La consolidación de bandas narco en Pavas ha derivado en un crecimiento sostenido de la criminalidad, con un impacto directo en la vida cotidiana del distrito. Pavas encabeza las estadísticas nacionales de robo de vehículos, con 128 denuncias solo en 2025, lo que equivale a un robo cada dos horas. Este dato ilustra cómo la actividad delictiva se ha vuelto sistemática y difícil de contener.
La diversificación delictiva se ha convertido en la táctica central de “Los Polacos” y “Los Diablos”, quienes han superado la venta de drogas para expandirse hacia fraudes electrónicos, préstamos informales conocidos como “gota a gota” y el control del transporte mediante taxis piratas. Esta estrategia les permite no solo aumentar sus ingresos, sino también blanquear capitales y reducir riesgos operativos. Según Pablo Calvo, jefe de Investigaciones Criminales del OIJ, estos grupos han adoptado “esquemas empresariales”, priorizando la maximización de utilidades y la reducción de riesgos propios de grandes compañías.
Según investigaciones divulgadas por CR Hoy, los vínculos familiares y geográficos facilitan la expansión y protección de estas estructuras delictivas, que han fusionado prácticas criminales con modelos de gestión similares a los de empresas legítimas internacionales.
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El auge de los fraudes electrónicos y préstamos “gota a gota”
Las denuncias por fraudes electrónicos han colocado a Pavas como el tercer distrito con más casos en todo Costa Rica, con 565 reportes en el último año. El modus operandi incluye la instalación de call centers y la capacitación tecnológica de los miembros de las bandas, quienes incluso establecen contactos dentro de centros penales para potenciar estas actividades. “Los grupos deciden comprar equipos, montar un call center y buscar contactos en cárceles porque les genera aún más dinero”, explicó Calvo.
La modalidad del “gota a gota”, si bien no constituye un delito en sí misma, ha derivado en casos de extorsión, violencia y tentativas de homicidio. Las investigaciones judiciales citan a José Rodolfo Garbanzo Rodríguez, alias “Mufasa”, asesinado en agosto de 2025, y a Campos Chacón, alias “Cucho”, reconocido prestamista y víctima de un atentado en diciembre de 2024. La Policía de Control de Drogas sostiene que el “gota a gota” es una herramienta eficaz para el lavado de dinero, ya que dificulta el rastreo del origen y destino de los fondos.
En este contexto, las víctimas de los préstamos informales han denunciado que, a pesar de cumplir con los pagos, siguen siendo objeto de amenazas y exigencias adicionales de dinero. El fenómeno ha exacerbado la sensación de inseguridad y la fragmentación social en la zona.
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Control de taxis piratas y enfrentamientos armados
El control del transporte informal mediante taxis piratas se ha transformado en una nueva fuente de financiamiento para las bandas narco de Pavas. Facciones de Los Diablos han intentado monopolizar rutas estratégicas e imponer peajes ilegales, facilitando el movimiento de mercancías ilícitas con menor riesgo de detección. En octubre de 2024, la disputa por este sector derivó en una serie de ataques armados en Lomas del Río y Metrópolis.
El robo y despiece de automóviles complementa esta economía criminal. Solo durante 2024, se registraron 143 denuncias de robo de vehículos mediante métodos violentos, ubicando nuevamente a Pavas entre los distritos con mayor incidencia de este delito en el país.
Dinámica global y adaptación local del crimen organizado
La Interpol ha advertido que la diversificación criminal responde a una tendencia mundial, donde los grupos delictivos combinan actividades como tráfico de personas, falsificaciones y lavado de activos según el contexto regional. En Pavas, esta lógica global se traduce en el traspaso generacional de las redes ilícitas, ya que las bandas están formadas principalmente por miembros de familias locales, quienes integran jerarquías y alianzas para afianzar el control territorial.
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La convergencia entre prácticas ilegales y estructuras de aparente legalidad ha permitido que las organizaciones criminales de Pavas modifiquen su perfil y adopten modelos de gestión empresarial. Este fenómeno ha incrementado la presencia narco en la economía local y ha diversificado las fuentes de capital ilícito, alimentando un círculo de violencia y fragmentación social que preocupa a las autoridades judiciales y policiales de Costa Rica, según informes de CR Hoy.
El modelo criminal en Pavas representa un desafío creciente para la seguridad y la estabilidad comunitaria. Las bandas continúan ampliando su influencia y sofisticación, mientras los organismos de control trabajan para contener una estructura delictiva que ya trasciende el ámbito local.