Las organizaciones regionales dedicadas a la agricultura y la producción lechera han comenzado a coordinar esfuerzos para fortalecer la sostenibilidad en la industria láctea de América Latina y el Caribe.
Este proceso, impulsado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), involucra a actores clave y ya se implementa en Costa Rica, República Dominicana y Uruguay.
El proyecto, denominado “Desarrollo de una agenda regional para una lechería sostenible”, convoca a productores, técnicos e instituciones públicas y privadas bajo una metodología compartida. El propósito central es establecer mecanismos para evaluar, monitorear y demostrar mejoras continuas en sostenibilidad, alineando los criterios locales con estándares internacionales y permitiendo que cada país adapte sus acciones a la realidad propia.
PUBLICIDAD
Según destacó EFE, en cada territorio participante la iniciativa fomenta la participación directa de quienes forman parte de la cadena lechera.
Estos actores colaboran en la elaboración de un perfil de sostenibilidad que se ajusta a las necesidades y particularidades de su entorno. Este trabajo permite identificar carencias, reconocer avances y definir acciones concretas para optimizar la producción y reducir el impacto ambiental.
El enfoque adoptado posibilita un diagnóstico más preciso de la situación del sector en cada país, facilitando la toma de decisiones informadas y la planificación de estrategias que respondan a desafíos reales. De este modo, el proyecto favorece tanto la adaptación local como la integración regional de prácticas sostenibles.
PUBLICIDAD
Metodología y cooperación regional
El marco metodológico corresponde al Marco de la Sostenibilidad Lechera, una plataforma global que facilita la comparación y el reporte de logros en materia de sostenibilidad entre distintas naciones. Esta herramienta permite que los progresos se midan con criterios comparables y se compartan buenas prácticas, generando una base de información robusta que respalda el avance del sector.
Ariel Londinsky, secretario general de la Federación Panamericana de Lechería (FEPALE), señaló que la existencia de este marco común fortalece la posición internacional de América Latina y el Caribe al demostrar de manera transparente los progresos alcanzados por el sector lechero regional.
Por su parte, Sacha Trelles, especialista del IICA en Costa Rica, explicó que “estamos avanzando en la construcción de una hoja de ruta basada en evidencia, que integra información del sector y el conocimiento de productores y técnicos para orientar decisiones alineadas con criterios internacionales de sostenibilidad”.
PUBLICIDAD
Esta hoja de ruta se convierte así en un instrumento para consolidar un proceso de mejora continua, en el que la experiencia local y la evidencia técnica contribuyen a definir metas comunes, fortalecer capacidades y orientar políticas públicas que favorezcan la sostenibilidad desde una perspectiva regional.
El desarrollo de este proyecto no solo busca mejorar las capacidades internas de cada país involucrado, sino también generar conocimiento transferible en el ámbito latinoamericano y caribeño. El IICA destacó que la colaboración entre países es clave para la construcción de una visión común para el desarrollo sostenible de la producción lechera.
Resultados esperados y próximos pasos
Entre los resultados esperados se encuentran la elaboración de reportes técnicos nacionales y el desarrollo de hojas de ruta consensuadas con los actores de la cadena lechera en cada país. La visibilización de los avances facilitará la consolidación de una base de información y cooperación, permitiendo análisis más profundos sobre la sostenibilidad en el sector.
PUBLICIDAD
El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura subrayó que este proceso representa un avance relevante hacia la mejora continua y la proyección internacional de la producción láctea de la región. El trabajo conjunto entre productores, técnicos e instituciones refuerza la capacidad de adaptación y la competitividad de la lechería latinoamericana y caribeña en el escenario global.
Actualmente, el proyecto se desarrolla principalmente en Costa Rica y República Dominicana, donde ya se han iniciado los trabajos para elaborar perfiles de sostenibilidad y para involucrar a los agentes más relevantes del sector en la definición de estrategias y metas conjuntas. Estos primeros pasos reflejan una clara voluntad de integrar experiencias locales en una agenda compartida, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad y competitividad del sector en el largo plazo.