“Soy la sorete de Meloni”: la venganza de la premier italiana contra un dirigente de Nápoles que la había insultado

La primera ministra italiana no dejó pasar la oportunidad de responder al presidente de la región de Campania, cuya capital es Nápoles, Vicenzo de Luca, que la había llamado “stronza”

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La venganza de la premier italiana contra otro político que la había insultado

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, no dejó pasar la oportunidad de responder al presidente de la región de Campania, cuya capital es Nápoles, Vicenzo de Luca, que la había insultado con anterioridad llamándola “stronza” (sorete) y, este martes, se presentó ante él con un: “Sono quella stronza della Meloni”, o “Soy la sorete de Meloni”.

Meloni acudió este martes a la inauguración del polideportivo de Caivano, en la periferia de Nápoles, donde la esperaban las autoridades, entre ellas el presidente de la región.

“Presidente De Luca, la sorete de Meloni. ¿Cómo está?”, fueron las primeras palabras con semblante serio de la mandataria cuando le estrechó la mano.

“Bienvenida, en buena salud”, respondió por su parte el presidente regional sin inmutarse.

El pasado 16 de febrero, De Luca utilizó el término “stronza” (sorete) para referirse a la primera ministra.

El controvertido rifirrafe tuvo lugar cuando De Luca, del progresista Partido Demócrata (PD), lideraba en Roma una protesta contra la reforma promovida por el Ejecutivo de la ultraderechista Meloni, que, según el presidente de Campania, “pisotea el sur” del país, por lo que pidió a la primera ministra que se disculpara.

“Si en lugar de hacer manifestaciones se pusiera a trabajar, tal vez se podría obtener algún resultado más” con los fondos de cohesión destinados a las regiones, dijo Meloni en alusión a De Luca, aunque sin mencionarle, al agradecer en un acto en Calabria (sur) la colaboración de todos los presidentes regionales “excepto uno”.

Estas declaraciones despertaron la ira de De Luca, que en un dura réplica ante los periodistas le espetó: “Trabaja tú, sorete”, desatando la polémica.

Las elecciones europeas, una pugna discreta dentro de la coalición de Meloni

Meloni, jefa de un partido de origen posfascista, se codea ya sin problemas con el resto de líderes, en junio presidirá el G7 y exhibe buena sintonía con la presidenta saliente de la Comisión, Ursula von der Leyen (REUTERS/Guglielmo Mangiapane/File Photo)
Meloni, jefa de un partido de origen posfascista, se codea ya sin problemas con el resto de líderes, en junio presidirá el G7 y exhibe buena sintonía con la presidenta saliente de la Comisión, Ursula von der Leyen (REUTERS/Guglielmo Mangiapane/File Photo)

La coalición con la que Giorgia Meloni gobierna Italia desde hace año y medio, aliada con Matteo Salvini y Antonio Tajani, afronta tranquila las elecciones europeas aunque, a nivel individual, cada uno se ha fijado sus propios objetivos, compitiendo entre sí por ganar peso en la derecha nacional y continental.

Italia, un país tradicionalmente en perenne crisis política, vive una situación atípica, gobernada sin sobresaltos desde octubre de 2022 por los ultraderechistas Hermanos de Italia (HdI) de Meloni y la Liga de Salvini, junto a la conservadora Forza Italia (FI) de Tajani.

Este tridente no solo ha logrado llegar al Ejecutivo, sino también acapara gran parte del poder regional en los últimos años con una estrategia efectiva: yendo unidos a las urnas.

Sin embargo, en las elecciones al Parlamento Europeo del 8 y 9 de junio cada uno irá por su cuenta en tres familias europeas distintas: Meloni con los Reformistas y Conservadores (ECR), Salvini con los ultraderechistas Identidad y Democracia (ID) y Tajani con el Partido Popular Europeo (PPE).

La cita electoral -con unos comicios municipales paralelos en 3.700 ciudades- brindará a la tríada la ocasión para cotejar la fuerza de su alianza gubernamental y la de sus miembros por separado.

Aunque los analistas, con los sondeos en la mano, descartan turbulencias en su continuidad. “Los resultados no tendrán grandes efectos sobre el Gobierno. No habrá crisis porque el poder es un aglutinante fortísimo”, afirmó a la agencia EFE el politólogo Giovanni Orsina.

Meloni sin erosión

La primera ministra aspira al resultado electoral que le dio el poder (un 26%), algo más que factible, pero también a que su grupo europeo, el mismo que el español Vox, sea determinante en la formación de la futura Comisión.

Para ello ha asumido una “posición intermedia” entre populares y la extrema derecha de Salvini y Marine Le Pen, explica Orsina, profesor de la Universidad LUISS de Roma.

“Su objetivo, más complicado, es influir en los juegos europeos”, sostiene el politólogo Oreste Massari.

Meloni, jefa de un partido de origen posfascista, se codea ya sin problemas con el resto de líderes, en junio presidirá el G7 y exhibe buena sintonía con la presidenta saliente de la Comisión, Ursula von der Leyen, del PPE, que la ha bendecido para futuras negociaciones.

(Con información de EFE)

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