El presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos Roberto Caldas es un amante de Buenos Aires. Así lo demostró el viernes pasado cuando Pablo Garzonio, el subsecretario de Relaciones Internacionales y Cooperación Institucional de la Legislatura, le organizó un homenaje.
El brasilero Caldas, declarado Huésped de Honor, dijo que había estado más de 30 veces en Buenos Aires y que ama cada calle y restaurante de esta ciudad. Y dio más datos sobre su vínculo con la celeste y blanca cuando agradeció el apoyo que le dio la Argentina para lograr su candidatura.
El viaje de Caldas lo preparó Lucía Bellocchio, funcionaria de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y Gabriela Busellini, funcionaria del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad.
Para que la felicidad del brasilero sea completa le obsequiaron un mate de alpaca y se llevó el aplauso de los presentes.