El representante a la Cámara por el Cauca, Jorge Bastidas, del Pacto Histórico, informó a través de sus redes sociales que la bancada de la colectividad presentó una proposición para citar a debate de control político a la junta directiva del Banco de la República.
De acuerdo con el congresista, los representantes del Pacto Histórico buscan que los directivos expliquen los fundamentos de la política monetaria implementada entre 2022 y 2026. Indicó que esperan una sustentación centrada, sobre todo, en los últimos incrementos que ha establecido para las tasas de interés y los efectos que han tenido en la economía real.
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“El Banco de la República elevó la tasa de interés de política monetaria desde el 4,0% en enero de 2022 hasta el 13,25% en septiembre de 2023, nivel histórico sin precedentes en las últimas dos décadas”, detalló la bancada en la proposición presentada a la mesa directiva de la Cámara de Representantes.
Indicó que, aunque la inflación ameritaba una respuesta en materia monetaria, los incrementos determinados por la junta directiva del Banco de la República generaron efectos “adversos” en el crédito de consumo, en el crédito hipotecario, en los sectores productivos del país y en la financiación de las empresas. Adjudicaron esas consecuencias al alcance, la duración y la velocidad de los ajustes establecidos por el banco central.
“La desaceleración económica resultante, la caída en la cartera hipotecaria y el encarecimiento generalizado del crédito han tenido un impacto desproporcionado sobre los hogares de menores ingresos y las micro, pequeñas y medianas empresas del país”, afirmaron los representantes a la Cámara.
El último incremento que determinó el Banco de la República derivó en un distanciamiento por parte del Gobierno nacional. El 31 de marzo de 2026, cuatro directores del banco central votaron a favor de aumentar en 100 puntos básicos (pbs) la tasa de interés de política monetaria, ubicando el alza en 11,25%.
Según precisó en un comunicado, la decisión responde, entre otras cosas, a situaciones externas que tienen un impacto global, como la guerra en Irán, que compromete la estabilidad de la economía mundial. En Colombia, puede terminar encareciendo bienes como el gas o el fertilizante, lo cual se traduce en presiones inflacionarias.
Asimismo, aclaró que el incremento también obedece a la necesidad de lograr que la inflación vuelva a adoptar una tendencia decreciente. Además, advirtió que las expectativas de inflación total siguen siendo elevadas, pese a que se ha evidenciado un descenso marginal.
“La inflación total en enero y febrero se situó en 5,4% y 5,3% respectivamente, por encima del nivel observado al cierre de 2025 (5,1%). Algo similar ocurrió con la inflación básica sin alimentos ni regulados que aumentó a 5,4% y 5,5% en esos mismos meses, superando su registro de diciembre (5,0%)”, detalló.
El ministro de Hacienda y Crédito Público, Germán Ávila, rechazó la medida que tomó la junta directiva y anunció una especie de ruptura de relaciones entre el Gobierno y la misma. De hecho, el día en el que se aprobó el aumento de la tasa de interés de política monetaria, se retiró abruptamente de la reunión con los directivos del Banco de la República, evidenciando la molestia de la administración.
En una declaración que dio ante los medios de comunicación, señaló al banco central de tomar decisiones irresponsables y alejadas de la realidad económica del país.
“Todos los indicadores económicos muestran que estamos en una senda de recuperación de la economía; claramente estas decisiones del Banco de la República o de la junta directiva están afectando de manera sensible, grave y significativa los esfuerzos del Gobierno por mantener una dinámica de recuperación de la economía”, aseveró el jefe de la cartera en una rueda de prensa.