Cada vez son más las situaciones del ermitaño mundo de Corea del Norte que salen a la luz. Una serie de fotos muestra el Parque Acuático Munsu, de Pyongyang, al que solo puede acceder al élite del país.

Es que disfrutar apenas cuatro horas de la atracción cuesta nada menos que un tercio del salario semanal promedio, según consigna Daily Mail.

El costo de las cuatro horas es de casi 10 dólares. El ingreso promedio de un norcoreano, por semana, es de 32 dólares.

No obstante, los turistas sostienen que es uno de los mejores lugares para que los visitantes hablen con los lugareños, algo de lo que las autoridades suelen desconfiar.

"Para mí, el parque acuático de Pyongyang era el mejor lugar para mezclarse con los lugareños", reconoció Ariel Shalev, de 32 años, proveniente de Israel.

"Hablé con estudiantes dentro de la piscina y fue muy auténtico hablar", agregó.

El complejo cuenta con piscinas cubiertas y otras, al aire libre. Una amplia variedad de toboganes y máquinas que provocan olas. Asimismo, hay un gimnasio de dos pisos.

La construcción del parque fue ordenada por el propio dictador norcoreano, quien además exigió que se realice en el corazón de Pyongyang.

Los turistas que visitan Corea del Norte no pueden viajar de forma independiente y los huéspedes siempre deben estar acompañados por sus guías.

Shalev, un abogado de Tel Aviv, afirmó que esto era cierto incluso en los vestuarios del parque acuático, donde, "como extranjero, no podía tener privacidad".

Pese a ser una atracción, el parque no está exento del culto a la dinastía Kim: los visitantes deben inclinarse ante la estatua de Kim Jong-il, padre de Kim Jong-un, que se encuentra en la entrada del complejo.

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