Militares colombianos acusados de magnicidio en Haití fueron trasladados de prisión: “Un comando armado se tomó la cárcel”

La Cancillería confirmó que el Gobierno en el país insular los llevó a otro penal en el que se espera que estén seguros ante el riesgo en que se encuentran

Compartir
Compartir articulo
Los militares colombianos procesados por el magnicidio del presidente Jovenel Moïse fueron trasladados por seguridad. (Crédito: EFE/ Siffroy Clarens)
Los militares colombianos procesados por el magnicidio del presidente Jovenel Moïse fueron trasladados por seguridad. (Crédito: EFE/ Siffroy Clarens)

Ante la grave situación de inseguridad en Haití por cuenta de las acciones de desestabilización de las bandas criminales, trasladaron por seguridad de la Penitenciaria Nacional en la capital haitiana a los colombianos que son procesados por participar, presuntamente, en el magnicidio del presidente Jovenel Moïse, en julio de 2021.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia informa, que como resultado de las gestiones realizadas ante el Gobierno de la República de Haití, las autoridades de ese país confirmaron el traslado de los 17 connacionales privados de la libertad en la cárcel civil de Puerto Príncipe a otras instalaciones”, confirmaron en un comunicado que publicaron el domingo 3 de marzo.

Ahora puede seguirnos en nuestro WhatsApp Channel

Desde esa cartera iniciaron las correspondientes gestiones para lograr la protección de estas personas, luego de que en la noche del sábado, grupos armados atacaran el penal y ocurrieran fuertes enfrentamientos que tuvieron como consecuencia la huida de reclusos, entre los que se encontraban jefes criminales de las bandas que son procesados penalmente.

Pese a la situación de caos, así como los riesgos de resultar afectados por los enfrentamientos armados, los colombianos aseguraron en videos y audios que permanecerían en el penal, por lo que imploraron por acciones del Gobierno, para que fueran protegidos.

“El traslado de los colombianos privados de la libertad, se produjo después de que la Cancillería enviara en las últimas horas una nota diplomática al Gobierno de la República de Haití, en la que le solicitaba que se brinde especial protección a la integridad física y seguridad de los nacionales colombianos privados de la libertad en ese país, así como a los funcionarios diplomáticos y consulares y a la sede del Consulado de Colombia en Puerto Príncipe”, indicaron.

Hacia el mediodía del mismo domingo, la entidad diplomática había enviado una primera comunicación con la que expresaba su preocupación por el ataque y la suerte que podrían correr los colombianos encarcelados, así como dieron su respaldo al gobierno de ese país ante la complicada situación que padecen desde la semana pasada.

“El Gobierno de Colombia reitera su solidaridad con el pueblo haitiano y el compromiso de trabajar de manera bilateral y regional para encontrar soluciones estructurales y duraderas a la actual crisis en Haití”, agregaron en el comunicado.

Los angustiosos momentos

Durante la noche del sábado ocurrieron los ataques y posteriores motines, por lo que los militares colombianos hicieron un angustiante llamado, porque no pretendían huir, pero temían por sus vidas.

“Hubo un amotinamiento y se escuchan muchos disparos. Solicitamos ayuda al Gobierno, a alguna entidad, porque nosotros estamos aquí y no hemos salido de la prisión, seguimos en el bloque en donde nos tienen concentrados, pero es preocupante la situación porque no sabemos qué vaya a pasar con nosotros. Solicitamos la ayuda del algún organismo, la Cruz Roja, la Cancillería del pueblo, al consulado colombiano”, citaron en el periódico El Colombiano de uno de los audios que atribuyeron a Manuel Antonio Grosso, uno de los connacionales encarcelados en Puerto Príncipe.

Horas más tarde una de las abogadas que representa a las familias de los militares, Sandra Macollins, dijo en el informativo de la televisión colombiana Noticias Caracol que les preocupaba una posible excarcelación, ante el riesgo que correrían en las calles haitianas en medio de la situación de desestabilización por la oleada de violencia.

“Un funcionario fue hasta el penal para tomar el nombre de todos para confirmar quiénes son los que van a salir y le tomaron el nombre a los 17 colombianos (...) Si los dejamos solos en la calle, ellos no regresarían nunca a Colombia”, aseguró.