Suspenden del cargo a mayor de la Policía por presuntos nexos con el Clan del Golfo

El uniformado garantizaba protección al grupo armado, suministraba información de los operativos policiales que le podrían afectar y facilitaba su movilización por diferentes lugares del país

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La Procuraduría General de la Nación calificó de manera definitiva la conducta del funcionario como gravísima, a título de dolo - crédito Colprensa
La Procuraduría General de la Nación calificó de manera definitiva la conducta del funcionario como gravísima, a título de dolo - crédito Colprensa

La Procuraduría General de la Nación sancionó disciplinariamente al mayor en retiro de la Policía Nacional, Héctor Fabio Murillo Rojas, por sostener vínculos con un grupo criminal perteneciente al Clan del Golfo, que opera en la zona de Urabá antioqueño.

El Ministerio Público ratificó que el uniformado era el responsable, entre 2016 y 2017, del equipo de direccionamiento local de vigilancia comunitaria por cuadrantes en Antioquia, lugares en los que se estableció el Frente Carlos Vásquez y liderado por varios integrantes, entre ellos Luis Orlando Padierna Peña, alias Inglaterra.

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En un fallo de primera instancia, el Ministerio Público constató que el uniformado ejecutaba actos delictivos con la organización criminal: como garantizar la protección de los miembros del Clan del Golfo, suministrarles información de los operativos policiales que les podrían afectar, facilitar su movilización y transporte por las diferentes carreteras del país, entre otros.

Debido a lo anterior, la Procuraduría Delegada Disciplinaria de Juzgamiento 1 calificó de manera definitiva la conducta del funcionario como gravísima, a título de dolo, y lo sancionó con destitución e inhabilidad general por 12 años para ejercer cargos públicos.

Pero este no es el único caso que se ha presentado este año por nexos entre una institución militar y grupos armados ilegales.

Mayores de la Policía presuntamente cobraban a criminales por dejarlos pasar cargamentos de cocaína desde el Caribe hacia Estados Unidos - crédito Camila Díaz/Colprensa
Mayores de la Policía presuntamente cobraban a criminales por dejarlos pasar cargamentos de cocaína desde el Caribe hacia Estados Unidos - crédito Camila Díaz/Colprensa

En septiembre, la Fiscalía inició una investigación cuando agentes de la Administración de Control de Drogas (DEA) alertaron sobre vínculos entre varios miembros activos de la Policía y una red criminal que presentaba fuentes falsas para recoger las recompensas en la agencia del Departamento de Justicia de los Estados Unidos.

De acuerdo con las investigaciones adelantadas por la Fiscalía, en la red criminal estan involucrados los mayores Pablo Andrés Uribe; adscrito a Dirección de Antinarcóticos de la Policía Nacional; Andrés Felipe Osorio Osorio, de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía, y el patrullero Elkin José Tovio Casarrubia.

Los uniformados presuntamente le cobraban a criminales por dejarlos pasar cargamentos de cocaína desde el Caribe hacia el país norteamericano.

“La fuente humana indica que los uniformados tienen relación directa con miembros del Clan del Golfo y La Cordillera”, señaló la Fiscalía.

De acuerdo con una investigación de El Tiempo, los mayores Uribe y Osorio hacían parte de la Unidad de Investigación de Asuntos Confidenciales (SIU) de la DEA, un programa especializado en entrenar a oficiales de distintos países para combatir la fabricación, distribución y porte de drogas, que es financiado por los Estados Unidos. Por su parte, el patrullero Tovio, se conoció que hacía parte del Gaula de la Policía.

El material probatorio contra los policías fue entregado en junio de 2023 a un despacho judicial, que determinó las órdenes de captura que se hicieron efectivas a comienzos de agosto de 2023, y tras la noticia de su retención, el director de la Policía, mayor William Salamanca, manifestó a través de sus redes sociales:

“Con dolor de patria, pero con el firme propósito de hacer de la honestidad el más importante de los lineamientos institucionales, culminamos investigación propia que compromete a tres mayores y un patrullero en actos que mancillan honor policial. Deberán responder ante la justicia”.

En una audiencia ante un juez, 24 horas después de su captura, los mayores Pablo Andrés Uribe y Andrés Felipe Osorio, y el patrullero Elkin José Tovio fueron imputados por los delitos de enriquecimiento ilícito, concierto para delinquir agravado, falsedad en documento público y tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, en la modalidad de transportar y sacar del país.

En la diligencia ninguno de los uniformados aceptó cargos. Sin embargo, un juez encontró pruebas suficientes para judicializarlos y, posteriormente, enviarlos a la cárcel.