En Colombia, un trabajador promedio necesita cerca de 86 horas para ganar USD 1.000, la cifra más alta entre los países de la Ocde, según un análisis elaborado con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y Our World in Data que compara salarios anuales y horas trabajadas con ajuste por paridad de poder adquisitivo y antes de impuestos.
Tomando como referencia la tasa de cambio del 30 de abril, en la que el dólar se situó en $3.443,59, el salario mínimo de $1.750.905 equivale a USD 508,45 (sin contar el auxilio de transporte).
Al integrar dicho subsidio para alcanzar un total de $2.000.000, el monto percibido por los trabajadores se eleva a USD 580,78.
La distancia con las economías de mayores ingresos por hora trabajada es amplia. En Luxemburgo e Islandia, un trabajador promedio requiere apenas 16 horas para alcanzar esa misma suma, mientras que en Estados Unidos hacen falta alrededor de 22 horas.
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El ranking ubica después a Suiza con 18 horas, a Noruega y Dinamarca con 19, y a Países Bajos con 20. En el otro extremo, América Latina concentra los peores resultados del listado.
Después de Colombia aparece México, donde se necesitan 78 horas de trabajo para obtener USD 1.000. Costa Rica ocupa una posición intermedia con 53 horas.
El estudio muestra que en varios países latinoamericanos las jornadas laborales son similares o incluso más extensas que en las economías desarrolladas, pero los salarios promedio siguen siendo considerablemente más bajos.
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Esa brecha, de acuerdo con Our World in Data, está asociada a menores niveles de productividad, una mayor informalidad laboral, un acceso más limitado al capital y un crecimiento salarial más lento.
El análisis también menciona una menor inversión en educación, instituciones laborales menos robustas y una participación diferente en el mercado laboral.
El análisis fue construido con salarios promedio anuales y horas trabajadas al año, ajustados por paridad de poder adquisitivo. Esa metodología corrige las diferencias en el costo de vida entre países y busca medir con más precisión el poder adquisitivo real de los trabajadores.
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Las cifras, además, corresponden a ingresos antes del pago de impuestos. Ese criterio permite comparar cuánto tiempo de trabajo se necesita para alcanzar un mismo monto equivalente entre economías con estructuras de precios distintas.
Entre los factores que explican los niveles más altos de ingreso por hora en los países desarrollados, el estudio menciona instituciones laborales sólidas, una alta participación en el mercado laboral y mayores inversiones en educación.
En el caso de Luxemburgo, también influye la fuerte concentración de empleos en servicios financieros y profesionales, uno de los sectores con mayores remuneraciones del mundo.
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El resultado vuelve a mostrar los problemas del mercado laboral colombiano en productividad, formalización y remuneración. Aunque el país integra la Ocde desde 2020, la comparación indica que la distancia frente a las economías más desarrolladas sigue siendo considerable en el ingreso que reciben los trabajadores por cada hora laborada.
La Ocde ubica a Colombia como el país menos productivo por hora trabajada
Colombia trabaja en promedio 43,2 horas por semana por persona, pero registra la menor productividad laboral entre los países de la Ocde, un rezago que presiona los salarios y deja al próximo gobierno con un problema de fondo: cómo lograr que más tiempo de trabajo se traduzca en más ingresos y en una economía más competitiva.
La brecha se vuelve más visible en la comparación internacional. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, en Alemania una persona trabaja 25,6 horas semanales en promedio, muy por debajo de la jornada colombiana, aunque esa diferencia no se refleja a favor de Colombia en generación de riqueza.
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El dato central es ese: por cada hora trabajada, una persona en Colombia produce menos dinero que en cualquier otro país miembro de la Ocde. Esa debilidad no es solo un indicador técnico, sino una limitación directa para elevar los ingresos de los trabajadores.
El rezago colombiano forma parte de un problema más amplio en la región. De acuerdo con la Cepal, América Latina no ha logrado aumentar su productividad en los últimos 45 años, mientras países como Corea del Sur o Irlanda la multiplicaron varias veces en ese mismo período.
Aun dentro de ese contexto regional, Colombia aparece por debajo del promedio latinoamericano. Según BBC Mundo, los economistas consultados coinciden en que no existe una única explicación, pero señalan varios factores persistentes: poco acceso a capital, problemas de infraestructura pública, regulación empresarial y un desfase entre el sistema educativo y las necesidades del mercado laboral.
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Ese conjunto de trabas ayuda a explicar por qué una economía puede exigir jornadas largas sin convertir ese esfuerzo en mayor valor producido. El resultado, según los expertos citados por el medio, es una estructura que castiga tanto la competitividad del país como el poder adquisitivo de quienes trabajan.
Ricardo Salas, profesor de Economía de la Universidad de Dartmouth, resumió el efecto sobre los hogares con una advertencia concreta: “Lo que nos tendría que preocupar es que la gente está trabajando más horas de las que debería, y está recibiendo poco dinero”. Luego añadió: “Los salarios no alcanzan”.