El verdadero valor de los zorros voladores

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Australia trataba a estos grandes murciélagos frugívoros como plaga, pero investigaciones indican que aportan cientos de millones de dólares en beneficios a la economía del país.

El zorro volador de cabeza gris es uno de los murciélagos más grandes del mundo. Puede pesar más de un kilo y tener una envergadura de más de metro y medio. Y cuando migra por las regiones costeras orientales de Australia, hay que tener cuidado con lo que los científicos especializados en murciélagos llaman su lluvia de semillas: estos animales defecan en el aire sin detenerse a posarse.

Los murciélagos no tienen la mejor reputación: estos mamíferos voladores han sido culpados de pandemias como el ébola y la covid. Los zorros voladores también han enfrentado ese estigma.

Las autoridades australianas llegaron a considerarlos plagas y utilizaron napalm para eliminar sus colonias, que pueden alcanzar "varios cientos de miles", según Justin Welbergen, profesor de ecología animal de la Universidad de Sídney Occidental.

Pero la gente puede necesitar murciélagos como el zorro volador más de lo que cree. En un estudio publicado el martes en la revista Scientific Reports, un equipo de científicos cuantificó los beneficios económicos que estos animales aportan a la industria maderera de Australia.

El estudio se basó en datos de más de 1200 lugares de descanso de zorros voladores recogidos por la Organización de Investigación Científica e Industrial de la Mancomunidad, la agencia científica nacional de Australia. Los investigadores calcularon que los zorros voladores fueron responsables de la creación de más de 91 millones de árboles, la mayoría eucaliptos. Para la economía de Australia, eso equivale a entre 195 y 673 millones de dólares anuales generados por los murciélagos.

Este es apenas el tercer estudio conocido en todo el mundo --y el primero en Australia-- que cuantifica los beneficios económicos que se derivan de las aproximadamente 1500 especies de murciélagos que hay en el mundo. Otros estudios han demostrado que los beneficios de los murciélagos van desde proteger cultivos de algodón y maíz en Texas hasta salvaguardar la industria del tequila en México.

Como ocurre con muchas especies de murciélagos, los zorros voladores de Australia benefician a los ecosistemas que habitan porque sirven como polinizadores cuando se posan y alimentan en los árboles, y como esparcidores de semillas cuando al liberar sus desechos o dejarlas caer mientras vuelan.

De esta manera, muchas arbóreas de Australia se han vuelto dependientes de los zorros voladores, en lo que un autor del estudio, Alfredo Ortega González, de la Universidad de Sídney, describió como "una vía de coevolución entre ciertas especies de murciélagos y ciertas plantas".

"Los zorros voladores son megadispersadores", dijo Alexander Braczkowski, también autor del estudio y experto en conservación de murciélagos. "En comparación con otros polinizadores australianos, como las aves y las abejas, en promedio vuelan distancias significativamente mayores. Pero también pueden manejar semillas de tamaño proporcionalmente mucho mayor".

Los investigadores acuñaron el término "efecto dominó de los murciélagos" para describir el impacto de los zorros voladores en múltiples ecosistemas mientras recorren cientos de kilómetros en pocos días. Los expertos afirman que esto es especialmente importante a medida que el paisaje natural de Australia se ve afectado por incendios forestales y actividades humanas.

"Los zorros voladores australianos son la quintaesencia del carácter australiano: se extienden por paisajes que sufren sequías y lluvias torrenciales", dijo Welbergen, quien no participó en el nuevo estudio. "Gracias a su extrema movilidad, los murciélagos son un elemento clave que mantiene unidos los paisajes forestales australianos, cada vez más fragmentados".

Añadió que los zorros voladores preservan "la integridad genética de los bosques australianos. Esto es especialmente importante a medida que los paisajes se recuperan de incendios cada vez más frecuentes".

Aunque es poco probable que los zorros voladores desaparezcan por completo en un futuro próximo, siguen siendo vulnerables a la pérdida de hábitat, los incendios y las olas de calor extremo.

"Una sola tarde calurosa puede provocar mortalidad a escala regional y en proporciones bíblicas, con decenas de miles de zorros voladores muertos", dijo Welbergen.

Añadió que la preocupación por su conservación debería ser comparable a la que se tiene por las abejas del mundo, que enfrentan grandes amenazas.

Ortega González se mostró de acuerdo. Sin zorros voladores, dijo, los efectos en la naturaleza "no serían necesariamente inmediatos. El efecto sería gradual. Pero llegaría un punto en que ciertas especies de árboles no podrían ni siquiera crecer, ni dispersar sus semillas a través del entorno".

O como lo expresó Welbergen "Nos han enseñado a temer a los murciélagos desde muy pequeños. Pero incluso los animales más despreciados del mundo cumplen funciones esenciales".