La Oficina del Sheriff de Miami-Dade (estado de Florida, EE. UU.) detuvo el jueves 19 de febrero de 2026 a Mayling Maya Giraldo, una ciudadana colombiana de 31 años, tras descubrir que se hacía pasar por médica y ofrecía tratamientos estéticos sin contar con licencia.
Según informaron agentes del buró de crimen organizado de la policía local, la ciudad de Miami fue el escenario de una operación encubierta que culminó con el arresto de la mujer, que se valía de las redes sociales para captar clientes.
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La investigación, corroborada por el propio informe policial y divulgada por la Oficina del Sheriff de Miami-Dade, reveló que Maya Giraldo promocionaba sus servicios bajo las cuentas de Instagram “Dra.Mayling.Stetic” y “Mayling.Stetic”, presentándose como profesional de la salud capaz de realizar procedimientos de embellecimiento facial.
En cada uno de los perfiles supera los 33.000 seguidores.
Durante el Día de San Valentín, la acusada impulsó una oferta especial de Botox con el mensaje “Precio único: $450 USD”, según consta en el informe de arresto.
Esta promoción fue el detonante que llevó a los investigadores a programar una cita encubierta.
De acuerdo con los agentes, un miembro del Departamento de Salud de Florida simuló ser paciente y, en coordinación con detectives de la unidad de delitos médicos, agendó una cita para las 3 de la tarde en una oficina situada en el 175 SW 7 St., en el área de Brickell, Miami, destacó el informe del noticiero Local 10.
Cuando los funcionarios ingresaron al consultorio, ubicado en el piso 15 del edificio, arrestaron a Maya Giraldo y recolectaron evidencia sobre la actividad ilícita.
Durante la inspección, los agentes hallaron un frasco rotulado como “Toxta” que la detenida planeaba aplicar al investigador encubierto.
El informe detalla que Toxta requiere receta médica para ser dispensado, además de tratarse de un producto extranjero no aprobado de Corea del Sur, lo que impide su distribución en Estados Unidos.
Por tal motivo, y en la documentación policial, se puntualizó que este tipo de sustancias solo pueden ser administradas por médicos debidamente acreditados y con productos obtenidos de fuentes autorizadas.
El operativo fue posible gracias a la colaboración de un agente especial de Investigaciones de Seguridad Nacional, que remitió información relevante a las autoridades locales y al Departamento de Salud de Florida.
Esta cooperación permitió reunir pruebas suficientes para la intervención y detención de la sospechosa.
El caso de Maya Giraldo, natural del municipio de Supía (Caldas) coincide con recientes alertas emitidas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), que a finales del año pasado (2025) advirtió sobre la comercialización ilegal de productos no aprobados para tratamientos estéticos.
La agencia federal anunció el envío de más de una docena de cartas de advertencia a sitios web implicados en la venta de sustancias mal etiquetadas, tras registrarse eventos adversos, incluidos síntomas de botulismo.
A su vez, y referente al arresto de la ciudadana colombiana, el comisionado de la FDA, doctor Marty Makary, expresó en un comunicado que “los productos de Botox no aprobados y mal etiquetados conllevan graves riesgos para la salud”.
El funcionario hizo hincapié acerca de lo importante que es que los pacientes “reciban estos productos únicamente de un proveedor con licencia y capacitación para administrar estas inyecciones” y “solo si el producto proviene de una fuente autorizada”.
Luego del arresto, Maya Giraldo, residente del centro de Miami, fue trasladada al Centro Correccional Turner Guilford Knight por el Departamento de Correcciones la tarde del mismo jueves, según los registros penitenciarios.
El reporte policial señala que la fiscalía presentó tres cargos en su contra: ejercer una profesión de atención médica sin licencia, posesión de un medicamento con intención de venderlo y ejercer la medicina sin licencia.
La comparecencia inicial de la implicada se realizó el viernes 20 de febrero por la mañana ante el tribunal de fianzas, donde la jueza del circuito del condado Miami-Dade, Mindy Glazer, fijó una fianza de 5.000 dólares estadounidenses.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) estableció una retención migratoria, y esto impide su liberación, de acuerdo con el procedimiento habitual en estos casos.
La causa penal fue asignada a la jueza del circuito Marisa Tinkler Mendez, quien presidirá las siguientes instancias judiciales.
Según la documentación oficial, el caso continúa bajo investigación y la acusada permanece privada de libertad mientras avanzan las actuaciones legales.