Según el presidente Gustavo Petro, la decisión de la Corte Constitucional de declarar inexequible la emergencia económica que decretó en diciembre de 2025 tendrá serias afectaciones para la Nación, que enfrenta una crisis fiscal y que debe pagar una deuda e indemnizar a millones de víctimas del conflicto armado.
“¿Con qué dinero se paga la deuda de la Nación? Con el dinero de ustedes, de los que pagan impuestos (...) Entonces, si la deuda nacional se encarece, porque hay que pagar más intereses, ¿a quién se le paga?, a los dueños de la deuda nacional", explicó el jefe de Estado en un evento realizado el 9 de abril de 2026 en el Malecón del Río Atrato, en Quibdó (Chocó).
De acuerdo con el mandatario, el encarecimiento de la deuda fue producido por el Banco de la República y derivó en varios intentos del Gobierno por recaudar recursos a través de leyes de financiamiento fallidas y emergencias económicas que también fracasaron.
Un último intento de reforma tributaria
Pese a que sus iniciativas han sido rechazadas por el Congreso de la República y tumbadas por la Corte Constitucional, y aunque está por terminar su administración, Petro afirmó que todavía tiene una oportunidad para recaudar el dinero que se necesita: radicando una nueva reforma tributaria, que es el mismo decreto de emergencia económica que se acaba de caer.
El mandatario confirmó que es posible que el Legislativo no apruebe ese proyecto. Ante ese escenario, el Gobierno recurrirá a un recorte del gasto destinado a “los ricos más ricos de Colombia”. Esa es la directriz que dio el presidente al ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila.
“Esta crisis no la puede pagar ni un solo trabajador, ni un solo pobre. ¿No quieren pagar impuestos? Pues no reciban del Estado”, precisó.
En ese sentido, explicó que, si el Congreso “no es capaz” de dar el visto bueno a la reforma tributaria, el recorte será “billonario” y se hará a los dineros del Presupuesto General de la Nación que se transfieren a través de tasas de interés y de contratos de infraestructura que no se están ejecutando.
Aclaró que la reducción de los recursos no afectará los proyectos sociales del país, porque la Constitución Política lo prohíbe.
Además, afirmó que, aunque existe la posibilidad de que el Legislativo vuelva a frenar la iniciativa, persiste en la idea de presentarla con el objetivo de que la población identifique a los políticos que impiden su avance, a los que señaló, de antemano, de cometer un “suicidio”.
“Y (Armando ) Benedetti (ministro del Interior) dirá: ‘No, pues también la van a hundir’. No importa, que el pueblo sepa con nombre propio quién está cometiendo un suicidio nacional”, indicó el primer mandatario en el evento.
Votos negativos asegurados para la reforma tributaria
Mientras el Gobierno nacional prepara el proyecto de reforma para radicarlo nuevamente ante el Congreso, hay políticos que ya tienen establecida una postura al respecto, la cual perjudica a la administración. Los integrantes del Partido Conservador hacen parte de ese grupo que se opondrá a la propuesta oficialista.
La colectividad no respaldará la reforma tributaria, según informó el ex presidente del Senado y actual presidente del partido, Efraín Cepeda, porque considera que el objetivo de la iniciativa es cubrir un hueco fiscal creado por el mismo Gobierno a través de gastos desmesurados.
“El déficit fiscal que pretende resolver el Gobierno, pues es consecuencia de una política irresponsable del gasto, del gasto a manos llenas. Este sí que es un gobierno derrochón. Cientos de miles de órdenes de prestación de servicios, de gente con los brazos cruzados solo para que voten en las elecciones”, explicó Cepeda.