La temporada del Día de la Madre volvió a consolidar a las flores colombianas como uno de los productos estrella del comercio exterior del país, con un desempeño histórico en el mercado de Estados Unidos.
Durante las semanas de mayor demanda, la cadena floricultora logró no solo sostener la presión logística de la fecha, sino también fortalecer su posicionamiento en ciudades clave como Miami, Los Ángeles y San Juan, destinos que concentraron la mayor parte de los envíos internacionales.
El resultado refleja la potencia de una industria que depende de una coordinación milimétrica entre productores, exportadores y operadores logísticos. En ese engranaje, el transporte aéreo ha sido determinante.
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La operación de Avianca Cargo alcanzó un récord histórico al movilizar alrededor de 21.300 toneladas de flores entre el 18 de abril y el 9 de mayo, equivalentes a unos 340 millones de tallos, según datos empresariales del periodo. Este volumen implicó más de 300 vuelos dedicados exclusivamente al transporte floral.
El flujo partió principalmente desde la terminal de carga del aeropuerto Internacional El Dorado en Bogotá, donde en los días pico se movilizaron hasta 900 toneladas diarias.
El proceso logístico exige condiciones estrictas de conservación: las flores deben mantenerse entre 2 y 8 grados Celsius y pasar controles fitosanitarios del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) antes de su salida del país, garantizando su calidad para el exigente mercado internacional.
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Estados Unidos: un mercado dominante para la floricultura colombiana
El desempeño de la temporada confirma una realidad estructural: Estados Unidos es el principal destino de las flores colombianas, absorbiendo cerca del 80 % de las exportaciones del sector, mientras que el resto se distribuye en mercados de Europa y otros países de América. En total, alrededor del 97 % de la producción nacional de flores se orienta a mercados internacionales.
Este nivel de concentración convierte al mercado estadounidense en un factor determinante para la estabilidad del sector.
Cualquier cambio en costos, regulaciones o políticas comerciales tiene un impacto inmediato en la cadena productiva colombiana, que se extiende desde cultivos en regiones como Cundinamarca y Antioquia hasta los centros de distribución en el exterior.
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Presión por costos y aranceles en un entorno global complejo
Aunque el balance operativo del Día de la Madre fue positivo, el contexto económico presenta desafíos crecientes. La imposición de un arancel del 10 % en Estados Unidos ha incrementado los costos de acceso al mercado, afectando la competitividad frente a otros países exportadores.
A esto se suman el encarecimiento de fertilizantes, la volatilidad del dólar y el aumento de los fletes internacionales, factores que han tensionado los márgenes de la industria. El escenario global, marcado por crisis energéticas y disrupciones en cadenas de suministro, ha elevado la presión sobre un sector altamente dependiente de la eficiencia logística.
En este contexto, el gremio floricultor, representado por la Asocolflores, ha advertido que los sobrecostos afectan directamente la capacidad competitiva del país en su principal mercado.
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La organización ha insistido en la necesidad de mantener canales de diálogo con Estados Unidos para evitar nuevas barreras comerciales.
Coordinación institucional para una operación crítica
La temporada del Día de la Madre representa uno de los picos más exigentes del año para la cadena exportadora. Cerca del 18% de las exportaciones florales anuales se concentran en este periodo, lo que obliga a una coordinación interinstitucional sin precedentes.
El operativo involucra a entidades como la Dian, la Policía Nacional de Colombia, la Aeronáutica Civil de Colombia y el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, entre otras, bajo esquemas logísticos diseñados para garantizar que el producto llegue a su destino final en menos de 36 horas desde la cosecha.
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Este nivel de coordinación ha sido clave para sostener la reputación internacional de las flores colombianas como un producto fresco, competitivo y confiable.