Con un costo promedio cercano a los $40.000 para llenar el tanque de combustible de un auto mediano estándar en Argentina, y hacer en ciudad un promedio de 430 kilómetros con el tanque completo, podría decirse que hacer diez cuadras en tránsito urbano cuesta cerca de 825 pesos.
Si ya se ha intentado optimizar el consumo usando el auto estratégicamente, de modo de no hacer recorridos innecesarios o aprovechando las salidas para hacer varias cosas, y se ha aprendido a conducir eficientemente con aceleraciones suaves que mantengan el motor en bajas revoluciones, no hay mucho más que hacer para combatir el aumento de los combustibles.
Pero hay un público que renueva el automóvil periódicamente, o que simplemente está buscando qué opciones ofrece el mercado, y para eso se fija en el consumo de combustible como una variable importante en la elección del modelo por el cual decidirse.
Y es ahí donde entran en la ecuación los distintos tipos de propulsión que existen en el mercado a partir de la electrificación. Están los los microhibridados, los híbridos autorecargables o convencionales, los híbridos enchufables, y los eléctricos 100%. A medida que sube la cantidad de electricidad que se utiliza, sube también el precio de esos autos, aunque con una excepción, la de los Mild-hybrid o microhíbridos, en los cuales el consumo no se ve beneficiado por la presencia de una pequeña batería, porque esta tiene por función alimentar sistemas eléctricos y no motrices del modelo, y vienen en vehículos de alta gama únicamente.
Con esta aclaración de por medio, los más accesibles de todos los modelos son los híbridos convencionales o autorecargables, que son aquellos autos que se propulsan mayormente por un motor de combustión interna, que recibe la asistencia de un motor eléctrico para las aceleraciones de cero como principal uso. Los híbridos, conocidos como HEV (hybrid electri vehicule), no se enchufan sino que regeneran su carga de batería a través de los frenos y las desaceleraciones, lo que permite que sean mucho más accesibles para la adquisición.
Los autos híbridos consumen en promedio la mitad o incluso algo menos de combustible que un vehículo mediano o similar con motor de combustión interna. En tránsito urbano, que es donde el híbrido se hace más fuerte por su modo de autorecargar la batería con el uso común de ciudad, un híbrido puede hacer 100 km con cuatro litros de combustible o menos aún, dependiendo de la marca y el tamaño de la batería.
En general, un híbrido convencional tiene una autonomía 100% eléctrica de unos 2 km, es decir que durante ese recorrido no consumirá absolutamente nada de gasolina. Parece poco, sin embargo no lo es, porque en las calles de una ciudad, difícilmente se puedan transitar 20 cuadras sin frenar, sin doblar, a velocidad constante, como para agotar la batería. Y como el sistema se comienza a recargar apenas se levanta el pie del acelerador, con sólo hacerlo una vez por cuadra o cada dos cuadras, se vuelve a cargar la batería para seguir en modo eléctrico. Si se frena en una esquina por un semáforo en rojo, el nivel de recarga es superior aún.
En el mercado argentino, los más vendidos son los productos de Toyota, la pionera mundial en hibridación con su famoso Prius. Actualmente su línea de productos incluyen tres modelos con esta tecnología, pero sólo dos de ellos con disponibilidad por ser fabricados en Brasil. Se trata del Toyota Corolla y de su versión SUV, el Corolla Cross, mientras que el otro vehículo híbrido es la importada RAV4, que actualmente no se está comercializando en la red sino sólo por pedido.
Lo interesante de estos modelos de Toyota es el precio, porque mientras un Corolla 2.0 XEI con caja CVT cuesta $24.898.000, el Corolla HEV XEI 1.8 CVT, la versión híbrida, tiene un precio de 25.789.000 de pesos. En el caso del Corolla Cross, la versión naftera XEI 2.0 litros cuesta $30.942.000 mientras que la híbrida del mismo equipamiento tiene un precio de 31.489.000 de pesos. La diferencia es mínima y el beneficio es un ahorro de combustible equivalente a la mitad del presupuesto anual comprado para uso urbano. En rutas y autopistas, la ecuación no es tan conveniente porque el sistema de recarga prácticamente no se puede usar con mucha frecuencia en velocidades constantes, pero si se trata de usar el vehículo para hacer algunos kilómetros en autopista y luego seguir en ciudad, el efecto se sentirá también en este último tipo de uso.
El otro gran jugador argentino que ha entrado a la hibridación es Ford, aunque su segmentación de modelos no es la misma que la de Toyota, ya que sólo vende SUV, utilitarios y comerciales. Sin embargo tienen dos productos que muestran esa efectividad de consumo para quiénes van a elegir un vehículo de mayores prestaciones y tamaño. Una es la pick-up compacta Ford Maverick, que tiene dos versiones nafteras y una híbrida, con un diferencial de precio más amplio entre las tres opciones. La camioneta en versión naftera y equipamiento XLT tiene un precio de $32.840.000, la FX4 cuesta $42.963.000 y la híbrida tiene un precio de 44.947.000 de pesos. Las ventajas de este modelo en cualquiera de sus versiones, es que por provenir de México, tiene 0% de arancel de importación, sólo para 10,5% de IVA por ser un utilitario, y no paga impuestos internos o de lujo, con lo cual se ve afectada únicamente por el Impuesto PAIS del 17,5% como impuesto principal.
El otro producto, en cambio, es la Ford Kuga Híbrida, que es un SUV y viene de Estados Unidos, con lo cual paga el 35% de arancel extrazona, el 17,5% de Impuesto PAIS, y el 50% del incremento en el precio por la escala 2 del impuesto interno, lo que hace que su precio sea prácticamente el doble de lo que cuesta el mismo vehículo en su país de origen. En Estados Unidos cuesta 44.955 dólares, pero en Argentina tiene un precio de 84.602.400 de pesos. El ahorro de combustible es muy grande, ya que usándola eficientemente puede consumir apenas 2,8 litros de gasolina cada 100 km en ciudad, pero con la carga impositiva que afecta su precio, es un vehículo al que no se elegirá por su precio sino por su equipamiento y la cualidad de ser de bajas emisiones y tener tracción integral como uno de sus principales atributos.
Pero lo interesante del mercado de los híbridos auto recargables está puesto en el futuro. Varios importadores como Hyundai, KIA y Honda están evaluando algunas versiones para traer importadas, Renault ha dicho que el nuevo Kardian que llegará este año, está pensado para admitir una propulsión híbrida también. Mientras tanto, Toyota ha anunciado que su próximo vehículo será el SUV-B, al que por ahora no le dan nombre pero se estima que será el Toyota Yaris Cross, que tendrá motorización híbrida como opción. Pero sin dudas, lo más interesante es que tanto la marca japonesa como Ford ya han reconocido que en el horizonte tienen una Hilux híbrida y una Ranger híbrida. No se sabe quién lanzará primero su versión de la pick-up mediana con esta tecnología, ni tampoco cuándo ocurrirá, pero no serían proyectos a más largo plazo que 2025 o 2026, lo que permitiría introducir al mercado una opción electrificada para este tipo de vehículos.