Sí, estas zapatillas son odiosamente feas, pero también son muy cómodas

Por Robin Givhan

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Maison Margiela, Temporada Otoño-Invierno 2018.
Maison Margiela, Temporada Otoño-Invierno 2018. (The Washington Post / Raymond Chan and Jonas Gustavsson, MCV Photo)

París – ¿Dejamos de fingir? Las zapatillas de deporte son los únicos zapatos que parecen sacar a los diseñadores del sopor. Son los únicos zapatos que tienen compradores haciendo cola en la noche como si estuvieran en el paro. Las zapatillas de deporte son la zona cero para las colaboraciones. Son el sol alrededor del cual la ropa de calle (y casi todo lo demás) gira.

Cuando la gente habla sobre zapatos de diseñador, raras veces hablan de zapatos sin tacón, pumps, mocasines o botines. Están hablando de zapatillas con nombre propio, como Balenciaga, Saint Laurent o Nike (rellena el espacio en blanco con el nombre del modelo correspondiente). En el pasado, las zapatillas de deporte tenían que ver con la moda masculina. Y si bien todavía hay un mercado de zapatos sexys con esculturas ingeniosas, los diseñadores de moda femenina han incluido, cada vez más en sus colecciones, un maravilloso calzado de suela de goma.

Pero el diseñador John Galliano no es alguien que haga nada de manera moderada o cautelosa. Hace unos días, los zapatos que colocó en la pasarela de Maison Margiela no fueron ejemplos de calzado delicado precisamente. Eran tan grandes y duros como los abrigos, los bolsos y todo lo demás que estaba en la pista.

Estas zapatillas se llaman "Security Margiela Sneaker", o SMS para abreviar. Hay distintos modelos, más altos, más bajos… pero todos tienen suelas súper gruesas que hacen que las modelos parezcan que están paseando por una zona repleta de colchonetas. Tenían unas protecciones en el talón y, además, una especie de cinturón de seguridad que coronaba la parte superior del pie.

No había nada delicado o bonito en ellos. Son odiosamente feos, agresivamente deportivos y parece que su único objetivo es la comodidad. Es algo diferente en un sector, el de la moda, donde durante tantos años ha ofrecido a los hombres un calzado para caminar, correr y saltar, mientras que las mujeres solo tenían zapatos que alargaban su estatura original, adulaban los colmillos y deleitaban los ojos.

Nadie quiere renunciar a un par de pumps, pero Galliano da a las mujeres lo que los hombres siempre han tenido: unos zapatos de confort. La variedad del siglo XXI.

Son, por supuesto, moda. Otoño 2018.