El regreso a clases en Pereira estará marcado por las condiciones de seguridad de cada establecimiento educativo. La Alcaldía prepara una reapertura progresiva desde el lunes 31 de agosto, después de evaluar 111 instituciones oficiales afectadas por la emergencia por el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto de 2026.
El balance de las inspecciones muestra que no todos los colegios podrán recibir a sus estudiantes de la misma manera. De las sedes revisadas, 47 fueron consideradas habitables, 48 quedaron con uso restringido, 13 presentan peligro de colapso y tres continúan pendientes de evaluación.
Con este panorama, la Administración municipal diseñó un esquema que combina presencialidad, alternancia y modalidades remotas, según las condiciones físicas y operativas de cada institución. La prioridad será garantizar que las actividades académicas puedan continuar sin exponer a estudiantes, docentes ni demás integrantes de la comunidad educativa.
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El regreso a las aulas combinará clases presenciales con alternativas de atención remota, dependiendo de las condiciones de cada institución. En las sedes que cuenten con espacios habilitados se organizarán grupos de estudiantes de manera rotativa, de acuerdo con la capacidad disponible.
Las jornadas se desarrollarán, de manera general, entre las 7:00 a. m. y 12:30 p. m. en la mañana y de 1:00 p. m. a 6:00 p. m. en la tarde. Sin embargo, cada establecimiento podrá ajustar la distribución de sus estudiantes y los horarios según sus posibilidades. Para quienes todavía no tengan acceso a espacios habitables o enfrenten dificultades de conectividad, la administración mantendrá modalidades remotas y flexibles, que incluirán trabajo desde casa, herramientas digitales y material pedagógico impreso.
El plan contempla además adaptaciones curriculares para estudiantes que permanecen en alojamientos temporales. También habrá flexibilidad para quienes se encuentran desplazados o tienen dificultades relacionadas con la prestación regular del servicio de energía eléctrica.
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Intervendrán 48 instituciones con uso restringido
La recuperación de las 48 instituciones con uso restringido será una de las principales tareas de la administración municipal en las próximas semanas. Estos establecimientos podrán utilizar únicamente las áreas que hayan sido consideradas seguras mientras avanzan las obras. El alcalde Mauricio Salazar anunció que los trabajos de mejoramiento comenzarán la próxima semana y se realizarán en jornadas diurnas y nocturnas. La intención es acelerar la recuperación de los espacios y ampliar de manera progresiva la capacidad para recibir estudiantes de forma presencial.
La situación será diferente en las 13 instituciones que presentan peligro de colapso. Allí todavía no se contempla un regreso normal a las instalaciones. Primero se adelantarán estudios y diseños para establecer qué tipo de intervención requiere cada sede y cuáles serían las obras necesarias para su recuperación. La Alcaldía también buscará el acompañamiento de entidades que puedan apadrinar los procesos de reconstrucción de estos establecimientos, debido a la magnitud de las afectaciones.
“Queremos que nuestros estudiantes regresen, pero que lo hagan de manera segura”, señaló el alcalde Mauricio Salazar, quien destacó además el trabajo realizado por rectores y docentes durante la emergencia.
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Mientras se ejecutan estas medidas, tres instituciones educativas permanecen pendientes de evaluación. Sus condiciones deberán ser determinadas antes de definir qué modalidad de atención podrán adoptar y si requieren intervenciones adicionales.
El diagnóstico realizado por las autoridades permitió establecer diferentes niveles de afectación y, a partir de ellos, organizar las prioridades para la recuperación de la infraestructura educativa. Las 47 sedes consideradas habitables tendrán condiciones distintas a aquellas que solo pueden utilizar parcialmente sus instalaciones.
La administración busca que el regreso no dependa únicamente de una fecha general, sino de las condiciones reales de cada colegio. Por eso, los rectores y docentes tendrán que ajustar la operación académica a los espacios disponibles y a las necesidades de sus comunidades. El objetivo es avanzar de manera gradual en la recuperación de la presencialidad, mientras continúan las intervenciones en las sedes que presentan daños. Para los estudiantes que no puedan regresar de inmediato, las alternativas pedagógicas permitirán mantener las actividades académicas durante el proceso.
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