En un reciente informe presentado por la iniciativa Medellín Cómo Vamos, se destaca una creciente problemática que está afectando la calidad de vida de la población de la capital antioqueña. El estudio, que analiza la percepción en la ciudad desde 2006, revela que la falta de alimentos es un problema que ha ido en aumento y está generando preocupación en los habitantes de esta importante ciudad de Colombia.
Según el informe, el 28% de la población en Medellín actualmente no puede consumir tres comidas al día. Esta cifra incluso supera los niveles registrados durante la pandemia. Además, aproximadamente dos de cada cinco habitantes considera que la situación económica de sus hogares ha empeorado en el último año, dato que también es el más alto registrado.
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El informe señala que este indicador empieza a aumentar a partir del 2020. En los últimos diez años se había mantenido un porcentajes del12% hasta 2019, año en el que el hambre en la capital antioqueña aumentó a 18%. Mientras que para 2020, con la pandemia y la crisis económica, este indicador incrementó a un 22%.
El año pasado, en 2022, la encuesta arrojaba que 24% de personas no podían comer tres comidas al día; pero para este 2023 la situación no mejoró, aumentando en cuatro puntos porcentuales.
La zona más afectada por este flagelo es la nororiental, donde el 38% de los encuestados se encuentra en esta situación. Mónica Ospina, directora de Medellín Cómo Vamos, expresó su preocupación al respecto, señalando que “este indicador empieza a aumentar a partir del 2020, hoy ya vamos en un 28% y sigue aumentando”.
La clase media podría ser la más afectada
Además, otro punto de inquietud es la percepción de que la situación de ingresos ha empeorado en las familias de clase media, especialmente en la zona suroccidental de la ciudad. Esto está generando temores de que esta problemática se extienda aún más en el futuro.
La situación es también crítica en el sector centroriental de Medellín, con un 38%, y nororiental, con un 34%. Además, se observa que las mujeres (32%) se ven más afectadas por la falta de alimentos que los hombres (23%).
Si bien hay más hambre en los estratos 1 y 2, en los que el 35% de las personas no comen las tres comidas del día, un dato sorprende: el 9% de las personas de los estratos más altos (5 y 6) tampoco llegan a hacerlo.
Estos datos concuerdan con las cifras de hogares con inseguridad alimentaria que, según la Encuesta de Calidad de Vida de la Alcaldía, alcanzó el 62.37% al cierre del año anterior, evidenciando los rezagos de la crisis económica y social.
Otro dato impactante es que, aunque el desempleo en la ciudad disminuyó, cerca de la mitad de las personas consideran que conseguir empleo en Medellín no es fácil.
Lo que resulta aún más alarmante para Medellín Como Vamos es la falta de un plan de acción para abordar esta dificultad que afecta la calidad de vida de los ciudadanos. La entidad espera que las autoridades tomen medidas urgentes para revertir esta tendencia preocupante.
Según Ospina, la falta de alimentos y la percepción de empeoramiento económico está generando una situación de vulnerabilidad en estratos medios, lo que quiere decir que las presiones económicas están afectando en mayor medida a la clase media.
Cifras sobre la gestión de Daniel Quintero
En el mismo contexto, el informe revela que solamente el 28 por ciento de la población consideró que el exalcalde Daniel Quintero tuvo un desempeño satisfactorio. Estos resultados constituyen los niveles más bajos registrados entre los últimos cinco alcaldes de la segunda ciudad más importante del país.
Mónica Ospina comentó al cierre de la presentación del informe que “la calidad de vida no depende del azar. Tenemos la capacidad de comparar datos a lo largo de 17 años y con otras ciudades. En términos de gestión pública, los últimos cuatro años han arrojado los indicadores más críticos”.