La salud mental en elecciones sufre por la polarización, advierte la Asociación Colombiana de Psiquiatría

Expertos aconsejan reforzar los lazos personales y limitar la sobreexposición informativa para afrontar el escenario actual

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El médico explicó que la alarma emocional deja de ser puntual cuando se mantiene activa, lo que deriva en falta de sueño y reacciones explosivas ante conversaciones sobre elecciones, junto con irritabilidad creciente - crédito Visuales IA

La salud mental en elecciones ya muestra un costo visible en Colombia: relaciones rotas, miedo sostenido y una convivencia deteriorada por la polarización, según El Tiempo en una entrevista con Diego Vargas, presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría.

Vargas recomienda afrontar la convivencia después de unas elecciones polarizadas con una prioridad clara: proteger las redes de apoyo, limitar la exposición a redes sociales y noticias políticas, y tomar distancia antes de reaccionar.

En su entrevista con El Tiempo, sostuvo que familiares, amigos y personas cercanas seguirán siendo el soporte más allá del resultado electoral.

Desde su práctica clínica, el psiquiatra describió un quiebre que ya atraviesa la vida cotidiana. “Estamos viendo relaciones terminadas a nivel de pareja, familias, amigos y compañeros de trabajo por el solo hecho de expresar una opinión acerca de determinado candidato”.

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El especialista propuso evitar ese tema en momentos compartidos, hablar de otros asuntos y cuidar relaciones cercanas, al recordar que el soporte cotidiano proviene de la gente próxima y no de líderes partidistas - crédito Colprensa

Advirtió que el miedo y la rabia no son problemáticos por sí mismos, pero sí cuando dejan de ser respuestas puntuales. “Una cosa es encenderla cuando algo malo puede pasar y otra tenerla encendida todo el tiempo”, dijo sobre esa alarma emocional que, cuando se prolonga, deriva en estrés crónico, insomnio y reacciones explosivas ante cualquier conversación política.

El catastrofismo y la alerta permanente

Vargas explicó a El Tiempo que la incertidumbre activa sesgos cognitivos y altera la percepción del riesgo.

“Un sesgo cognitivo es el catastrofismo. Una cosa es que yo sepa que puede existir un riesgo de declive económico, y otra muy diferente es que crea que inevitablemente va a pasar”.

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Esa lógica, añadió, reduce la realidad a dos extremos y agrava la angustia. “Lo catastrófico se manifiesta cuando la persona ve solo dos polos: si gana un candidato, pasa esto, y si gana el otro, pasa todo lo contrario”, explicó al medio mencionado.

A eso se suma la sobreexposición informativa. “Si dentro de mi scroll todo el tiempo aparecen noticias relacionadas con incertidumbre económica o de seguridad, este miedo se va a magnificar. Eso hace que la persona viva alerta todo el tiempo”.

El impacto no queda solo en el plano mental. El presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría enumeró síntomas como sudoración, palpitaciones, opresión en el pecho, malestares gastrointestinales, falta de sueño, irritabilidad y conductas reactivas ante lo que cada persona interpreta como una amenaza.

La convivencia y las redes de apoyo después de las elecciones

Para Vargas, una de las consecuencias aparece en los vínculos que sostienen la vida diaria. “Para tener una adecuada salud mental, tenemos que fortalecer nuestras redes de apoyo: familia, amigos y compañeros. Este escenario de odio, de rabia, de amenaza constante, nos está llevando a generar una ruptura en esas redes”.

El presidente de la Asociación Colombiana de Psiquiatría sostuvo que dormir permite recuperar el desgaste físico y emocional de la alerta constante, y recomendó sostener hábitos básicos para no agravar los síntomas - crédito Visuales IA

Ese punto concentra el eje de su advertencia. “Más allá de quién gane las elecciones, si usted se enferma, ¿quién va a acompañarlo? Van a ser sus familiares, sus amigos, no el político que usted estaba defendiendo vehementemente”.

El psiquiatra también alertó sobre la sustitución de la identidad personal por una identidad política cerrada. “Eso es grave, porque estoy perdiendo mi esencia”, afirmó en diálogo con El Tiempo, aunque aclaró que identificarse con ideales o partidos no tiene nada de problemático mientras esa afinidad no borre la autonomía personal.

La pérdida de esa distancia, añadió el periódico, debilita la empatía. “Podemos ser personas respetuosas, amorosas, compasivas, empáticas, en torno a opiniones diferentes, y no estar todo el tiempo en una posición en que, si usted piensa diferente, es porque me quiere atacar”.

Qué hacer para proteger la salud mental

Cuando se le pidió una guía concreta, Vargas la resumió en cuatro recomendaciones. “La primera, limitar el uso de redes sociales y de acceso a noticias políticas. 15 a 20 minutos al día es suficiente para informarse de lo esencial”.

Su segunda recomendación fue cuidar rutinas básicas. “Hay que dormir y alimentarse muy bien”, señaló, al subrayar que el sueño permite recuperar el desgaste físico y emocional que deja la tensión permanente.

La tercera apunta a preservar vínculos aun cuando el tema político sea difícil. “Hay que fortalecer y proteger las redes de apoyo, las relaciones con las personas cercanas, no dañarlas. Si es un tema difícil de tocar, hagamos una tregua: cuando nos sentemos a comer, no vamos a hablar de eso, hablemos de otras cosas”, explicó Vargas al medio citado.

El psiquiatra enumeró síntomas físicos ligados a la alerta permanente, como sudoración, malestares gastrointestinales e irritabilidad, y dijo que el consumo continuo de contenidos sobre incertidumbre magnifica el temor - crédito Visuales IA

La cuarta pasa por recuperar espacios personales y bajar la impulsividad. “Hagamos cosas que nos permitan reconectarnos con nosotros y con los demás, como la meditación, la actividad física o el esparcimiento”, dijo.

También propuso hacer una pausa breve y respirar profundo para dar paso a una respuesta más reflexiva.

Según El Tiempo, Vargas situó la tensión electoral dentro de una carga más amplia de violencia, conflicto, dificultades económicas, problemas laborales y desgaste cotidiano.

En esa misma entrevista, mencionó un informe reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según el cual la depresión pasó a ser la primera causa de enfermedad en el mundo.

Ante la euforia o la frustración que deja una elección, el psiquiatra planteó que ninguna emoción debería ocupar todo el espacio de la vida diaria.