura del establecimiento comercial bajo investigación.
El director general del Servicio Nacional de Salud Animal Luis Alberto Matamoros detalló que las inspecciones en locales bajo competencia de SENASA detectaron fallas en la cadena de frío, problemas de trazabilidad, deficiencias de limpieza y desinfección y fallas de infraestructura. Esos hallazgos derivaron en una orden sanitaria de cese de actividades productivas y en decomisos de más de 500 kilogramos de productos cárnicos, según Matamoros.
Matamoros añadió que, de forma conexa, se identificó un establecimiento de sacrificio de aves sin permiso de funcionamiento ni certificado veterinario de operación otorgado por SENASA. Ese sitio, dijo, fue cerrado de inmediato.
Salud anunció operativos en comercios de alimentos durante una semana
El director general de Salud Christian Valverde afirmó que el Ministerio de Salud reforzará las visitas a establecimientos de venta de alimentos al público para revisar trazabilidad de productos, permisos de funcionamiento, carné de manipulación de alimentos y protocolos de higiene. Precisó que el aumento de inspecciones se aplicará durante toda una semana en el resto del país y que la próxima semana se informarán los resultados del operativo.
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Valverde señaló que la intervención se enfocará de forma especial en locales de alimentación al público por la identificación de un lugar que comercializaba productos sin permisos de SENASA. Según el funcionario, la meta es verificar que los alimentos ofrecidos a la población sean inocuos y no representen un riesgo sanitario.
En el mensaje final de la conferencia, Sánchez Cabo pidió a la población consumir alimentos en sitios con permisos sanitarios, verificar limpieza e higiene y reforzar el lavado de manos con agua y jabón. También recomendó asegurar la cocción adecuada del pollo, evitar la contaminación cruzada entre carne cruda y verduras o frutas, y mantener buenas prácticas de refrigeración.
Matamoros dirigió otra recomendación a comercios y productores: verificar a sus proveedores, la cadena de refrigeración, el origen de los productos, el etiquetado y que los alimentos procedan de establecimientos con permisos de funcionamiento, según explicó en la conferencia. González reiteró al cierre que la situación “está controlada”, aunque señaló que todavía hay resultados pendientes dentro de la investigación y que SENASA continúa con inspecciones.
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