La falta de agua se hace sentir desde el productor al consumidor. (Getty)
La falta de agua se hace sentir desde el productor al consumidor. (Getty)

Mucho se habla de la caída de la cosecha gruesa 2017/18. Ahora, no todos toman dimensión de que tal evento climático genera pérdidas de valor económico, no sólo por lo que invirtió el productor agropecuario, sino también en todas las áreas que la economía agropecuaria tiene un efecto multiplicador.

Para tener una idea de la importancia que tiene el agro para la Argentina, cabe mencionar que de acuerdo a FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina), la agroindustria genera el 10,4% del PIB nacional; el 17% del total de empleo nacional privado; el 10,7% de recaudación de impuestos de seleccionados de AFIP y años anteriores, representaba el 66% del total de las exportaciones.

Según las últimas estimaciones del Instituto de Estudios Económicos y Negociaciones Internacionales de la Sociedad Rural Argentina (IEEyNI/SRA), la producción total de granos tendrá una caída del 21%. Mientras que el año pasado se produjeron 125 millones de toneladas, este año se llegaría a 99 millones.

Transporte y combustible afectados

La caída de la producción significa 1,3 millones de viajes menos de camión.
La caída de la producción significa 1,3 millones de viajes menos de camión.

Sobre el efecto derrame que tendría la peor sequía de los últimos 50 años, Infobae dialogo con Ezequiel de Freijo, economista jefe del IEEyNI/SRA.

"Perdimos 25,7 millones de toneladas de grano, esto implica en forma directa que no va haber transporte por ese volumen, y se trata de 1,3 millones de viajes de camión menos", resaltó y añadió: "Más el combustible que se usa para mover toda esa cosecha, estimamos que el consumo de gasoil a nivel nacional va a caer un 2,5% por la sequía".

Menos dólares

“Son menos recursos y riqueza que van ingresar al país en forma de divisas por esta pérdida patrimonial. Argentina produce muchísimo más de lo que consume localmente, por lo cual toda la caída de producción, en parte, es caída de exportación”, resumió Freijo.

Debido al menor ingreso de divisas, surge la inquietud si afecta el movimiento del dólar. En este sentido, el economista Claudio Zuchovicki, secretario general de la Federación Iberoamericana de Bolsas, al ser consultado por Infobae, fue claro y contundente: "Claro que influye", y argumentó: "Uno lo que mira es la liquidación de exportadores, ya que después del endeudamiento, es el segundo vendedor más importante de dólares".

La menor producción en el país afecta directamente los niveles de exportación.
La menor producción en el país afecta directamente los niveles de exportación.

La Argentina produce muchísimo más de lo que consume localmente, por lo cual, toda caída de producción es en parte caída de exportación. En síntesis, la menor exportación es un factor que reduce la oferta de dólares y hace subir el tipo de cambio.

¿El precio de la carne y de la leche aumenta?

El impacto de la sequía también se siente en la ganadería, la lechería y en la producción de cerdos y pollos.

Por este fenómeno climático, ocurre que muchos productores ganaderos se quedan sin recurso forrajero para alimentar los animales, entonces trata de liberarse de esos animales y se faenan más animales de lo que el mercado estaba esperando.

Al respecto, de Freijo, explicó: "Al comienzo hay una caída de precio real porque hay mayor oferta como ocurre ahora. A mediano plazo, si el productor no logra que los animales salgan más pesados, seguramente ocurrirá un proceso inverso". En relación al precio de la carne, indicó que hasta septiembre va a estar tranquilo, y de ahí en adelante puede que haya una reversión, si no se logra tener un mayor peso por animal. "Ahí, habrá tensión porque el productor tiene que recomponerse, entonces deja madres que mandaría a engorde o faena, eso hace que la oferta se restrinja y ahí puede tener un tema en los precios".

Para el caso de la lechería, los cerdos y los pollos, es diferente. La menor oferta de grano hace aumentar el precio de los alimentos balanceados y eso genera un aumento de costos. Para Freijo, en la medida que se transforme en una rentabilidad negativa para esos sectores, va a hacer que el negocio sea menos alentador y que en el mediano plazo haya menos oferta. Con respecto a los precios en góndola, según comentó Freijo hoy no hay ninguna razón para decir que los costos de los materias primas puedan llegar afectar el precio final de los alimentos y argumentó: "Porque la incidencia que tiene es muy poca, actualmente la cuestión tributaria tiene muchísimo más poder de afectar los precios que los costos de la materia prima".