Yosunari Kawabata, el autor que hizo de los silencios un arte en la literatura
Yosunari Kawabata, el autor que hizo de los silencios un arte en la literatura

Por  Miguel Sardegna

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La editorial New Directions anunció para el 12 de diciembre la publicación en inglés de una nueva novela de Yasunari Kawabata: Dandelions (Tanpopo, en japonés). Tres meses antes arrancó la venta anticipada por Amazon y Bookdepository.

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Kawabata Yasunari (1899-1972) es uno de los autores japoneses más populares dentro y fuera de su país. Yo creo que es el más cercano a nuestro corazón.

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Su infancia estuvo signada por la soledad. Tempranamente fue perdiendo uno a uno a todos los miembros de su familia. Su padre murió de tuberculosis cuando tenía tres años. Al año siguiente falleció su madre, también de tuberculosis. Al poco tiempo también partió su abuela; no mucho después, su hermana. Su abuelo ciego se transformó en el único familiar sobreviviente, y también eso le sería arrebatado. Son los años tristes de Kawabata.

“Dandelions”, la última obra traducida de Kawabata al inglés
“Dandelions”, la última obra traducida de Kawabata al inglés

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En Diario de mi decimosexto aniversario cuenta que cuando llegaba una carta que no entendía, tomaba la mano de su abuelo ciego y le trazaba los signos sobre su palma, una y otra vez, hasta que él pudiera descifrarlos. No había otro modo: su abuelo no podía ver las cartas por sus propios medios, y él no podía pronunciar los kanjis que desconocía. Hasta que un día llega una carta que habla de la muerte de su hermana. Cuenta Kawabata que cuando recuerda la sensación de la mano del abuelo mientras la sostenía y le leía esa carta, la palma de su propia mano se vuelve fría.

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En la obra de Kawabata los silencios son más poderosos que aquello pronunciado a viva voz. La lectura es fragmentaria por definición. Para Kawabata la literatura no hace sino registrar los encuentros con la belleza.

Tres de las obras imprescindibles de Kawabata
Tres de las obras imprescindibles de Kawabata

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La traducción al inglés de Tanpopo es un acontecimiento, porque la acerca al castellano. La mayoría de las traducciones de Kawabata que llegan a este rincón del mapa han necesitado esa escala previa, ya que la traducción directa del japonés es un fenómeno inusual. Juan Forn, por ejemplo, tradujo País de Nieve a partir de la edición canónica de Seidensticker, en inglés. La novela no perdió su encanto con ese transbordo, aunque depara varias sorpresas confrontar las versiones. Estudio japonés con la intención de leer a Kawabata, a Dazai y a tantos otros en su idioma original, sin intermediarios. El inútil esfuerzo por acceder a la belleza, diría Kawabata.

En rigor, la traducción de New Directions, a cargo de Michael Emmerich, no es la primera a una lengua occidental. Hubo dos antes: una más o menos reciente, de 2012, al francés; otra más remota, de 1977, al inglés.
La tesis de Lorraine Ryuko Fukuwa para obtener el título de Master of Arts del Departamento de idiomas y culturas de Asia Pacífico de la Universidad de Carolina del Sur consistió, precisamente, en traducir Tanpopo al inglés. A pesar de la fuerza arrolladora que tiene el inglés para superar fronteras e imponer lecturas, su trabajo no logró trascender la Academia y llegar a los anaqueles de las librerías en una edición más amigable. De ahí, de esa tesis, tomé algunos datos que recojo en este artículo.

Kawabata tuvo una infancia rodeada de pérdidas afectivas
Kawabata tuvo una infancia rodeada de pérdidas afectivas

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Tanpopo apareció en entregas, entre 1964 y 1968, en la revista Shinchô. Está inacabada. Cuando Kawabata recibió el Premio Nobel en 1968 todavía se seguía publicando. Después vinieron los viajes y pasar el tiempo en el extranjero, con ocupaciones vinculadas al Nobel. Quizá, sino se hubiera suicidado en 1972 habría encontrado el tiempo para terminar la historia.
Kawabata tenía la costumbre de serializar sus novelas en diarios y revistas. Diferentes capítulos de una misma novela podían ser publicados de manera independiente, sin ninguna advertencia o explicación, sin incluir siquiera una guía de la trama o de los personajes. Los lectores de su tiempo sabían mejor que nosotros qué esperar. Para ellos, un capítulo no debía sentirse más incompleto que la enigmática escena final de País de nieve, o que el final de Mil grullas, que llega mucho antes de que siquiera entendamos el sentido de ese título. Así, poco importa que Tanpopo no termine.

Kawabata recibió el Premio Nobel en 1968
Kawabata recibió el Premio Nobel en 1968

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En Tanpopo, Inako acaba de ser internada en un hospital psiquiátrico por su novio, Kuno, y por su propia madre. Su padecimiento es pura invención de Kawabata: Inako siente que los objetos y las personas que ama se vuelven invisibles.

La novela entera transcurre en un día, refleja la charla que Kuno y la madre de Inako tienen en una posada cercana, apenas después de haberla dejado en el Asilo Ikuta, ese hospital cercado por pasionarias y dientes de león. Tanpopo (y Dandelions) significa dientes de león. Kawabata se vale de flashbacks para narrar su historia.

No diremos mucho más, solo que Kuno cree que la enfermedad de Inako es provocada por su amor. La madre de Inako, en cambio, la atribuye la culpa a la muerte de su padre. Ella misma siente mucha culpa, y desea unirse a su marido. Nuevamente aparece la guerra, apenas pronunciada, como es frecuente en la obra de Kawabata tras la Rendición. Dice: "Aunque el aura vaporosa de las montañas había logrado salvar a su padre del suicidio cuando Japón perdió la guerra, Inako fue incapaz de evitar su muerte". Kawabata ya había explorado esa idea de que el amor y la culpa conducen a la locura en Lo bello y lo triste.

Aún quedan muchas obras de Kawabata por traducir
Aún quedan muchas obras de Kawabata por traducir

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Y no nos alcanza con Tanpopo. Incluso cuando Tanpopo (o Dandelions) encuentre a su traductor al castellano, todavía seguirá quedando mucho Kawabata pendiente.

Menciono un ejemplo.

Hace un tiempo, documentándome para la novela que estaba escribiendo, releí todo Kawabata. Buscaba material para refundir, adaptándolo a la historia de un profesor de literatura japonesa que recibe la noticia de la muerte de su padre en plena clase, delante de sus alumnos. Sabía que las obras completas de Kawabata estaban lejos de ser completas en castellano, y sin embargo el hallazgo que me deparó Donald Keene en Dawn to the West me paralizó: Kawabata escribió una segunda a parte a Mil grullas.
Se titula Namichidori.

Hay un ukiyo-e (N. de la R. estampa japonesa) de Hiroshige que tiene un título (y un motivo, parece ser) muy cercano: nami ni chidori. Nami significa ola. Chidori es un ave, un chorlito. Ni es una partícula. Las partículas son claves en el idioma japonés, arrastrando una nueva dificultad a la hora de traducir. En este caso, ni sirve para indicar el lugar en el que se encuentra el sujeto. Mientras el ukiyo de Hiroshige se titula, entonces, Chorlitos en las olas (o Chorlitos volando sobre las olas, con un traductor más verborrágico); la novela de Kawabata tiene un título que quizá sea más poético: Los chorlitos de las olas.

El chorlito es el emblema del legendario barrio de geishas de Pontocho, en Kyoto.

Muchas veces Kawabata publicaba sus novelas en forma de series en diarios o revistas
Muchas veces Kawabata publicaba sus novelas en forma de series en diarios o revistas

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Un ejemplo más antes de volver a Tanpopo.

En 2013 se identificó una novela corta de Kawabata aparecida por entregas en un diario local ya desaparecido, el Fukuoka Nichinichi Shinbun. Se trata de Utsukushii! (¡Hermoso!), publicada entre el 11 de abril y el 2 de mayo de 1927, en cuatro entregas. Kawabata tenía 27 años. Los especialistas en la obra de Kawabata agregan un elemento enigmático a este descubrimiento: sospechan que la existencia de esta novela pudo haber sido deliberadamente ocultada por el propio Kawabata. La razón debería ser investigada, sueltan, sin más pistas.

Tanpopo es la última novela de Kawabata. Utsukushii!, la primera.

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Con esta flamante traducción al inglés, Tanpopo se abre camino hacia Occidente. La sentimos cerca, podemos paladear cómo las palabras van buscando su forma en castellano. Un sueño: colaborar en esa traducción, formar parte de esa ola que trae a nuestras costas a Kawabata.

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