Venezuela anunció la liberación de presos políticos. Los familiares siguen esperando

Reportajes Especiales - News

Guardar

Nélida Sánchez recibió una llamada urgente. Su novio de entonces había sufrido un infarto y luchaba por su vida, dijo la persona que llamó. Ella y su madre subieron a un auto y se dirigieron a toda prisa al hospital.

Al llegar, varios hombres obligaron a Sánchez a salir del vehículo y se la llevaron.

Sus familiares se enteraron más tarde de que agentes de la policía secreta venezolana habían atraído a Sánchez al hospital con una mentira y luego se la habían llevado detenida.

Más de 16 meses después, se encuentra en El Helicoide, una tristemente célebre prisión en forma de espiral que los grupos de derechos humanos han descrito como un centro de tortura.

"Esto es lo más horrible que he vivido en mi vida", dijo Nélida de Verenzuela, madre de Sánchez, quien vio cómo capturaban a su hija. "Yo no he dormido. Esperando con ese teléfono en la mesita de noche, esperando la llamada que avisaran para buscarla".

Como ella, cientos de personas de toda Venezuela han estado esperando la posible liberación de sus seres queridos, muchos de ellos considerados presos políticos de una política sistémica de represión que se ha prolongado durante más de dos décadas.

Cuando el gobierno venezolano anunció la semana pasada que empezaría a liberar a "un número importante" de presos políticos, muchos sintieron esperanza. Un hombre hizo las maletas y voló a Caracas, la capital, desesperado por reunirse con su padre. Una mujer permaneció en el exterior de una prisión de Caracas durante horas esperando ver a su amigo.

El martes, Jorge Rodríguez, líder de la Asamblea Nacional, describió un "proceso masivo de excarcelación", aunque no dijo quiénes serían liberados ni cuándo. Hasta ahora, las liberaciones se han producido a cuentagotas.

En un comunicado emitido el lunes por el sistema penitenciario del país se dijo que, hasta el momento, 166 personas habían sido liberadas desde el anuncio. Pero hasta el martes por la tarde, Foro Penal, la principal organización de derechos humanos de Venezuela, solo había confirmado 56 excarcelaciones.

Para quienes siguen esperando, cada hora cuenta.

"Me da desesperación. No sé cómo está, no sé qué necesita", dijo Eliana Pacheco, de 43 años, que ha estado durmiendo en su automóvil frente a una prisión del estado de Miranda, con la esperanza de que su esposo, Félix Perdomo, de quien dijo que padece insuficiencia renal y un tumor en el riñón, sea liberado pronto.

Perdomo, abogado y defensor de los derechos humanos, fue detenido en enero de 2024, cuando llegó a la Universidad Bicentenaria de Aragua, una institución privada, para impartir clases. Se le acusó de incitar al odio y al terrorismo, dijo Pacheco, por supuestamente grabar un video en el que criticaba a un aliado del presidente Nicolás Maduro.

Pacheco señaló que su esposo solo republicó el video en su cuenta de TikTok; no lo hizo él mismo.

"Son personas buenas", dijo sobre los presos políticos. "Mi esposo ha estado 20 años educando jueces, magistrados en este país y es injusto que esté viviendo todo esto porque no es ningún delincuente".

En otro lugar del estado de Miranda, en un pueblo al oeste de Caracas, De Verenzuela enciende una vela todos los días y reza para volver a ver a Sánchez, su hija.

"Tu familia espera por ti, Nélida", dijo De Verenzuela, de 76 años, una tarde reciente mientras miraba una fotografía de su hija. "Nos ha tocado duro".

Sánchez, destacada experta electoral y contadora, trabajaba para Súmate, una organización sin fines de lucro dedicada a la transparencia electoral. Fue la artífice del programa de formación de miles de observadores electorales que aseguraron las actas de escrutinio en las elecciones venezolanas de 2024. Maduro fue declarado vencedor a pesar de las pruebas abrumadoras de que había perdido.

Sánchez fue acusada de asociación ilícita, incitación al odio, conspiración, terrorismo y traición, según Súmate.

Su hija, Daneli Hernández, ahora vive en Argentina.

"Lo que sentimos es angustia porque no sabemos si el proceso de verdad se va a realizar", dijo Hernández, de 32 años, en una llamada reciente para hablar sobre la liberación de presos. "Pero no habíamos tenido ninguna posibilidad tan real como esta. Y nos aferramos a ella".

No está clara la perspectiva de una amnistía total para los presos políticos de Venezuela, cuyo número, según los grupos de derechos humanos, oscila entre 800 y 900. Tras su captura por parte de las fuerzas estadounidenses, Maduro se encuentra recluido en una cárcel de Brooklyn, pero gran parte de la maquinaria represiva de su gobierno permanece prácticamente intacta.

Su exvicepresidenta, Delcy Rodríguez, es ahora la dirigente interina de Venezuela. Durante años, ella supervisó oficialmente la agencia responsable de la mayoría de los arrestos políticos. Sin embargo, las verdaderas llaves de las celdas podrían seguir estando en manos del ministro de Relaciones Interiores Diosdado Cabello. Aunque técnicamente la policía secreta depende de la presidencia, fuentes internas y exagentes sostienen desde hace tiempo que los líderes de la agencia recibían órdenes directamente de Cabello, lo que creaba una cadena de mando paralela.

"Esto es un problema netamente político, porque si los de arriba no dicen 'van pa'fuera', nada", dijo Francis Ramos, de 59 años, quien espera la liberación de su hija, Nakary Mena. "Ahí se van a quedar".

Mena, periodista, fue detenida el año pasado junto con Gianni González, su esposo y camarógrafo, cuando informaban desde las calles. Días antes, había publicado un reportaje sobre el aumento de la delincuencia en Caracas. Cabello la criticó como parte de una "campaña para que la gente tenga miedo".

La pareja, recluida en centros separados, se enfrenta a cargos de incitación al odio y difusión de noticias falsas.

Lo más angustioso, dijo Ramos, ha sido la separación de Mena de su propia hija, quien tiene 6 años. Para salvar la distancia, Mena envía a casa dibujos y cartas desde su celda para decorar la habitación de la niña.

"Nuestras almas están conectadas, y no hay poder en el universo que las separe", escribió Mena en una de sus cartas. "Mamá te ama".

Patricia Sulbarán colaboró con reportería.

Emiliano Rodríguez Mega es investigador reportero del Times en Ciudad de México. Cubre México, Centroamérica y el Caribe.

Patricia Sulbarán colaboró con reportería.