La denuncia pública de una madre sobre el presunto maltrato sufrido por su hijo de 2 años en el jardín infantil Crayola y Lápiz, ubicado en Chía, ha generado preocupación y debate en redes sociales.
La mujer difundió su relato a través de un video en TikTok, donde describió el estado físico y emocional en el que recogió a su hijo tras varios episodios de agresión.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Según su testimonio, la madre relató que fue notificada por la enfermería del jardín justo antes de recoger al menor. “No, mire, mamá, lo que pasa es que un compañerito volvió a morder a Dominic”, fue la explicación que recibió, tal como expuso en el video.
La denunciante aseguró que esa no era la primera vez que su hijo resultaba lesionado. Apenas cuatro días antes, el niño había presentado marcas de mordedura en el rostro, también ocasionadas por el mismo compañero.
La situación fue en aumento. Al cambiar la ropa del menor en casa, la madre descubrió un nuevo hematoma. “Cuando le estoy quitando la ropa, oh, sorpresa, tiene un mordisco en todo el brazo, pero el señor mordisco”, indicó en su publicación.
La mujer manifestó su molestia ante lo que consideró una falta de supervisión por parte del personal del jardín: “No sé quién está a cargo de los niños, cómo no se van a dar cuenta de un mordisco de esos cuando el niño tuvo que haber llorado un montón”.
La madre expuso que, al consultar sobre los hechos, la respuesta del personal fue: “No, es que yo me volteé y en un segundo”. Esta explicación, sumada a la presunta reiteración de los incidentes, hizo que la denunciante exigiera la activación de protocolos de protección y solicitara un diálogo formal con la dirección del jardín. La respuesta que recibió fue: “Voy a hablar, el martes hablamos”.
El caso no tardó en provocar reacciones entre usuarios de TikTok y otras plataformas. Varias personas se solidarizaron con la madre, rechazando que se minimizara la gravedad de los hechos. “No, me niego a que otras mamás piensen que eres una exagerada. Con nuestros niños y niñas nunca somos ni seremos exageradas”, expresó una usuaria.
Las recomendaciones de los internautas incluyeron acciones legales y administrativas. “Ve a urgencias y pide incapacidad y copia de la HC: pon un derecho de petición al Jardín solicitando explicaciones y medidas al respecto/ copia a secretaría de educación de chía, min educación, icbf”, aconsejaron en los comentarios.
Otros sugirieron denunciar en la página oficial del Ministerio de Educación para que se hiciera un seguimiento al establecimiento. La indignación también alcanzó a quienes no tienen hijos. “No soy mamá, pero estoy súper indignada, que le pasa al jardín esto demuestra solo que el jardín no está realmente cuidando a los niños”, fue uno de los mensajes destacados.
En Colombia, existen canales oficiales para reportar cualquier sospecha de maltrato infantil en centros educativos. El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) dispone de la Línea 141, una línea gratuita nacional, para que cualquier adulto o niño pueda denunciar emergencias, solicitar orientación o reportar situaciones de violencia, abuso, acoso escolar, trabajo infantil o consumo de sustancias psicoactivas.
El protocolo indica que, ante cualquier evidencia o sospecha de maltrato en un jardín infantil, la denuncia puede realizarse de manera anónima y debe incluir los detalles del caso para que las autoridades activen la ruta de protección. Además de la Línea 141, se pueden presentar quejas ante la Policía de Infancia y Adolescencia o radicarlas en Comisarías de Familia.
La madre del menor subrayó su frustración ante lo que considera una respuesta insuficiente del jardín. “O sea, yo no tengo por qué esperar una cuarta vez a que sea algo más grave, que el colegio no esté prestando la suficiente atención, sea negligente frente a un niño de dos años”.
Hasta ahora, el jardín infantil Crayola y Lápiz no ha emitido un comunicado oficial sobre las denuncias y ha restringido el acceso público a su cuenta de Instagram.
La madre, por su parte, decidió retirar a su hijo del centro educativo y alertó a otras familias: “De verdad que cuídense mucho, porque estos jardines solo, solo les importa la plata a los niños y el cuidado de los niños es aula. Así me entregaron a mi hijo, retorciéndose del dolor y con la cara vuelta nada, sin poder ni siquiera masticar”.