Esto fue lo que se aprobó de la reforma política en segundo debate en el Congreso

En la plenaria, los congresistas avalaron el sistema de listas cerradas con paridad de género, pero no aprobaron al voto obligatorio en Colombia

Foto de archivo. Esto fue lo que se aprobó de la reforma política en segundo debate en el Congreso. REUTERS/Nathalia Angarita
Foto de archivo. Esto fue lo que se aprobó de la reforma política en segundo debate en el Congreso. REUTERS/Nathalia Angarita

Este martes 11 de octubre se aprobó en segundo debate del Senado de la República la reforma política del Gobierno de Gustavo Petro. En la plenaria, los congresistas avalaron el sistema de listas cerradas con paridad de género y la posibilidad de aspirar a cargos públicos mientras tienen una curul en el Legislativo; sin embargo, no le dieron el visto bueno al voto obligatorio en Colombia.

La iniciativa que busca acabar con el clientelismo y lograr un cambio al sistema electoral ahora será discutida en tercer debate en la Cámara de Representantes. En total deberá pasar por ocho discusiones al tratarse de una reforma constitucional.

“Agradecemos este voto de confianza: le dijeron hoy a Colombia que este es un Congreso comprometido con el cambio”, dijo el ministro de Interior, Alfonso Prada.

Listas cerradas

Cuando los parlamentarios discutieron el artículo sexto de la reforma política, se determinó que las listas cerradas empezarán a aplicar desde 2026 para todas las elecciones del país. Eso incluye los comicios de Senado, Cámara de Representantes, concejos, asambleas y juntas administradoras locales.

La conformación de las listas deberá partir de la paridad de género, para que las mujeres tengan una mayor representación en la vida política. Para el ponente del proyecto y presidente del Congreso, Roy Barreras, esto permitirá “modernizar la política colombiana”, aunque solo lo hará durante ocho años, pues la norma aplicará por dos periodos.

Congresistas como ministros o en elecciones populares

En la reforma existe una propuesta que plantea que los congresistas puedan ser nombrados como ministros. Ese artículo tuvo una gran oposición por parte del Partido Alianza Verde.

“No pueden postularse a un cargo en el legislativo y ser congresistas para después faltarle el respeto a los electores y decir que se van al ejecutivo como si esto fuera una payasada”, afirmó Fabián Díaz, senador del partido.

Por su parte, Roy Barreras aseguró que “los mejores cuadros, los mejores hombres y mujeres que vienen al Congreso son también llamados a gobernar sin ganar”. Por esa razón, los partidos de gobierno deberían poder llamar a sus mejores militantes a ejercer responsabilidades en otros cargos públicos. “Eso es lo que plantea este artículo”, agregó.

De esta forma, los parlamentarios no tendrían que renunciar a su silla en el Congreso un año antes. La norma actual establece eso: para asumir un cargo importante en el gobierno o aspirar a algún cargo local o regional, deberán apartarse de la curul con un año de anterioridad.

Por otro lado, se aprobó limitar el tiempo que pueden ser elegidos los congresistas en las corporaciones públicas. Será de tres periodos, es decir, 12 años.

Financiación de las campañas políticas

Ese fue uno de los puntos que generó mayor discusión: se debatía si el Estado debería tener una financiación del 100 %, pero al final se acordó manejar un sistema mixto.

Barreras manifestó que es necesario “regular de la mejor manera posible la financiación preponderantemente estatal”. De esta forma, los aportes de privados que deberían ser “centralizados y administrados por el partido para que no sean el desorden de la administración individual”.

La senadora Paloma Valencia, del Centro Democrático, mostró su desacuerdo con la propuesta al considerarla una “amenaza” a la oposición política. Por su parte, el congresista de Centro Esperanza Humberto de la Calle señaló que lo ideal sería una financiación estatal que no excluya la privada, lo cual fue el resultado final del debate.

El voto obligatorio

El objetivo del voto obligatorio consistía en promover la cultura política en el país durante ese tiempo; sin embargo, los legisladores consideraron que la propuesta era inconveniente con 56 votos a favor de quitar ese artículo de la reforma. Así lo expresó el senador de Cambio Radical, Carlos Fernando Motoa: “las cifras de participación democrática no pueden validarse a costa de limitar garantías y derechos ciudadanos”.

También manifestó que la crisis de representatividad no se debería corregir con el voto obligatorio. “Esta es una garantía del constituyente primario de participar en un proceso eligiendo por cualquier candidato o incluso abstenerse”, puntualizó Motoa y recordó que ese derecho está respaldado por la Constitución Política.

Esa postura fue apoyada por la senadora Angélica Lozano, quien aseguró que las experiencias en otras naciones han demostrado que los resultados no son los mejores: “No creo que el ejercicio del voto obligatorio en las últimas décadas en los países vecinos de muestras de una democracia mucho más sólida.

A pesar de que Roy Barreras es el ponente de la reforma, el presidente del Senado estuvo a favor de la eliminación del artículo. “Voto sí a esa eliminación en mi tarea de concertar y coordinar”, indicó el militante del Pacto Histórico.

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