
A las 4 y 55 minutos de un inolvidable 7 de marzo del 2019 se produjo el mayor apagón de la historia venezolana, con una duración promedio de 120 horas, pero también se produjo una de las más grotescas falsedades del régimen de Maduro, como veremos más adelante.
En esa infaustua fecha, en efecto, la delincuencia saqueó mercados y asaltó a centenares de personas. No hubo luz ni tampoco agua, al punto que en Caracas las familias se abastecían del río Guaire, donde desembocan aguas residuales.
Telefonos celulares e Internet colapsaron. Se suspendieron clases y actividades laborales. Más dramática resultó la situación en hospitales, el metro, puertos, aeropuertos y centros de abastos que - al igual que las familias - tuvieran que arrojar a la basura la comida refrigerada.
Con un país sumergido en la oscuridad, la primera versión del Gobierno fue decir que fueron víctimas de “un ciberataque”, de “una guerra eléctrica anunciada y dirigida por el imperialismo estadounidense”, para luego agregar que en ese siniestro plan participó Juan Guaidó y la oposición democrática. Una grotesca y despiadada mentira. Un psicosocial para confundir a la población y salvar la responsabilidad de ineptos funcionarios chavistas.
Solo cuando especialistas de las centrales eléctricas y del Colegio de Ingenieros informaron que el apagón fue por falta de mantenimiento de equipos con más de cincuenta años de antigüedad, Maduro silenció sus infames falacias.
Pero quien no calló fue Evo Morales, entonces presidente de Bolivia, que continuó su maratón de calumnias.
En una demostración de perfidia reiteró que el corte de luz fue producto de “un cobarde atentado terrorista de los Estados Unidos”, a cuyo gobierno acusó de cometer “un crimen de Estado de lesa humanidad” a través de “un plan diabólico ideado en Washington”. En un mensaje posterior, via twitter, acusó al presidente Trump y al secretario de Estado, Mike Pompeo, de las muertes por el apagón y de intentar “apropiarse del petróleo venezolano”.
Claro que los analistas no lo hicieron caso porque recordaban su grueso repertorio de mentiras, algunas divertidas, como cuando sostuvo que “la calvicie es el resultado de comer alimentos transgénicos” o cuando afirmó que “el pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso - agregó- cuando los hombres comen pollo tienen desviaciones en su ser como hombres”.
Mitómano y calumniador, demagogo e ignorante, ahora Evo intenta someter políticamente al régimen peruano de Pedro Castillo. Con ese propósito ha viajado tres veces al Perú y ha sido recibido por el presidente, el premier, parlamentarios y líderes de Perú Libre que lo agasajaron y brindaron seguridad en sus desplazamientos.
¿Saben para qué vino? Vino para inmiscuirse en asuntos de competencia interna de los peruanos, haciendo propaganda para la convocatoria a una ilegal Asamblea Constituyente; para que no erradiquen las los cultivos de hojas de coca, que en un 87% se derivan al narcotráfico; para que estaticemos los yacimientos de hidrocarburos; y para que hagamos del Perú un “Estado plurinacional” como Bolivia. Pero su proyecto más ambicioso fue anunciar que en el Cusco lanzará Runasur, con el fin de asociar a poblaciones aborígenes de 12 naciones “unidas contra el imperialismo yanqui” que, según sostiene, “condiciona a los gobiernos a entregar los recursos y riquezas naturales a las trasnacionales” y alienta “políticas de racismo y fascismo para eliminar a los pueblos” (sic).
Lo que intenta este agitador cocalero y comunista confeso, es dividir a los peruanos, alentar enfrentamientos raciales, abrir zanjas de odio, fomentar la violencia, para conducirnos hacia el sistema totalitario del socialismo del siglo XXI, foco de corruptelas y miseria económica.

Por ello ha hecho muy bien la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso de la República en declararlo “persona no grata”. Una resolución patriótica y digna que compensa el penoso silencio del régimen y de nuestra cancillería ante agresivas intromisiones del boliviano que, por lo pronto, ha logrado que el presidente se vista con su mismo modelo de camisa. ¿Patético, no?
*El autor es Ex Canciller del Perú y presidente del Congreso de la República. Miembro del Instituto Interamericano para la Democracia
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
La peligrosa ingenuidad frente a Irán
Las recientes acciones de Teherán y sus alianzas estratégicas redefinen el panorama de amenazas, exigiendo una evaluación profunda de los riesgos emergentes para Estados Unidos, Europa y el hemisferio occidental
El Escudo de las Américas
Es importante la activación de decisiones políticas para enfrentar las acciones ilegales de grupos del crimen organizado

El termómetro sobre el riesgo terrorista en Latinoamérica
Mientras el régimen iraní perdure, será un riesgo global. Y para Latinoamérica es un riesgo inminente y cercano
Apenas un respiro
Paloma Valencia, con esos millones de votos de la consulta, se confirmó como una rival muy fuerte para los dos candidatos radicales, y la posibilidad de que llegue a la segunda vuelta es alta, si hace las cosas bien
El aire que puede frenar a Nuevo León
Las ciudades industriales no tienen que elegir entre economía y medio ambiente. Pueden avanzar en ambos frentes cuando existe planeación estratégica.



