Eli Lilly detuvo las pruebas de su tratamiento con anticuerpos contra el COVID-19 por razones de seguridad

El laboratorio informó que dejará de convocar voluntarios para sus ensayos, los cuales estaban patrocinados por el Gobierno de EEUU. No hay detalles sobre algún eventual incidente

El logo de Eli Lilly en una de las oficinas de la compañía en San Diego, California. REUTERS/Mike Blake
El logo de Eli Lilly en una de las oficinas de la compañía en San Diego, California. REUTERS/Mike Blake

La compañía de biotecnología Eli Lilly & Co. indicó este martes que decidió detener la inscripción de participantes para un ensayo clínico de su tratamiento con anticuerpos contra el COVID-19 debido a “un posible problema de seguridad”.

De acuerdo con información citada por la agencia Bloomberg, la junta independiente de monitoreo de seguridad recomendó pausar la inscripción en la prueba patrocinada por el gobierno de Estados Unidos, dijo una vocera de la compañía en un comunicado enviado por correo electrónico.

“Eli Lilly apoya la decisión de (la junta) independiente de garantizar con cautela la seguridad de los pacientes que participan en este estudio”, dijo la vocera de la compañía, Kathryn Beiser. Según el New York Times, no está claro cuántos voluntarios estaban enfermos. La empresa tampoco dio detalles sobre las potenciales complicaciones que podrían haber motivado la decisión.

Como consecuencia de la noticia, las acciones de Eli Lilly cayeron hasta un 3,3% en la tarde del martes en Nueva York.

El uso de anticuerpos para tratar este virus es una idea contemplada desde hace meses, ya que en mayo, investigadores de los Países Bajos identificaron un anticuerpo monoclonal humano que impide que el virus SARS-CoV-2 pueda infectar células cultivadas. EFE/Diego Azubel/Archivo
El uso de anticuerpos para tratar este virus es una idea contemplada desde hace meses, ya que en mayo, investigadores de los Países Bajos identificaron un anticuerpo monoclonal humano que impide que el virus SARS-CoV-2 pueda infectar células cultivadas. EFE/Diego Azubel/Archivo

Desde hace un tiempo Eli Lilly trabaja en una terapia experimental basada en anticuerpos que apunta a pacientes de riesgo pero que se utiliza en infecciones suaves a moderadas de SARS-CoV-2.

El fármaco también podría ofrecer protección temporal contra el contagio a las personas con riesgo de infección, no sólo a las ya infectadas, algo que podría facilitar los protocolos sanitarios hasta que se autoricen las vacunas. Se estima, sin embargo, que una dosis adecuada de anticuerpos para la prevención no sería como una vacuna, de una o dos aplicaciones, sino de varias.

“Cuando comenzamos con este proyecto creíamos que las vacunas iban a ser una solución para el largo plazo, pero sabíamos que los anticuerpos podrían llegar antes”, dijo hace una semana a The Wall Street Journal (WSJ) Daniel Skovronsky, titular de investigaciones del laboratorio de Indianapolis. “Podemos producirlos antes y podemos comprobar su eficacia más rápidamente", añadió entonces.

Oficinas de Ely Lilly. REUTERS/Vincent Kessler/File Photo
Oficinas de Ely Lilly. REUTERS/Vincent Kessler/File Photo

La droga, que ya se está produciendo a la espera de la luz verde de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) se originó a partir de una muestra de sangre de uno de los primeros sobrevivientes de COVID-19. Según Eli Lilly, podría llegar a producir unas 100.000 dosis en octubre y a más de un millón hacia fines del año. No quedó inmediatamente claro cuanto atrazará sus proyecciones la decisión de detener los estudios.

Según la descripción del laboratorio, “LY-CoV555 es un potente anticuerpo monoclonal” por cuyo diseño está "dirigido contra la proteína de punta del SARS-CoV-2″. Su objetivo es “bloquear la adhesión y la entrada del virus en las células humanas, lo cual neutraliza el virus y potencialmente previene y trata” la enfermedad de COVID-19.

La noticia sobre la suspensión de los ensayos llega apenas un día después de que Johnson & Johnson anunciara la pausa de las pruebas de su vacuna contra el coronavirus debido a un voluntario enfermo, y un mes después de que la prueba de la vacuna de AstraZeneca se detuviera por preocupaciones sobre dos participantes que se habían enfermado después de recibir la vacuna de la compañía.

Con todo, en los ensayos clínicos grandes estas pausas no son inusuales y la enfermedad en los voluntarios no es necesariamente el resultado del fármaco o la vacuna experimental. Estas detenciones están destinadas a permitir que una junta independiente de expertos científicos revise los datos y determine si el evento puede haber estado relacionado con el tratamiento o si ocurrió por casualidad.

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