Trump insta a que continúen las protestas contra el gobierno de Irán

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El presidente estadounidense ha amenazado con intervenir militarmente en favor de los manifestantes si Irán utiliza la fuerza letal.

El presidente Donald Trump pidió el martes a los iraníes que siguieran protestando contra su gobierno y advirtió que los responsables de matar a manifestantes "pagarían un alto precio".

Su comentario, publicado en la red Truth Social, se produjo pocas horas después de que los iraníes pudieran realizar llamadas internacionales por primera vez en días, pese a un apagón de internet en curso que ha ralentizado el flujo de información hacia fuera del país y ha ocultado la gravedad de la represión de las protestas antigubernamentales. Trump también declaró que había cancelado las reuniones con funcionarios iraníes.

"Patriotas iraníes, SIGAN PROTESTANDO -- ¡¡¡TOMEN SUS INSTITUCIONES!!!", escribió Trump. "Guarden los nombres de los asesinos y abusadores. Ellos pagarán un alto precio. He cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que la matanza sin sentido de manifestantes PARE. LA AYUDA ESTÁ EN CAMINO. ¡¡¡Hagamos a Irán grandioso de nuevo!!!".

Trump ha amenazado con intervenir militarmente en Irán en favor de los manifestantes si las autoridades emplean fuerza letal contra ellos.

El martes por la mañana, varios iraníes que viven en el extranjero dijeron que habían recibido llamadas de familiares que vivían en Irán y utilizaban teléfonos fijos. Dijeron a The New York Times que sus familiares habían descrito protestas caóticas y sangrientas, en las que los manifestantes habían recibido disparos de las fuerzas de seguridad y, en algunos casos, de francotiradores ubicados en techos. También dijeron que la policía había revisado las grabaciones de seguridad de algunas tiendas y ordenado a los propietarios que borraran todo lo que pudiera haber registrado la represión gubernamental.

Irán está siendo escenario de las protestas más amplias en años contra los autoritarios dirigentes religiosos del país, luego de que las quejas económicas se convirtieran en las dos últimas semanas en un desafío más amplio al régimen.

Un bloqueo de internet impuesto la semana pasada restringió drásticamente las comunicaciones hacia fuera del país a medida que las protestas se extendían y las fuerzas de seguridad actuaban para reprimirlas. Los expertos digitales dijeron que no estaba claro de inmediato qué había permitido hacer llamadas el martes, que parecían ser en su mayoría a través de teléfonos fijos.

Cientos de personas, y quizá miles, han muerto en los disturbios, según grupos de derechos humanos y al menos un alto funcionario del ministerio de Salud iraní.

Según el relato de una llamada telefónica del martes, una persona que se encontraba en Irán dijo que los manifestantes de la capital, Teherán, dudaron en salir desde el viernes, cuando el gobierno empezó a enviar mensajes de texto advirtiéndoles que corrían el riesgo de morir si lo hacían.

Las personas que llamaron describieron cómo la represión mantuvo a muchos confinados en sus casas, y algunos solo salían para hacer mandados o comprar alimentos durante el día. Varios interlocutores dijeron que conocían a personas que habían muerto en las protestas, según los familiares que hablaron con ellos desde el extranjero.

Una vez terminadas las llamadas, dijeron los familiares, no pudieron volver a llamar.

"Se me salieron las lágrimas después de la llamada", dijo Soudabeh, en el Reino Unido. "La voz de mi hermana era fuerte y decidida. Mi madre sonaba angustiada". Todos los que hablaron con el Times pidieron que solo se utilizara su nombre de pila, o permanecer en el anonimato, por temor a represalias.

El último corte de internet en Irán ha sido una de las interrupciones nacionales más graves del mundo, dijo Alp Toker, fundador de la organización británica de vigilancia de internet NetBlocks. Irán ya ha cortado antes el internet durante protestas antigubernamentales, incluso durante un amplio levantamiento por la libertad de las mujeres en 2022.

Pero mientras que esas interrupciones fueron parciales, la última se impuso en todo el país, y con rapidez.

"Vimos que el proceso se ha automatizado completamente hasta convertirse en un auténtico interruptor que permite a la autoridad cortar el suministro a toda la nación, lo cual es extraordinario", dijo Toker.

Expertos en derechos digitales advirtieron el martes que, aunque el restablecimiento podría ayudar a los familiares a volver a estar en contacto, este podría crear nuevos riesgos al permitir a las autoridades vigilar a los ciudadanos y rastrear sus actividades.

"Ahora existe un riesgo mucho mayor asociado al uso de esas líneas fijas, porque no están protegidas ni encriptadas", dijo Toker, "y, de hecho, es muy posible que por eso se haya habilitado selectivamente ese servicio".

Las autoridades también han estado interfiriendo los servicios satelitales, dijo, en particular las terminales de Starlink. Pero la interferencia no es total, dijo, y aún es posible mantener cierta comunicación.

Starlink es operado por SpaceX, que es propiedad de Elon Musk. Trump dijo el domingo que planeaba solicitar la ayuda de Musk para eludir el bloqueo de internet de Irán y restablecer la conectividad.

Funcionarios iraníes, entre ellos el ayatolá Alí Jamenei, líder supremo, han seguido publicando actualizaciones en las redes sociales durante el apagón, incluso en X y Telegram.

Las autoridades dijeron que habían cerrado el internet tras llegar a la conclusión de que los manifestantes estaban siendo guiados desde el extranjero para crear el caos en el país.

El martes, Fatemeh Mohajerani, portavoz del gobierno, dijo que las autoridades no habían decidido cuándo restablecerían el acceso a internet.

El apagón de internet y de las comunicaciones ha limitado el flujo de noticias procedentes de Irán y ha obstaculizado los esfuerzos de los grupos de derechos humanos por hacer un seguimiento de las bajas.

El grupo Derechos Humanos de Irán, con sede en Oslo, ha dicho que han muerto casi 700 manifestantes, mientras que HRANA, una organización de derechos con sede en Washington, dijo que había confirmado la muerte de más de 500 manifestantes y de más de 130 miembros de las fuerzas de seguridad.

Múltiples funcionarios estadounidenses afirman que las agencias de inteligencia de Estados Unidos han calculado, de forma conservadora, que hasta ahora han muerto más de 600 manifestantes. Las agencias han señalado que tanto las protestas actuales como la represión son mucho más violentas que las de 2022 u otros levantamientos recientes contra el gobierno.

Un alto funcionario del ministerio de Salud iraní, que habló bajo condición de anonimato, dijo que habían muerto unas 3000 personas en todo el país, y atribuyó la violencia a "terroristas" que agitaban los disturbios. El total, dijo, incluía a cientos de miembros del personal de seguridad.

Otro funcionario del gobierno dijo que había visto un informe interno en el que se citaban al menos 3000 muertes, y advirtió que la cifra podría aumentar aún más.

La represión podría tener repercusiones mundiales. Mientras explora opciones diplomáticas con Teherán, el gobierno de Trump estudia simultáneamente una serie de medidas, incluidos posibles ataques militares, para tratar de impedir más matanzas de manifestantes.

Los líderes europeos también han comenzado a reaccionar. Francia e Italia convocaron el martes a los embajadores de Irán en sus respectivos países por las protestas. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, publicó en redes sociales el martes que la Unión Europea trabajaría para imponer más sanciones económicas a Irán.

"Se propondrán rápidamente nuevas sanciones contra los responsables de la represión", escribió. "Estamos con el pueblo de Irán, que marcha valientemente por su libertad".

Sanam Mahoozi, Kiana Hayeri, Koba Ryckewaert, Jeanna Smialek y Julian E. Barnes colaboraron con reportería.

Abdi Latif Dahir es corresponsal de Medio Oriente para el Times. Cubre noticias relacionadas con Líbano y Siria. Reside en Beirut.

Sanam Mahoozi, Kiana Hayeri, Koba Ryckewaert, Jeanna Smialek y Julian E. Barnes colaboraron con reportería.